lunes, marzo 29, 2010

Enfermita :(

Un asqueroso resfrío me botó a la cama hoy. Justo hoy, que es un día bastante triste, a pesar del sol radiante y los más de 30 grados. Ayer, dos nuevas muertes visitaron a seres queridos. Hoy, a las tres de la tarde, eran ambos funerales. Tuve que optar a cuál ir, motivada por la cercanía y el cariño. Lamentablemente, durante toda la ceremonia me sentí pésimo. Además de la pena, este resfrío me tenía más deprimida y mareada. Afiebrada, con dolor de cabeza y con todo el cuerpo adolorido, a duras penas pude seguir la ceremonia. Originalmente, iría al cementerio, pero me tuve que devolver a la casa a acostarme. Y aquí he estado, toda la tarde, postrada, entre la pena y un dolor de cabeza más que desagradable. Mañana me quedaré en cama. Un día de reposo creo que me hará bastante bien. A tomar harto líquido y descansar un poco.

lunes, marzo 22, 2010

Postales Otoñales







Toda la vida, he adorado las "medias estaciones", el otoño y la primavera. De hecho, el otoño conmigo es más benigno, ya que soy muy alérgica. Me gustan las temperaturas entre 10 y 25 grados, más que eso para mí es una tortura. De hecho, prefiero el frío al calor, aunque el frío invernal invalida bastante, lo mismo la lluvia ¡y peor! la nieve. Lo que más me gusta del otoño, más allá de sus temperaturas ideales para el desarrollo de todo el potencial humano, son sus colores. Nada más lindo que esas hojas en diversas tonalidades de amarillo y de chica, pisar las hojas caídas y disfrutar de su crujido, era el pasatiempo ideal para acompañar un paseo otoñal. Tonteras de niños, con las que tanto se disfruta, como el saltar las posas de agua en invierno: "Niña, no te metas al agua, te vas a mojar los pies", a lo que yo contestaba: "Pero mamá, para eso ando con botas"...jejeje, ¡tiempos aquellos!



Creo que he mencionado varias veces las bondades del otoño en Pamplona, pero no es la única ciudad maravillosa en otoño. Santiago también lo es. Además, el otoño, si uno tiene la posibilidad, es de las mejores épocas para viajar. Lindos paisajes otoñales y temperaturas moderadas, ¡qué mejor! Yo conocí París en otoño, ¡una maravilla! También Washington y Nueva York las visité en un lejano otoño de 1991. Dicen que Washington tiene su época de gloria en primavera (mi segunda estación favorita, sólo relegada al segundo lugar porque las alergias me hacen sufrir bastante), pero yo la conocí a fines de octubre y me fascinó. A España aterricé a fines del verano de 2006 y me enamoré del otoño navarro. Además, tenía la suerte de estudiar en la Uni de Navarra, en cuyo campus el otoño se aprecia en su máximo esplendor.



El lugar de Santiago donde vivo también comenzará en las próximas semanas a lucir los colores otoñales. Tengo la suerte de vivir cerca del río y rodeada de árboles. El agua para mí es una fuente constante de energía y optimismo. Y los árboles me dan una grata sensación de protección y calma, muy necesarias para una malgenio como yo. Y me regalan sus tonos dorados entre abril y junio.

lunes, marzo 08, 2010

Cuando pase el temblor

Poco a poco, todo vuelve a la normalidad, la gente vuelve a sus trabajos y los niños a las clases. El gobierno da explicaciones poco claras y lentamente, se inicia la reconstrucción. El primer paso, la recaudación de fondos y víveres fue un éxito, en el sentido de que la tragedia logró sacar lo mejor de la solidaridad de todos los chilenos. Después de saber todo lo que pasó, de darnos cuenta de que los que estamos bien es casi por suerte o milagro, que nadie estaba libre de sufrir lo que están sufriendo miles de chilenos, es imposible no estar agradecidos. Y la mejor forma de demostrar nuestra gratitud es ayudando a los que no tuvieron nuestra suerte. No sólo yo lo entendí así. Creo que todos y por eso, la Teletón duplicó la meta. Sabemos, nadie es tan inocente para ignorarlo, que esos 30 mil millones aportan un grano de arena, pero no reconstruirán todo lo que se perdió.
Siento que este terremoto nos movió a todos el piso de distintas formas, además de la obvia. Para mí, las secuelas significaron una semana entera de "mareo de tierra", que al principio atribuí a mis nervios, pero después me explicaron que a algunos, como yo, que me mareo hasta en los columpios, es normal. Pero a pesar de los nervios, contradictoriamente, nunca he estado más relajada y despreocupada por otras cosas que antes les daba más importancia. Hoy, el saber que mi gente está bien, que tenemos un techo y comida, es lo más importante. Días antes del terremoto, sentía que después de un 2009 convulsionado, mi vida iba viento en popa. Y sé que tanta tranquilidad no dura. Así fue. Y ahora, con todo volviendo a la normalidad (hablo más por mi ciudad que por los lugares más afectados, donde sé que aún no es así), vuelvo a darme cuenta de que hay que seguir agradecida.
Yo, que siempre critico la mentalidad tristona del chileno, hoy me explico porqué es así: la naturaleza, cada cierto tiempo nos golpea y eso hace, talvez, que nos cueste aceptar tanta felicidad, y siempre esperemos un balde de agua inesperado. Pero, por otro lado, me saco el sombrero con el espíritu de superación que ha demostrado nuestra gente. Los saqueadores (ojo, hablo de los que robaron plasmas o sofás, no a quienes sacaron comida para alimentar a su gente), son una vergonzosa excepción y me alegra de que se dieran cuenta de su falta y muchos (sé que no todos, tan inocente no soy) hayan devuelto lo robado.

jueves, marzo 04, 2010

Aparecidos en Pullehue (Por favor difundir)

