martes, diciembre 02, 2008

Juana de Arco


Mi personaje favorito desde chica. La imagen de una joven, a la que siempre imaginé delgada, bajita y bonita, vestida de armadura, dirigiendo al ejército francés hacia la liberación, era para mí un ejemplo muy potente de fuerza y superación. Más grande, al enterarme de su misticismo, de cómo habría sido guiada hacia su misión por las "voces": Santa Catalina, San Miguel y Santa Margarita, me fascinó aún más. Ya como estudiante de Historia, me cautivó la gran controversia en torno al personaje: ¿santa, bruja, guerrera, mártir, loca, hereje?

Recuerdo que nos hicieron escribir una entrevista imaginaria y yo la entrevisté, encerrada en un calabozo, esperando que se ejecutara su condena. "Sin miedo ni arrepentimiento" titulé mi encuentro ficticio con Juana de Arco. Resalté su misticismo, la forma en que habría sido guiada por los enviados de Dios a lograr que el ejército francés lograra expulsar a los ingleses, para que el gentil delfín pudiera ser coronado en Reims. La retraté como una mujer fuerte y segura, con una fe profunda, la fe propia de una joven campesina, criada en el seno de una familia muy creyente y muy ligada a la orden terciaria franciscana. Una fe sin grandes cuestionamientos y de gran fortaleza. Por otro lado, resalté su humildad: logró su cometido, gracias a Dios y al ejército francés. No se consideró la gran heroína. Ella sabía que sola no podría haberlo hecho.

Santa Juana de Arco es un personaje fascinante. Gracias a sus leyendas, comencé a interesarme en la Guerra de los 100 Años. Gracias a Juana como personaje y a su trágico fin, quise saber más acerca de la mentalidad en la Edad Media, a la vida cotidiana, a la llamada crisis bajomedieval que se vive en el siglo XIV. Después, quise entender en qué contexto nación la Inquisición, cómo se vivía la fe en la Edad Media y comprender las herejías, cismas y controversias dogmáticas. Mis primeros acercamientos a la Historia Medieval fueron a través de este personaje. No puedo decir que fue gracias a ella que me convertí en medievalista, porque hubo otros factores (y personajes, además de personas reales) que me motivaron.

2 comentarios:

Flo dijo...

También me interesa muchísimo la Edad Media: tengo la impresión de que no sólo fue una época oscura, sino que una en que se afianzaron cosas e ideas que persisten hasta el día de hoy.
Te sigo leyendo para ver si me culturizo un poco, reconozco que no soy tan metódica ni disciplinada en el estudio de la historia!

Saludos

borr3go dijo...

Oye, si... el posteo anterior tiene razón... estas bien cultural ultimamente, People & Arts debe sentirse amenazado...

Tiembla Profesor Rossa!!!

Un abrazo