miércoles, enero 17, 2007

"Pequeña Cuatroojos"

Después de leer la última columna de Borrego, se me ocurrió escribir la historia de una tímida niña, obligada a usar anteojos desde que entró al colegio más cuico y superficial de Santiago. Había una vez una linda guagua de un año y medio, muy regalona de papá y mamá, como buena hija mayor. Un día, mamá le estaba dando la comida, cuando uno de los ojitos verdes de su guagua "se fue hacia adentro". La madre, muy asustada, consultó a varios especialistas. Hasta que uno de ellos, una oculista muy inteligente, pero de mal carácter, le diagnosticó un "estrabismo esporádico" y le dijo que debía ser operada lo antes posible, ya que el nervio ocular se desarrolla hasta más o menos los ocho años. Después de eso, el mal era irreversible.
Así, a esta niña la operaron de los ojos a los cuatro años. Un par de meses antes de empezar el Pre-Kinder. Obviamente, al principio no veía nada y la mamá habló con la parvularia, diciéndole que fueran comprensivos, ya que estaba recién operada. Y para reforzar la visión de su ojo intervenido, la solución de la brillante oculista fue ponerle un parche en el ojo sano. Algo que en la oftalmología sería espectacular, pero para la psiquis de una niña de 4 años que comenzaba su vida escolar rodeada de niñas preciosas, pero muy crueles y preocupadas por la apariencia física, fue fatal.
Después de usar el maldito parche hasta los 8 años, la niña recuperó casi toda la visión que había perdido con el estrabismo. El costo fue volverse mal genio, intolerante ante las burlas y aprender a pelear y a atacar de vuelta a quienes molestaban. también aprendió, desde pequeñita, a no discriminar a nadie por su aspecto físico y a darse cuenta de que las cosas que sus compañeritas tanto valoraban, como la apariencia y las cosas materiales, no lo eran todo.
Como ya había enfrentado no sólo usar anteojos y ser catalogada de "nerd", sino que además el anteojo tenía un parche y con eso se convertía en "freak", cuando se le declaró el astigmatismo y la miopía a los 16 años, volver a los anteojos no fue tan terrible. Además, a los 11 comenzó con la tortura de los frenillos, cosa que no es tan problemática en un país con tan mala dentadura como éste (las compañeritas cuicas también los usaban).
La segunda etapa con anteojos no fue tan terrible. Más cuando la niña estaba pasando por una etapa pseudointelectual y los anteojos le daban una apariencia interesante, como niña matea, pero bonita. Lo de los anteojos pasa a ser algo esclavizante: que no ves nada sin ellos, que se te caen, que se rompen, que no me saques la foto con ellos puestos, etc. Pero, llegada cierta edad, uno ya sabe sacarse partido y además se da cuenta que puedes ser mina, simpática y nada de nerd, aunque seas lo más cegatona del mundo.

3 comentarios:

borr3go dijo...

El pasar por Freak en un colegio superficial es casi traumante para un cabro chico... como dije antes, eso marca la personalidad, pero tambien enseña justamente a no mirar las superficialidades en las otras personas.
Cuando ya asumes la condicion de "diferente", lo mas inteligente que puedes hacer es sacarle partido... y por lo que veo en tu foto, la pose de chica linda y mas encima intelectual... te queda bastante bien.

Tragica tu historia, pero creo que con un final feliz no?... como dije en otra columna por ahí... ahora se viene "La venganza de los Nerds".

Saludos

Anónimo dijo...

Eres como un sueño que no recordamos, pero que nos hace despertar alegres".
Agrégame al Messenger: jfrancisco70@hotmail.com

kuki dijo...

sorry, nada personal contigo. pero jamás agrego al msn a nadie q no conozca.