Asunto: Fwd: URGENTE DIFUNDIR APARECIDOS ALBERGADOS PELLUHUEPara:
Albergados PelluhueCompartir
1. Sonia Mena Diaz Curanipe
2. Biviano Alarcon Acevedo Curanipe
3. Karen Sanhueza Saez Curanipe
4. Jaime Saez Prez Curanipe
5. Antonieta Sanhueza Andrades Curanipe
6. Clotilde Saez Prez Tom
7. Jazmin Araya Hernndez Tom
8. Antonieta Hormazabal Saez Curanipe
9. Fernando Briones Hormazabal Curanipe
10. Katerin Hormazabal Saez Curanipe
11. Milar Saez Prez Curanipe
12. Patricia Hormazabal Vera Curanipe
13. Juan Carlos Herrera Saez Curanipe
14. Anyelina Apablaza Santiago
15. Juan Cristobal Hernandez Apablaza Santiago
16. Yazna Elena Leal Arcos Curanipe
17. Jos Leal Fernndez Curanipe
18. Marcela Agurto Leal Curanipe
19. Yasna Agurto Leal Curanipe
20. Emilio Agurto Leal Curanipe
21. Rosario Agurto Leal Curanipe
22. Julio Martinez Busto Curanipe
23. Lina Busto Igeras Curanipe
24. Ana Maria Contreras Busto Curanipe
25. Juan Jos Leal Contreras Curanipe
26. Francisco Contreras Curanipe
27. Ana Bustos Bustos Curanipe
28. Ilda Muoz Muoz Curanipe
29. anco Bodaleo Huemelaf Curanipe
30. Joselin Arias Araneda Curanipe
31. Jean Franco Bodaleo Arias Curanipe
32. Josef Evert Bodaleo Arias Curanipe
33. CONSUELO HERRERA MOLINA DE SANTIAGO, HAY QUE UBICAR URGENTE A SU PADRE EN SANTIAGO COMUNA DE CERRILLOS SR. LUIS HERNAN HERRERA VERAS, A LA NIA LA SALVARON UNOS SURFISTAS, PERO PERDIO A TODA SU FAMILIA EN EL MAREMOTO, ESTA SOLA EN ESTADO DE SCHOK
34. Ren Bastas Bastas Curanipe35. Brbara Natalia Espinoza Bastas Curanipe
36. Oscar Arias Ziga Curanipe
37. Julian Bastias Orellana Curanipe
38. Octavio Orellana Arancibia Curanipe
39. Claudia Quilodrn Canales Curanipe
40. Vctor Hormazabal Gutierrez Curanipe
41. Alvaro Hormazabal Quilodrn Curanipe
42. Patricia Hormazabal Quilodrn Curanipe
43. Loreto Cabezas Ayala Curanipe
44. Pamela Suazo Cabezas Curanipe
45. Marco Suazo Muoz Curanipe
46. Gladys Ayala Concha Curanipe
47. Bernardo Cabeza Turra Curanipe
48. Luis Cabeza Ayala Curanipe
49. Clemira Leal Estuardo Curanipe
50. Katalina Cabezas Leal Curanipe
51. Amelia Concha Suazo Curanipe
52. Macarena Diaz Ramos Constitucin
53. Mara Ins Isla Arriagada Constitucin
54. Fresia Osores Leal Curanipe
55. Jos Ayala Concha Curanipe
56. Patricio Ayala Osores Curanipe
57. Carlos Ayala Osores Curanipe
58. Alejandro Ayala Osores Curanipe
59. Graciela Pavez Canales Curanipe
60. Rodolfo Ayala Concha Curanipe
61. Cristofer Ayala Concha Curanipe
62. Nicol Ayala Pavez Curanipe
63. Edith Yevenes Fuentes Curanipe
64. Enrique SalasVegas Curanipe
65. Ren Salas Yevenes Curanipe
66. Enrique Salas Yevenes Curanipe
67. Adelina Canales Alvear Curanipe
68. Francisco Pavez Canales Curanipe
69. Mara Cristina Pavez Canales Curanipe
70. Victor Pavez Canales Curanipe
71. Danitza Lopez Pavez Curanipe
72. Carlos Miranda Vasquez Curanipe
73. Sonia Jara Escalona Curanipe
74. Evaristo Muoz Vsquez Curanipe
75. Daniel Muoz Jara Curanipe
76. Lili Soto Orellana Curanipe
77. Tomas Rojas Ayala Curanipe
78. Rodrigo Ayala Soto Curanipe
79. Cristofer Orellana Gutierrez Cauquenes
80. Nataly Ayala Soto Curanipe
Todos estn en el alberque de la Sra Fresia Reyes, hay mas albergues, las listas completas las tiene BOMBEROS, y los cadveres estn en la iglesia.Necesitan con urgencia que los ayuden con frazadas, alimentos no perecibles, en especial leche para los nios, pilas, radios que es el nico medio que pueden tener noticias, agua tienen de los bomberos.Carabineros necesita mas dotacin, se veian ya camiones del ejercito llegando.El camino esta transitable con precaucin, esta cortado a Curanipe por lo que hay que irse por el camino viejo a Curanipe desde Cauquenes.Que no digan que Curanipe ha desaparecido, el maremoto se llevo toda la costanera, pero el pueblo est en pie. Esto solo causa alarma a sus familiares.Se requiere que de alguna manera se establezca un medio de comunicacin, ya sea a traves de una radio (las del Maule por ejemplo) o urgente un antena de radio aficionado o algo as, se sienten abandonados, aislados.Por favor compartan la lista con todas las radios, ha sido lo nico que ha ayudado a todos los pueblos por alla, la radio ha sido el nico medio eficiente y que llega a todos lados, es increible la cantidad de radios en el Maule y Bio Bio que estn transmitiendo en AM y FM dando noticias a los familiares, organizando las ayudas, con las denuncias de robos y alzas de precios.

miércoles, marzo 03, 2010

27 de marzo de 2010

Mi última entrada fueron sólo dos líneas, no podía escribir nada más. No me salían las palabras, sólo quería gritar lo feliz que me hace el estar bien, a salvo, y poder decir lo mismo de mi familia y amigos. Igual, el nervio, el miedo y la pena están ahí. Hasta ayer dormí muy mal, y estaba como angustiada, nerviosa, incluso mareada (mi presión me juega malas pasadas en momentos de tensión extrema), del resfrío que me aquejaba la semana pasada, ya ni me acuerdo. La adrenalina me lo quitó en dos segundos. Poco a poco, he ido relajándome y he hecho mi vida normal. Las circunstancias han querido prolongar mis vacaciones otro poco, pero igual hay mucho que preparar y planificar. La vida sigue. Y si bien, podemos detenernos a ayudar, con nuestro tiempo, nuestras donaciones o nuestras oraciones, tampoco debemos paralizarnos, eso produce más angustia.
Me da gusto ver que casi todos mis amigos bloggeros estén bien, de algunos aún no he sabido nada, pero dadas sus coordenadas geográficas, imagino que aún están incomunicados. Me siento afortunada: mi depto es una roca, sólo se me quebraron un par de adornos y sólo estuve cuatro horas sin luz y cuatro días sin Internet. ¡Nada! En cambio otra gente lo perdió todo. Y lo que me da rabia es que hay mucho de negligencia: de parte de constructoras inescrupulosas, de algunas autoridades, de la ONEMI y la SHOA...creo que mucho sufrimiento podría haberse evitado, con una mejor organización, con mayor preocupación por el trabajo bien hecho, ¡en fin! No es momento de críticas, para eso habrá tiempo después, para mejorar esas cosas. Ahora es el tiempo de la ayuda y las soluciones.
¡Lo de los saqueos me parece algo tan tan vergonzoso! ¡Aprovecharse así de la desgracia ajena! ¡Qué rabia! Entiendo a una madre que, desesperada, vaya a un supermercado y robe dos cajas de leche, si lo perdió todo y tiene sus niños con hambre y frío. Pero, ¡robarse una tele!, o cantidades de ropa gigantescas, uniformes de colegio, y peor aún, ¡las casas de los damnificados que por miedo a morir aplastados tuvieron que evacuarlas! Eso no tiene nombre. Creo que en este país la cantidad de ordinarios es demasiado grande. Entre los que estafan gente, vendiéndoles precarias construcciones a altos precios y los que se aprovechan del pánico para robar...ufff!

lunes, marzo 01, 2010

29 años, dos temblores en el cuerpo, ¡gracias a Dios invicta! Con mucha pena por mi Chile querido, herido una vez más.

