
Ya no me urge que me digan agresiva. A lo hecho pecho, y mis razones tuve. Como buena escorpiona, pico cuando me atacan. Una vez hice uno de esos tests ñoños de facebook acerca de cuál animal identificaba mi personalidad y salí puma. Grata sorpresa ser una leona sudamericana. Me encantan esos felinos. Y lo que leí hace poco de ellos me identificó mucho más. Son feroces sólo cuando se sienten amenazados y para cazar para comer. Generalmente, huyen del hombre y no lo atacan. Yo soy así, de hecho soy una puma ermitaña, que tras cazar todos los días (metafóricamente hablando), se refugia en su madriguera e incluso ronronea. Pero, ¡ay de aquél que perturbe la paz de mi madriguera o de mi manada!
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