viernes, abril 09, 2010

La vida en "Kukilandia"

La vida en "Kukilandia" va bien, pero un poco cansada. Este año asumí muchas más responsabilidades laborales que antes y acostumbrarse al ritmo lleva su tiempo y el final de la semana me pilla un poco malgenio y con ganas de dormir 20 horas. Normal, el cuerpo tiene que acostumbrarse al nuevo ritmo, pero vamos bien. Contenta, por lo demás. Hacer clases me fascina y más cuando los temas son lo mío y el público está interesado. Alrededor mío, veo muchas penas y pérdidas, y a veces quiero evadirme un poco. Por eso, hablo de "Kukilandia", porque siempre he vivido entre dos mundos: el real, en el que soy una mujer de 29 años, felizmente casada, me relaciono con otras personas, trabajo, carreteo, pago cuentas, salgo de compras, etc. Pero por otro lado, está "mi" mundo, en el cual me abstraigo cuando leo, cuando escribo en el blog, cuando voy pensando en mil cosas mientras camino, todas mis reflexiones cuando estoy sola. Cuando me pregunto hacia dónde voy y si voy bien. También estoy en "Kukilandia" cuando duermo. Y sueño las cosas más fantásticas, o a veces las más terribles. Porque mi mundo interior, como es de fantasías, sueños y proyecciones, no está exento de temores. Además, a mis 29 años, ya sé que la vida no es rosada y hasta desconfío de lo que se ve demasiado perfecto.
Hace unos meses leí "La Historia Interminable". No sé porqué no la había leído antes. Ví las famosas películas y en su momento, me encantaron. Pero, aunque suene cliché, nuevamente el libro es mil veces mejor que la película. Aunque ésta capta bastante bien el mensaje: es necesario soñar, las fantasías nos enriquecen como seres humanos, nos dan las fuerzas para seguir adelante, cuando estamos cansados, "terremoteados", llenos de pena o aparentemente vencidos. Quien no tiene fantasías, acaba por perder la voluntad y puede ser manipulado a su antojo por otros...horror de horrores!
Es cierto, debemos poner los pies en la tierra, pensar bien qué estamos haciendo y no vivir de sueños. Pero volcarnos hacia un racionalismo total y prescindir de toda fantasía es casi un suicidio. El racionalismo es frío y peligroso. Es necesario ser metódico y reflexivo , pero sin sueños nos hace falta esa energía creadora que nos motiva a emprender nuevos proyectos, que nos da la alegría de vivir. Nos convertimos en máquinas productoras de dinero, corriendo el riesgo de "vendernos" y ser dominados por otros. Y con esto, no me refiero a aquél que trabaja en algo que no le gusta, sino que voy a algo muchísimo más profundo. Puedes trabajar en algo que detestas, sin perder tus sueños y alegrías, si comprendes que tu trabajo es tu forma de ganarte el sustento, pero No es tu vida. Cuando además, te ganas el sustento haciendo lo que amas, muchísimo mejor. Pero la vida es más que eso. Es nuestro bienestar, no sólo material, sino con uno mismo y sus seres queridos. La amistad, la familia, el disfrutar de las pequeñas alegrías de cada día, ¡ésa es la vida! No ganar trillones en un día, ¿de qué sirve tanta plata si no hay tiempo, salud ni con quién disfrutarla? Obvio que muchos queremos más de lo que tenemos. Pero es (o debe ser) para vivir mejor con los que amamos. Si ya lo hemos conseguido (premiados por su esfuerzo de años) podemos retirarnos y disfrutar. En "Kukilandia" se sueña a menudo con un futuro próspero, donde abundan los viajes y los buenos momentos. Esos sueños dan la fuerza para levantarse a trabajar, a pesar del sueño, del frío o lo que sea. Sin "Kukilandia" la vida en el mundo real sería mucho más dura y talvez hubiese tirado la esponja en varios aspectos de mi vida hace tiempo.

3 comentarios:

Diego dijo...

No entendio mucho el porque parar si vives lo que has soñado (y parar para dejarte llevar tu imaginación... soy una persona de una gran imaginación, pero debo reconocer que a veces es solo un malgaste de mi tiempo)

que estes muy bien, bendiciones

Ayu revoir, adios, bye & Adio

escorpiona dijo...

Es bueno soñar y tener nuestro mundo aparte para descansar de la realidad de todos los días...

Saludos desde el norte

Chau

Alvaro en OZ dijo...

Alvarilandia también existe, aunque es un tanto gris y bastante desordenado, pero funcional bajo sus propias y extrañas reglas.
Es importante tener ese mundo personal (siempre y cuando no se expanda a todos los aspectos de la vida).
Saludos !!