miércoles, febrero 24, 2010

Más de cuatro años por aquí

Comencé este blog en diciembre del 2006. Antes había hecho uno en el MSN My Space y luego un primer blogger en el que comentaba actualidad. Luego vino el viaje a Pamplona y por problemas de conexión y configuración, esos blogs quedaron en el olvido. Pero la necesidad de escribir siempre estuvo. Por eso volví con este rincón que ya ha cumplido cuatro años. Testigo de un montón de vivencias. Siento que sigo siendo la misma, aunque por todo lo que he vivido, sé que de esa "niñita" de 26 años que cruzó el Oceáno para ir a estudiar Historia Medieval a la tierra de sus ancestros, quedan algunas cosas, pero muchas cosas han cambiado.
Al estar sola en tierras extrañas, pasaba mucho tiempo en la blogósfera, sobre todo en las noches (mis compañeras de piso se acostaban temprano, yo soy una gran noctámbula y no se puede carretear de lunes a viernes, porque no hay organismo ni bolsillo que aguante). Visitaba cantidades de blogs, que a su vez venían acá y comentaban. Verdaderas "amistades virtuales", aún mantengo contactos (siempre vía blog) con algunos. Es que a diferencia de otras personas, nunca me ha interesado conocerlos en persona. Tengo amigos, a ambos lados del océano, pocos pero buenos, y con ellos comparto la vida real. Mis conversaciones por medio de post en blogs tienen la gracia de ser un modo de compartir experiencias con gente que no conoces de nada. Es como hablar con quien va a nuestro lado en la micro. Por eso, jamás participaría en ningún tipo de reunión de blogeros chilenos. Me gusta este pseudo-anonimato y no necesito conocer más gente.
Aunque ya no paso tanto tiempo conectada, a pesar de que escribo frecuentemente, ya no hago tantas visitas, me da pena ver cómo cada día se cierran más blogs. La gente deja de describir, de un día para otro, mejor dicho, de compartir sus experiencias. Las razones son muchas y todas muy respetables. Pero es una pena, porque muchos de esos sitios eran para mí un gran aporte. En algunos, había palabras de dolor profundo, tanto que llegué a temer por sus autores; en otros, situaciones muy cómicas o bien, gente que sabe tomarse los problemas con humor; recuerdo muchos "diarios de vida", de temas diversos: felicidad, quejas, comentario a noticias o situaciones, etc., muy parecidos a éste; consejos, datos y recetas de cocina; poesía y cuentos (había una niña que hizo una verdadera "teleserie" por capítulos, ¡genial!); otra que contaba sus aventuras de todo tipo; una ejecutiva joven y exitosa en busca del amor; adolescentes llevando vidas extremas; madres ultraaperradas; intelectuales. Leí y comenté, incluso aconsejé de mil temas. Polémicas, peleas, malentendidos, debates políticos, celebraciones, humor, drama...la vida misma, expresada en estas pequeñas columnitas. ¡Lástima que muchas ya no estén!
Para todos los que pasan o han pasado por aquí, un gran abrazo. Para todos los que alguna vez leí y ya no escriben, y para todos los que siguen compartiendo sus pensamientos con el que caiga por ahí, va dedicada esta entrada. Por mi parte, espero perseverar en este medio hasta cuando pueda. No quiero abandonar mi rincón.

martes, febrero 23, 2010

"Desperate bachelorettes"

Hace unos años atrás, Claudia Aldana comenzó a escribir la columna "31" y a mí me parecía simplemente genial. En ese entonces, yo tenía unos 23 años, estaba terminando la uni y me daban risa las chicas con vestido de novia en la cartera. Hoy me dan pena y a veces un poco de rabia, porque creo que es precisamente su desesperación la que las va alejando, primero de posibles novios o maridos, y después, dada la amargura y envidia que desarrollan, sobre todo hacia la felicidad ajena, se alejan de todo el mundo. Por eso, la columna ya no la leo religiosamente como cuando tenía 23 años. Sólo de vez en cuando y hoy, al leerla, me corroboró esta teoría. Si yo tuviese 30 y tantos y fuese soltera, haría lo mismo que hago con 20 y muchos y casada: disfrutar la vida y agradecer lo que tengo. Sin pareja, sin hijos, talvez tendría más tiempo para desarrollar mi carrera, viajar y disfrutar con mis amigos y familia. No andaría llorando por un marido ni despotricando contra la felicidad ajena.
La columna sigue pareciéndome genial, pero ya no necesito leerla. El personaje de Consuelo Aldunate lo veo seguido en la vida real. Y me da pena, más que nada. Pero, cuando el objeto de envidia y críticas he sido yo o mis seres queridos, esa "creepy bachelorette" pasa a ser despreciable. Entonces, me da lata leer sus quejas. Todo esto pensaba hoy cuando leí la revista Ya y leí la famosa columna y me encontré con una cabra grande chillona, furiosa porque la amiga se casa antes que ella. Aunque tuve un pequeño deja vu, el tema no es ése. El problema es que esta periodista, que en su vida personal está muy feliz (creo que va a ser o fue mamá hace poco), es muuy certera a la hora de presentarnos un especímen muy común en nuestra sociedad. Y aunque la Aldunate es ficticia, existen muchas como ellas. Mezcla de quinceañera ilusionada con vieja maniática, con el vestido de novia puesto. Seres solitarios, de los que primero huyen los hombres, y luego las mujeres felices.

jueves, febrero 11, 2010

Cometas en el Cielo




En junio de 2007, en plena temporada de exámenes de mi magíster, ese libro llegó a mis manos. Prácticamente me lo puso en las manos alguien que acababa de leerlo y que se lo habían recomendado del mismo modo. Acababa de ser traducido al castellano. Prometí leerlo, apenas acabara los exámenes, pero en realidad lo leí en dos días, entre un examen y otro, para descansar del estudio. No podía creer lo que estaba leyendo. Creo que el director que la llevó al cine acertó al describirla como "una épica íntima". Porque es la historia de Amir, un pashtun de Afganistán, un niño adinerado en el Kabul de los años '70, cuya vida cambia para siempre tras los cambios políticos que vive su país. Él huirá junto a su padre, un próspero abogado, tras la invasión soviética, a Estados Unidos. Pero esta historia no se centra en la sufrida evolución política de Afganistán en los últimos 30 años, sino en Amir, su amistad con su sirviente hazzara, y cómo su cobardía y sus celos infantiles le hacen cometer un terrible error que deberá compensar 20 años después, cuando le digan que "aún es tiempo de redimirse".


Para quienes no lo saben, los hazzara o jázaros, son un pueblo de origen mongoloide que llegó a Medio Oriente hacia el siglo VII, formando un reino a orillas del Mar Caspio y en lugar de convertirse al Islam, se hicieron judíos. Al ser de un origen étnico diferente y profesar otra religión, se convertirán en una minoría muy discriminada y perseguida en países como Afganistán. Mientras Amir representa la elite afgana: pashtún, musulmán y rico; Hassan es mongol, pobre, judío e hijo de un sirviente. Pero mientras Amir es un niño intelectualmente muy despierto, es incapaz de defenderse de quienes le molestan. En cambio el analfabeto Hassan es un niño valiente y servicial.


No sé por qué la crítica que leí de la película fue devastadora, cuando a mí me pareció que captó muy bien la esencia del libro y el mismo autor quedó muy contento. Es cierto: el libro es poesía pura, que no el cine no siempre es capaz de expresar. Decir que el libro es mejor que la película, más que un cliché es casi siempre una obviedad. Pero la película me gustó, me encantó lo bien ambientada que está y por sobre todo, los actores. Están muy bien escogidos, sobre todo los niños: Amir, el protagonista, el "antihéroe" de niño, que de adulto, para redimirse, será capaz de un acto de gran valentía, es un niño afgano, cuyas expresiones demuestran toda la complejidad de sentimientos que experimenta Amir: amor, odio, celos, inocencia, miedo, remordimientos...Hassan en cambio es pura bondad, una persona de ésas que se entrega por entero a quienes quiere (dice otra frase preciosa: "yo por tí lo haría mil veces") y el niño que lo interpreta proyecta precisamente eso. Por otro lado, Sorab es el niño triste, porque la vida lo ha golpeado cien veces. Sólo esbozará sonrisas cuando ya esté seguro de que su terrible pasado ha quedado atrás.


El personaje del padre de Amir es mi favorito: un hombre admirado, exitoso, valiente y bondadoso. Pero que guarda un gran secreto que al develarse, nos hará cuestionar su honorabilidad, pero sólo por unos momentos. Se le perdona, porque dentro de todo el contexto, se le comprende, aunque no se le justifica. Un hombre de gran fortaleza, que sufrirá malgenio y en silencio el revés de su fortuna, pero sin dejar de luchar, en pos del bienestar de su hijo. Un ejemplo de superación y esfuerzo. Durante sus años prósperos, nos regalará otra de las frases maravillosas de este libro: "No existe más pecado que el robo, ya que al matar, estamos robando al hombre su derecho a la vida y al mentir, robamos su derecho a conocer la verdad". Precioso.


La historia es fuerte, no recomendable para niños ni para gente extremadamente sensible, pero vale la pena leer el libro o, en su defecto, ver la película. Es cierto que hay escenas donde se sufre mucho, se llora de pena y rabia, pero el resultado final es provechoso. Es un libro que nos hace pensar y cuestionarnos muchas cosas. La primera y más simple: me hizo considerarme una persona tremendamente afortunada, por mi infancia cómoda y tranquila, en contraste a lo que sufren los pobres niños afganos. Y aunque en principio, uno quiere pegarle a Amir, por su cobardía y su crueldad inconsciente, después se da cuenta de que Amir es como todos hemos sido alguna vez: sin la valentía suficiente para defender lo que queremos. Pero, al igual que él, "todavía es tiempo de redimirse".


miércoles, febrero 03, 2010

¿Que pasa con la tele?

Me confieso una persona muuy televita. Y cuando estoy en casa, necesito algún "ruido" que me haga sentir acompañada. Radio o televisión. Ahora, por ejemplo, escucho la Play, que nunca me defrauda. Pero muchas veces mientras preparo clases o corrijo trabajos o pruebas, lo hago viendo tele. Leer, obviamente no, eso se hace con música o sintiendo el ruido del mar, el viento o el cantar de los pájaros.
En este mes de vacaciones, he podido dedicarme más al ocio y me tiene impresionada el mal nivel de algunos supuestos animadores de la televisión. Es cierto que ésta es un medio que difunde entretención, pero también puede ser un medio de ayuda, de educación, de cultura...y no puedo creer que un canal tan importante como TVN pueda tener gente tan rasca en el panel de su matinal, que yo creo que es un programa muy visto. Sí, me refiero al condoro de la Tondreau. Como historiadora no puedo quedarme callada. Además, lo de Rodríguez no es el primer desatino que se manda. A ver, no despotrico contra que la gente no sepa Historia de Chile, aunque el error de ella fue bastante escolar. No tengo idea si ella es periodista o tiene algún título, pero Manuel Rodríguez es un tema que se enseña en el colegio. Me molestó su actitud poco humilde, si cualquiera puede equivocarse, pero ella no se retractñó e insistió en su error, agravándolo.
A mí ella me cae mal. La encuentro rasca y mala animadora. Habla tonteras sintiéndose dueña de la verdad y es muuy chamullenta. La otra vez comentó "Luna Nueva" y se notaba que ni siquiera había visto Crepúsculo. Eso es poco profesional. Ni me voy a referir a su show chabacano en "Así Somos". Creo que no es un buen elemento para la televisión. Como tampoco lo es el exceso de farándula y el tenerme que enterar de los devaneos amorosos de Pablito Schilling a cada rato o que hay un nuevo par de siliconas caminando por Santiago, las mochas discotequeras de algunas señoritas de dudosa reputación, ni ver como los periodistas recitan de memoria los amantes de Kenita Larraín, pero no tienen idea quién fue realmente Manuel Rodríguez. Porque parece que Kenita, Carlita Jara o Pablo Schilling son mucho más importantes. Ahí, estas viboritas televisivas son implacables y sacarían un 7 en su examen de farandulogía, cátedra que espero nunca exista en ninguna facultad de periodismo. ¡Es que desprestigian a los periodistas de verdad! Y yo tengo muchos amigos periodistas y siento que ese tipo de gente los desprestigia e insulta.
Ahora le dieron con que Camiruaga no saca a sus novias ni para los temblores. ¡Dejen a ese hombre tranquilo, por favor! Si es obvio que él se mantiene piola, porque le da terror que sus intimidades estén ventiladas del modo en que lo están las de los personajes que nombré. Porque a lo mejor él también ha sido infiel, le han sido infiel, o tiene peleas atroces con sus parejas. ¡Como casi todo el mundo! Pero nadie tiene que enterarse, así como nadie se entera de que Juan Pérez ayer no llegó a su casa a dormir o que Pepa González dejó a su pololo porque se enamoró de otro. Porque eso es lo otro: los opinólogos viven haciendo juicios de valor acerca de las relaciones amorosas de otros, cual inquisidores, cuando talvez muchos, sino la mayoría, han pasado por las mismas cosas. ¡Si en todos lados se cuecen habas! Y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Si esa maravillosa frase se hiciera caso, no habría opinólogos....
Pero se supone que en el matinal de TVN no se habla de farándula (eso es lo que ellos defendían), entonces porqué traen a esa ¿señorita o señora?, si de lo único que sabe es de farándula. Porque Ricarte se maneja bastante en cultura, actualidad, música y cine, y además tiene un humor negro que me fascina. Gozo con sus ironías, aunque me intriga su acento franchute, si es chileno...al pobre se le nota su cara de desesperación cuando esta peliteñida habla. Talvez la pusieron para "adornar", porque muchos la encuentran guapa. Si es así, hay que decirle que callada se ve más bonita. Porque tontas lindas en la tele hay muchas. Pero algunas no me molestan, porque son simpáticas o me causan risa. Ésta me da rabia. Creo que no le haría mal leer un poco más de cultura general. Hasta prefiero al dandy, que sí tiene un buen nivel intelectual, aunque está agotadoramente chalado. Al menos, me hace reír.
Mi idea no es criticar porque sí ningún programa en particular, porque aunque soy historiadora, yo veo de todo. Porque si me pasara todo el día entre los libros y clases, para luego sumergirme en el History Chanel sin salir de ahí, no me soportaría ni yo. Sería una "cuadrada de la historia". Obvio que veo ese canal y otros similares, además de muchas pelis y series históricas. ¡Me encantan! Pero no hay que ser monotemático. Lo que me molesta de la tele chilena es su poca variedad: todos dan lo mismo a la misma hora y compiten en rating por hablar la misma tontera con distintos matices. Rercuerdo que la tele abierta española era mucho mejor: cada canal daba un tipo programa distinto: en uno farándula, en otro una peli, una serie en el de al lado, en otro un programa de concursos, otro con algo más infantil, etc. Había muchas opciones. Yo pasé bastante tiempo sin cable y ahí me di cuenta lo homogénea que es la programación. Es una tontera que sea así. Y no entiendo cómo, habiendo tanto periodista talentoso, se empecinan en poner gente tóxica en la tele. Como la Panchita Merino. A esa parece que la golpean antes de entrar al aire o se levanta todos los días con el pie izquierdo, porque anda como toro en el ruedo. ¡Qué peleadora y criticona, Dios mío!
Es chistoso. Uno en las mañanas asiste a un carnaval de neuronas. Pero después, el mismo canal da noticias y ahí el nivel claramente sube. En los noticiarios hay muucho talento. Por ejemplo, me encanta como TVN ha incorporado mucha periodista joven y bueno. Aunque, lo que no me gusta de las noticias chilenas es que son demasiado localistas. No hay para qué poner tooodos los santos días de enero y febrero una nota sobre las vacaciones. Ya todos sabemos que la mitad del país veranea por estos días.

martes, febrero 02, 2010

Contra los amargados

Siguiendo mi costumbre de analizar los especímenes más peligrosos de la población, hoy hablaré acerca de aquellos que siempre andan con una cara como si se hubiesen tragado al seco medio litro de vinagre o como si tuviesen hemorroides: los amargados. Gente que siempre ve el lado malo de la vida y las personas, gente incapaz de disfrutar de lo simple. Por años, mi malgenio e inconformismo hizo que la gente que no se molestaba en conocerme me tachara como tal. Y al saberlo, me propuse ser menos rezongona, aunque lo alegona no se me ha quitado, pero trato de cambiar o lo que me molesta, cuando se puede, claro. Pero por lo menos yo, me enfurezco, pego 4 gritos y luego ando feliz de la vida. Yo me refiero con amargada a aquella gente que NUNCA está contenta, siempre se hace problemas, y sobre todo, le fascina pelar y criticar a los exitosos (¿por qué será? ¿acaso la envidia y la amargura son hermanas?).
En mi familia hay un ser de esos. Horroroso. Una persona que además, parece odiar la belleza (para mí la búsqueda de la felicidad, la armonía y la belleza son inherentes al ser humano. He conocido gente pobre como las ratas, moribunda o llena de problemas, y siempre se dan un tiempo para arreglarse, verse lo mejor posible o mantener un entorno armónico). A pesar de tenerlo todo para ser feliz, anda vestida como penitente (por que además es avara patológica), siempre con un rictus amargo en la boca, dA e la que no hay velada donde no le brote un comentario desagradable. Un ser difícil de tragar, que estoy obligada a tolerar.
Aún no entiendo el origen de tanta negatividad. No me vengan con que tuvo una vida difícil, porque no es excusa para tanta mala onda. Conozco gente que lo ha pasado diez mil veces peor y no anda tratando de hacerle la vida miserable a los demás. Este especimen se especializa en ello: pesadeces y descalificaciones a la orden del día, incluso con sus hijos. Además, a pesar de adolecer de una ignorancia que a mí me da pena (si yo fuese tan ignorante andaría muda por la vida), se cree dueño de la verdad, hablando de lo que se le viene en gana, como si lo hiciese ex cáthedra. A varios nos ha tocado refutarle sus tonteras (porque el 80% de lo que habla son tonteras) y dejarlo calladito por un rato (¡qué triunfo!)
Su actitud es tóxica y carbonera. De los que no pierden oportunidad en cagarte la onda cuando todos lo pasan bien. De los que cuando te felicitan por algo, detrasito viene el comentario ácido. Lo que no entiendo es qué lleva a una persona a de la nada odiar la felicidad y la belleza, tanto ajena como propia (porque el primer paso para ser feliz es cambiar la cara larga). Me da náuseas, ¡es despreciable! La vida es un regalo, ¿para qué contaminarlo con malas ondas, si además es corta? ¡Qué diferencia con los grandes referentes de mi vida, hombres y mujeres luchadores, que a pesar de la adversidad siempre tienen tiempo para una palabra amable, un gesto solidario o la disposición a pasar un buen momento o hacerle la vida más agradable a los demás!
Desde acá, le digo a esa persona que se vaya al lugar de donde salen sus malas vibras. Y que se quede allá. Acá no la queremos. La próxima vez que la vea, le hago un sahumerio, a ver si no se derrite.

miércoles, enero 20, 2010

Desvaríos musicales de un día de elecciones en Chile

El domingo, como muchos chilenos, fui a votar. Como soy un poco dejaíta, finalmente no me cambié de comuna y sigo votando en el local cercano a la casa de mi madre. Como los tacos de ese día son infernales, me fui en micro (un agrado, iban vacías, sólo se llenaban a la salida de los locales), lo que para mí es muy bueno, porque como sufro de alergias y presión baja (si, soy una vieja achacosa, es lo que hay) me ahogo y desespero con el calor y las multitudes (muchas veces he debido salir intempestivamente del metro o de la micro). Para amenizar el viaje, que por cierto es bastante corto, iba escuchando música. Y el aleatorio de mi ipod andaba muy certero: mientras iba en el trayecto, escuchaba "El Camino", de Alexs Syntek ("El Camino, no se acaba, continuaré sin descanso, si logro llegar, hasta el punto final, donde no hay más, por andar...). Una canción que para mí, amante de las metáforas, siempre ha tenido un significado muy claro, acerca del esfuerzo diario que uno hace por salir adelante. Pero, cuando comencé a escucharla en la micro, al principio, la recibí muy literal (mi "camino" al local de votación), y después pensé que si la escuchara, cualquiera de los candidatos, se sentirían identificados en su "camino" a la Moneda. Y los dos son bien persistentes y luchadores (¿o peleadores? jejeje), por lo que aquello de "continuaré sin descanso", les viene como anillo al dedo.
Siguiendo mi trayecto, al acercarnos a los locales de votación y a las aglomeraciones (afortunadamente, saliendo de votar y no yendo, lo que repercutió, felizmente, en que esta vez no tuve que esperar nada para votar), mi ipod cantaba "Welcome to the jungle", de Guns and Roses. Jejeje. ¡Si la política es precisamente eso! Las afueras del local de mujeres eran precisamente eso: una muchedumbre gigante a la salida, conversando, tomando bebidas o mote con huesillo (¡ñami!) o emplumándoselas a sus hogares. Por suerte, adentro la jungla estaba muy tranquila. El ambiente de ese cole de Lo Barnechea era bastante tranqui, ni festivo ni de peleas, la gente preocupada de hacer lo suyo y luego salir. Un calor horroroso eso sí. Entre las anécdotas, gocé viendo a los huasos de Lo Barnechea yendo a botar de punta en blanco, a caballo y con chupalla, escoltados por el infaltable perro. Y una niñita, de unos 16 años, que fue a visitar a su hermana vocal, llegó con su hermanita más chica ¡y un chihuahua! que paseaba con su correa. No sé que le pasó al chihuahua conmigo, que se fue directo a mi tobillo, y me pegó un gruñido. ¡Muy gracioso! No sé si trató de morderme y no pudo, o simplemente me odió. Pero es chistoso ser "atacada" por un chihuahua. Un perro más peligroso me hace una gracia así y su dueño se va de gran puteada, pero era imposible enojarse ni asustarse. Luego, abandoné la "jungla" y fui a almorzar donde mi mamá.
No me pronunciaré acerca de mi opción política, porque no es la idea de este blog y porque pienso que al votar, estamos apostando. Por una persona, una propuesta, una visión de futuro. Cuando nuestro voto no corresponde al de la mayoría, perdemos la oportunidad de saber si nuestra apuesta sería acertada. Y cuando nuestro voto gana, ahí recién comienza la apuesta. Nos alegramos, celebramos, despotricamos un poquito contra el derrotado, que a su vez también despotrica contra el ganador, pero tras la celebración, viene la incertidumbre :¿habremos acertado?, ¿será lo mejor para el país?, pero como la vida sigue y al día siguiente hay que seguir trabajando y para la gran mayoría la vida no cambiará mucho, tampoco importa tanto, a no ser que el nuevo gobierno realmente solucione lo que nos importa o se comvierta en una verdadera amenaza. Cuando hace su pega como una continuidad, con soluciones progresivas y algunos conflictos, todo sigue igual. Por eso, jamás he sido alarmista ni he caído en temer apocalipsis cuando gana una persona o coalición que no me gusta. Y acerca de la corrupción de los políticos, ya ni me inmuto. Para mí, la política es cochina per se y por eso me mantengo alejada de su mundo. No digo que toodos sean turbios, pero todos están expuestos a esa cloaca de corrupción. Y como creo en la moraleja de "Pantaleón y las Visitadoras", de que hasta el ser más correcto puede malearse en un ambiente viciado, ningún político es una blanca paloma para mí. Yo, sigo fiel a mi principio de escoger, no sólo el mal menor, sino la propuesta mejor. Y, por supuesto, de defender la democracia, la alternancia en el poder y la libertad. Por eso, aunque la política sea una "jungla", llena de todo tipo de bestias, deperadores y bichos, yo sí voto. Me inscribí a los 18 años y nunca he entendido el "no estar ni ahí" porque no les guste cómo es. Precisamente por eso, hay que votar y apostar por la propuesta que más nos identifique o por la que menos nos disguste.
Lo que más saco en limpio de esta elección es que quedó demostrado que es hora de una profunda renovación política. Fuera los dinosaurios de la transición, ya cumplieron su etapa y aunque se les agradece lo que hicieron (ojo que no hablo por todos, algunos fueron cero aporte), deben dar la oportunidad a una nueva generación. El no dejar que Marco Enríquez fuera a primnarias fue un error, fue mirar a huevo a una persona por su juventud. Y mientras la Alianza da cabida a los jóvenes para que accedan a buenas candidaturas, la Concertación, para mi gusto tiene a sus talentos jóvenes como escondidos. Para mí, Tohá, Orrego y Lagos Weber son tremendos "animales políticos", para mí ellos debieran liderar los partidos y no los vejetes de siempre. Y eso no lo creo yo nomás, es cosa de ver la reacción de las juventudes de la DC y el PS a días de la elección. MEO en ese sentido, encendió la primera antorcha y por eso, se ganó mi respeto. Pero para mí, él y su coalición no debieran haber transado su colaboración o votos con los otros dos candidatos. Lo que él proponía era una tercera alternativa y debiera haber permanecido en silencio. Que votara por quien quiera, lo mismo sus adherentes. Esa es la política que quiero, sin tanto negiociado, muñequeo, propuestas concretas, factibles y necesarias, no más robos, no más corrupción ni trabajos mal hechos que malgastan nuestros impuestos. Como mi inocencia y mis ideales son tantos, "I'm too sweet for politics" y me mantengo aislada, sólo voto y a veces opino y como estudio los gobiernos desde los albores del tiempo, no sacralizo a ninguno.

jueves, enero 14, 2010

Recuerdos de Infancia

(foto de http://www.plataformaurbana.cl/archive/2006/08/18/publicidad-urbana-e-imaginario-urbano/ )

Enterarme hoy que los dos carteles luminosos del Parque Bustamante (los clásicos de Monarch y sus piernas, y la champaña de Valdivieso) fueron nombrados patrimonio nacional, fue remontarme a mi infancia. Nunca he vivido en el centro, pero varios de mis familiares sí y para salir de Santiago, era ruta obligada. Un paseo nocturno en auto por el centro de Santiago era una fiesta para mí, cuando tenía seis años. Alucinaba mirando las luces de neón. Hoy, cualquier menor de 20 años me miraría con cara rara si me escuchara. Es que ellos, nacidos en medio de la vorágine tecnológica, han perdido la capacidad de asombro. Pero para los que fuimos niños en los años 80, esos letreros eran algo espectacular. Talvez, estéticamente, las luces de neón no sean lo más bonito y probablemente, cuando se instalaron, más de alguien protestó pensando que aquello rompería con el entorno de ese bello barrio. Pero para mí, esas luces alegran la noche y cada vez que las veía de chica, no importaba cuánto sueño tenía o lo largo del viaje por regresar a casa, me encandilaban y ponían de buen humor.

Viene a mi memoria uno de mis primeros años nuevos. Aquél que pasamos con toda mi familia materna en el departamento de mi bisabuela, en Agustinas con Moneda. Recuerdo a mi mamá emperifollándome esa tarde, peinando mi pelo siempre rebelde y enfundándome uno de esos vestiditos de las bordadoras de Conchalí que tanto le gustaban, con unos zapatitos de charol. Creo que muchas mujeres sueñan con tener uina niñita para vestirla de muñeca y mi mamá no es la excepción. Recuerdo los abrazos, las champañas descorchadas, el ponche a la romana, los fuegos artificiales...con mis cinco años yo no entendía bien qué pasaba, pero todos se veían felices y se abrazaban. Me emociono al recordarlo, porque varios ya no están y otros ni se hablan...recuerdo haber comido muchas cosas ricas, como el infaltable pavo y que obviamente, ni me dejaron probar la champaña...recién a los trece años tendría permiso (qué grande me sentí en ese entonces). Esa noche, mientras todos conversaban esperando las doce, yo intruseé cada cajón de ese departamento, hallando verdaderos tesoros: monedas antiguas, collares, anillos, pañuelos. Y luego me puse a jugar con las figuritas de porcelana que adornaban el living, inventando historias de princesas y dragones, como siempre. Ese departamento era un verdadero anticuario.

Y al regreso a casa, como a las dos de la mañana, medio dormida mi papá me llevó en brazos a su auto. Pero, al pasar por el Parque Bustamante, los letreros me saludaron y despertaron por un rato. Es el primer Año Nuevo que recuerdo, cuando ni siquiera tenía mucha noción de lo que significaba pasar de 1985 a 1986. Para mí, sólo había sido una fiesta, en la que todos estaban felices.

miércoles, diciembre 30, 2009

Balances

Es muy común y positivo hacer balances de fin de año. Agradecer lo bueno y aceptar lo malo. Hacer propósitos para el próximo año y proyecciones. Las mías, a pesar del cansancio y el dolor que trajo este fin de año, son positivas. En realidad, siempre son positivas. De hecho recuerdo haber afirmado que este 2009 sería muy próspero. A pesar de la crisis. Y en lo personal, no me quejo. Pero jamás pensé la dura prueba que nos traería este año. Aún la herida no cicatriza y es imposible pensar en este año sin ese dolor. Pero, dejando de lado la enfermedad de mi suegro, puedo decir que para mí fue un buen año: mi marido comenzó un posgrado, en el que le ha ido increíble, para mí fue un excelente año en lo laboral y el próximo se viene mejor, nació mi ahijado precioso, mi mamá se ha recuperado muy bien, a mis hermanos les ha ido bien en sus estudios y a mis amigos en general les está yendo bien, tanto en sus trabajos como en su vida personal. Un año plagado de matrimonios y nacimientos.
Por eso espero el 2010 confiada, positiva, pero alerta siempre. No olvido que la vida es un campo de batalla y que los ataques sorpresas están a la orden del día. Aunque espero que este año tengamos una tregua, ojalá lo más larga posible. A todos quienes pasan por aquí, mis mejores deseos para el 2010. No alcancé a desearles una feliz Navidad, pero espero de corazón que la hayan tenido. Ojalá este año sea mil veces mejor que el anterior, independiente de lo que pase en la segunda vuelta, de cuándo se inauguren los nuevos metros, de qué tan espectacular sea la celebración del supuesto bicentenario (un tema que yo, como historiadora, discuto bastante: para mí el verdadero bicentenario de la independencia es el 2018, y si queremos establecer cuándo nace Chile, para mí es muuucho más antiguo, no me pesquen, son clásicas discusiones historiográficas). Les deseo a todos un muy muy feliz 2010, bueno en el amor, la salud y el dinero.

jueves, diciembre 10, 2009

Adiós tío Felipe

La muerte tocó nuestra puerta el lunes en la madrugada. El tío Felipe, tras una ardua batalla contra el cáncer que duró diez meses, se durmió para siempre. Pero estamos tranquilos, aunque con una pena inmensa. Se fue como un valiente, peleó hasta el final. Aunque no siento que haya perdido la batalla. Sólo su cuerpo fue derrotado, agotado por el desarrollo incesante de una enfermedad implacable. Pero su alma triunfó, porque nunca, ni aún en medio de terribles sufrimientos le ví quejarse de por qué le pasó esto a él, siempre asumió con valentía. Dio la pelea hasta el final, agotando hasta las últimas instancias, para pasar más tiempo con sus seres queridos.
Una muerte como debe ser: tranquila, sin miedo, rodeado del cariño y las oraciones de sus seres queridos. Una bonita muerte, a pesar de que los días anteriores fueron terribles para él. Los remedios le permitieron morir sin dolor y tras despedirse de su adorada familia, fue apagándose, como una velita, mientras rezábamos por él, para que tuviese un buen viaje. Y estoy segura de que fue así. Yo estaba allí y en ningún momento sentí angustia, sólo pena y luego una paz gigantesca.
Se fue tranquilo, porque tuvo una vida ejemplar, un ejemplo de matrimonio, un gran profesional, preocupado y cariñoso con los demás, con una vocación de servicio impresionante, de esas personas que se entregan por entero, auténtico, jamás anduvo por la vida con caretas. Un excelente padre, muy buen amigo. La gran cantidad de gente que los acompañó en estos meses no fue casualidad. Les apoyaron porque se lo merecen, tanto él, como la tía Bernardita y sus hijos. De esas personas que lucharon toda su vida, grandiosas, que ya no necesitaba luchas más. A Dios le encanta llamar antes de tiempo a estas personas tan completas y buenas. Por eso lo llamó.
Desde aquí, mi humilde homenaje a mi suegro querido, al que conozco hace más de diez años y al que quiero como a un segundo padre. No se preocupe, tío, que yo cuidaré bien a su niño y acompañaré a su querida Berni, su compañera de toda la vida. Su familia queda en buenas manos, los que estamos cerca les apoyaremos siempre.

domingo, diciembre 06, 2009

El hombre ante la muerte

Eso de que Dios escribe con reglones torcidos es muy cierto. Uno a veces no entiende por qué pasan las cosas y lo que es peor, por qué actúa de una determinada manera, tomando ciertas decisiones. Muchas veces me han preguntado qué mer motivó a investigar acerca de la actitud ante la muerte en la Edad Media. Y la verdad, mi respuesta siempre fue que me asombraba y admirada de la naturalidad y tranquilidad con que el hombre enfrentaba ese trance o al menos, ésa era la actitud fomentada. Nada que ver con el mundo actual, cuando rehuímos hablar de ese momento y actuamos como si fuésemos inmortales.
Hasta que, pasa algo y nos damos cuenta de que no. Y, en lugar de actuar como el hombre medieval e intentar vivir cada día como si fuese el último (no sólo desde el punto de vista hedonista y de aprovechar a los seres queridos, sino, sobre todo, el aprovechar el cultivar los dones y virtudes y estar, desde el punto de vista religioso, siempre preparados, para procurar la salvación del alma), nos aterramos, talvez nos preocupamos unos días, pero luego volvemos a actuar ignorando la muerte. Quien no la ignora, es considerado fatalista o depresivo en este mundo moderno, cuando yo considero que quienes alcanzan esa conciencia real de su mortandad, gozan de una lucidez extraordinaria. Yo aún no lo consigo e intentando encontrar una respuesta y un consuelo ante mi gran temor a la muerte, me acerqué a la Edad Media.
Había tenido sólo dos pérdidas a mis 25 años, cuando mi tema de tesis "me encontró": una, la primera, me desangró, la enfrenté con temor, desconsuelo, rebeldía, !terrible! en cambio, la segunda fue triste, pero serena. es cierto que uno va curtiéndose y hay diferentes circunstancias. Pero durante la segunda muerte importante que presencié, comprendí ese momento como un trance hacia algo mejor. Y que la gran tristeza es para los que se quedan. Para quien se va, ojalá no dejar nada inconcluso, para poder descansar en paz. Siempre lo supe, si estuve en un colegio católico y esos temas salían a cada rato, pero con estos temas en los que la emoción está tan involucrada, una cosa es saberlo, y otra muy distinta, asimilarlo de corazón.
Ya había dado un paso: enfrentar con serenidad la muerte de un ser querido (aunque, ojo: no sé como reaccionaría ante la muerte de un hijo, la pérdida más enorme para un ser humano, porque es la más antinatural: se supone que los hijos entierran a sus padres). Ahora me falta más serenidad, para apoyar a quienes se van a irse con tranquilidad, y más para quienes dejan atrás, y también asimilar el hecho de que algún día seré yo y no quiero que ocurra aterradoramente, sino con tranquilidad.
Me gusta el tema de la muerte en la Edad Media, porque me da la impresión de que ellos lo tenían más resuelto, más incorporado. Sabían cómo actuar y se cuestionaban menos. A pesar de la violencia, a pesar de los abusos (de los que nuestro siglo tampoco es carente), me parece una época más simple, ordenada e inocente. Desde el punto de vista de mentalidad, claro está. Blancos y negros más definidos, pocas medias tintas. eso simplifica las decisiones. Más similar a la mente de un niño. Más intenso, sobre todo en época de crisis. Y muchos entonces, mueren con la inocencia de los niños, con todo resuelto y los que no, son ayudados a morir por su fe, que les recuerda la misericordia.
¡Ojalá los Ars Moriendi tuviesen más difusión hoy en día! Serían de gran ayuda para quienes no tienen idea de cómo actuar frente a un moribundo. Porque aunque es un libro católico, hecho, lo más probable, que por dominicos, sus ideas son transversales culturalmente y todas las culturas poseen una filosofía de la muerte, exhortando ciertas actitudes y la asistencia a quien va a realizar este último viaje. Recuerden que en la Edad Media, la vida se concibe como un peregrinar por un mundo de penas, pruebas y alegrías, hasta llegar al destino final, la vida eterna. La muerte es, por lo tanto, el último viaje, la última transición.
Me queda entonces, mucho por investigar, mucho por aprender y lo más importante, muchísimo por asimilar.

viernes, noviembre 27, 2009

Be yourself..noone else can do it! The black sheep

No sé porqué hoy, mientras bailaba (lo que pasa es que hace casi un año ya, con interrupciones, cuido mi figura yendo al Ti5 y a pesar de coordinación nula, descubrí que no sólo ayuda a mantenerme bien, sino además, menso tensa y más contenta...el tema de las endorfinas y cansarse "botando stress"), me puse a pensar que, cuando no pesco si alguien mira o no cómo bailo, siento que lo hago mejor. Es que cuando deja de importarte lo que piensa el resto, te relajas, lo haces mejor y, en el caso de que sigas haciendo el ridículo, lo pasas mejor por lo menos. Ahí caí, con esa metafóra del baile, en una realidad que hace muchos años me daba vueltas: la verdadera razón por la cual nunca me esforcé en integrarme del todo en el ambiente de mi colegio ni me he preocupado por mantener muchos vínculos, a pesar de que haya mucha gente valiosa que nunca me preocupé de conocer (y ellos tampoco a mí, hay que decirlo).
Ya sé porqué para mí todos los eventos masivos de ex compañeros son un tema ("me da lata", "voy o no? tengo otro carrete más chori"...). Felizmente, muchas veces no he debido plantearme esa disyuntiva, porque no he estado en Santiago cuando se han juntado o he tenido cosas mucho más importantes (realmente qué hacer). No sabía qué era lo que siempre me hacía sentir fuera de lugar en esos carretes...la misma sensación que tuve durante 14 años de colegio, más fuerte cada año, cuando me sentía como enjaulada y el acabar el colegio fue sentir una liberación tremenda.
Del mismo modo, en mi año en España también sentí una sensación parecida, no igual. En ese entonces lo capté y fue porque allá la gente va más de frente y menos pendiente de lo que hace el resto. Aunque, allá también existe el pelambre...creo que es un mal universal del que yo tampoco estoy libre para tirar la primera piedra. Pero la gente allá juzga menos y es menos "uniforme", menos "oveja", hay más libertad para actuar como se te antoja y menos prejuicios acerca de lo que el resto puede opinar. amí me habían criado un poco así y por eso en Chile, a pesar de mi carácter tímido y "ermitaño", mucha gente encuentra que soy muy segura de mí misma y tengo mucha personalidad...yo no encuentro! lo que pasa es que yo actúo impulsada por el corazón y la cabeza, no por encuestas...
En fin, mientras bailaba comprendí que la razón de mi incomodidad con el ambiente pelolais de mi cole es que desde muy chica, se me juzgó mucho. El ser bajita, usar anteojos (con parche, para más horrores, como "Brunito" de los '80, personaje que aunque nerd, se ganó mi total ternura), ser malgenio, potoncita, el gustarme la historia y ser mala en matemáticas, el leer libros en inglés desde quinto básico en la hora de estudio (me los regalaban y me encanta leer...nunca me planteé que fuera raro, vi a mi abuelo y mi papá leer cotidianamente en inglés), amar los mitos griegos (cómo no hacerlo, me parecen grandiosos y mi abuelita me los contaba como cuento). Y en la adolescencia, los motivos para ser juzgada no faltaban. "Que no le gusta ir a los interescolares!", "no fue a la fiesta porque le dio lata!", "dice que no le gusta nadie, que rara!" (siempre me gustaba alguien, pero ni cagando! les iba a decir, eran muy hociconas). Obvio que también dí razones, me mandé condoros, era insoportablemente malgenio y ácida, mi adolescencia fue un período oscuro...imagínense que a los 18 años me gustaba leer Rimboud y Baudelaire, y escribí poemas de ese estilo...ufff! intensísima, la madurez templa todo...
El sentirme siempre juzgada y catalogada de "rara", "amargada", "perna" y no sé cuántas maravillas más, me hizo crearme una coraza, en la que me hice más dura, más malgenio, más introvertida y más rara. Obvio, si me iban a pelar por tonteras, que lo hicieran con fundamento. Me convertí en un ser muuy pesado. Y nunca me sentía 100% cómoda, en el colegio o donde quiera que fuera con ellas, porque sentía sus ojos inquisidores sobre mí toodo el tiempo, hasta que llegaba a casa o me juntaba con otras amigas. Ahí podía ser yo misma, como ahora, como desde que entré a la universidad y en España, más que nunca. Sólo una vez que dejé de sentir ojos censurantes sobre mí, conocí la verdadera amistad y el amor. A veces me pasa que siento que mis amistades del cole están viciadas por ese sentimiento tóxico de no poder ser siempre yo misma, porque si digo o hago algo fuera de lo común, saltan los "pero Ana!" igual que en el cole. Puajs!
Obvio que es un tema trabajado y yo hoy me planto frente a ellas y ante el que sea importándome un rábano lo que piensen. Si no lo hubiese superado, hoy no podría parame frente a desconocidos a hacer clase o disertar. Y sé que ellas me estiman, como yo a ellas, pero no puedo acercarme demasiado, porque me ahogan. Sin que hagan nada en especial, me ahogan. De a una, muy bien, buena onda, pero en conjunto me saturan, porque siento que soy un lobo disfrazado de oveja negra, contemplando un rebaño.

lunes, noviembre 23, 2009

Farkas, el nuevo Batman?

Este país está, realmente, patas arriba. Ya estoy aburrida de oír cómo los políticos malgastan, guardan bajo siete llaves o roban el dinero fiscal, mientras muchos necesitados siguen esperando. Para el caso, cualquiera de las tres opciones dan lo mismo. Por eso, un personaje tan excéntrico como Farkas se convierte de la noche a la mañana en celebridad al hacer donaciones tan generosas. Y no hablo del regalar lucas en la calle o sandwiches en el festival. Hablo de gestos mucho más significativos, como el donar un ecotomógrafo para Putre o asumir el mecenazgo de Tomás. Obras que me parecen loables y que hacen que este llamativo personaje gane mi respeto. Pero, no dejo de pensar: ¿Cómo es posible que, en pleno siglo XXI, aún haya lugares de Chile cuyas instalaciones médicas sean tan precarias? ¿saben cuántas vidas pueden salvarse con una simple ecografía? Tuvo que llegar un programa de televisión, el CQC y dar a conocer el tema con su "Cadena de Favores", para que nos enteráramos (los santiaguinos al menos) de lo que pasaba allá (osea, no soy inocente, sé que la vida allá es muy pobre, pero jamás pensé que tanto como para no contar con algo tan indispensable como el ecotomógrafo). Al año siguiente, a través del mismo programa, ayudó a reconstruir una escuela rural. Muy bien por CQC. Farkas y todos los que colaboraron en la cadena. Pero, ¿dónde está el gobierno? ¿los ministerios correspondientes no deben velar justamente por eso? Dejo la pregunta abierta.
Y mi rabia sigue al recordar a Tomás González, un talento cuyos padres, con mucho esfuerzo han logrado potenciar (me suena conocido, ¿no? ¿cúántos ejemplos más así tenemos?). Y no sé porqué entonces uno prende la tele y aparece a cada rato ADO Chile, vendiéndose como "creador de medallas olímpicas", cuando quienes han conseguido una ha sido por puro talento y esfuerzo personal y ni ellos ni su antecesor. Chile Recortes, les han ayudado. Me alegra que Farkas, quien se está convirtiendo en una especie de Batman cuya arma es su generosa billetera, haya acusado recibo de la simpática "broma" de González y haya decidido ayudarlo. A veces creo que deberíamos tener más Farkas. Aunque, si ciertos organismos hicieran bien la pega, no los necesitaríamos tanto.
Una reflexión que, aunque es en época de elecciones, lanzo libremente y sin reivindicar a ninguna de las cuatro alternativas. Porque cada uno sabrá a quién más creerle para que aquello cambie. Y el tiempo nos dirá si teníamos razón o no. Tampoco caeré en el proclamar a Farkas como candidato, porque para mí la política es una fuente de eterna corrupción, es como la Tierra de Mordor del Señor de los Anillos: si cae en ese pozo, talvez lo perdamos.

miércoles, noviembre 11, 2009

Lucha de Gigantes

(Nota: para leer este post, lo mejor es escuchar la canción "Lucha de Gigantes", de Nacha Pop)
¿Qué les dice esta frase?: "Un duelo salvaje advierte lo cerca que ando de entrar en un mundo descomunal, siento mi fragilidad". Amo este mundo descomunal, aunque a veces no lo comprenda y mi fragilidad la tengo muy bien asumida. Mis problemas son con los duelos salvajes, ¡porque ojalá fuese uno! y peor, a veces el "contrincante" es invisible ¡o múltiple! Esta canción puede interpretarse de muchas formas, pero para mí, es casi una marcha de guerra. Cada vez que necesito fuerza (y estamos terminando el año, la fuerza es escasa), la escucho y me inyecta demasiada energía para enfrentar todas las batallas o "duelos salvajes".
Talvez muchos hayan conocido la canción por la película "Amores Perros", que a mí me encantó. Pero la verdad, la canción es muy anterior, es de los años '80. Y en la película se le dió un sentido muy distinto, pero para mí, esa canción es un grito de apoyo, como diciéndome " tranquila, aguanta, estamos todos igual, sigue adelante, falta poco o ya se va a solucionar, ten paciencia". Y por eso me encanta, además que me gusta la voz, la melodía, y por supuesto, ¡la letra!, que como yo tengo cero oído, aunque bastante inclinación literaria, siempre privilegio la letra sobre la música, otra gente es al revés, aunque una buena canción debe ser las dos cosas. Y el intérprete también ha ce mucho. Por ejemplo, se están escuchando muchos dos covers de "El Tiempo en las Bastillas" de Fernando Ubiergo, maravillosa canción, letra y voz en su original. La versión de los Difuntos Correa me encantó, en cambio, la Francisca Valenzuela, a la que respeto mucho como cantante aunque no me gusta, para mí asesinó la canción.
Últimamente, mis posts han sido terriblemente combativos y melancólicos, las alergias de primavera me atacaron con fuerza, agotaron mi cuerpo y me quitaron la poquita paciencia que tenía. Por eso hoy, a unos días de mi cumpleaños y tras protagonizar la quinta pataleta de la semana (y recién es jueves), quiero acabar con esa nubecita negra que me tiene malgenio y recordar todo lo bueno que me está pasando, porque a diferencia de otras personas, cuando la vida me da la espalda no me derrumbo y pienso que todo está mal, sino que chillo un rato y luego sigo.


Debo alegrarme, porque llevo 29 años de vida, una vida fácil, cómoda y afortunada, rodeada de seres queridos, que me ha dado la oportunidad de viajar y dedicarme a lo que me apasiona. Un amor de verdad, con el que llevo más de un año casada y más de diez juntos. Un amor basado en la comprensión, la confianza, el respeto y la admiración mutua. un amor blindado, donde ninguna opinión ni comentario externo importa, porque es un amor de a dos. Nunca hicimos caso a ninguna presión, nos casamos cuando quisimos y continuaremos así, sin pescar la opinión de nadie (porque, de nueve años de pololeo, seis fueron escuchando "y, ¿cuándo se casan?", "¡cómo te vas sola a España!" y hoy escucho " ya es hora de tener guagua, ¿no?" a todos les sigo diciendo que se vayan ya saben adónde).


Así que también me alegro de haber heredado este carácter porfiado y llevado de mis ideas, porque soy feliz de hacer siempre (mientras se puede, obvio) lo que quiero. Estudié lo que quise y he podido demostrar que no me moriría de hambre como todos pensaban y he demostrado que la Historia es importantísima y que esa imbecilidad de los racionalistas de que no sirve para nada no es más que eso. Un pueblo sin historia es un pueblo desmemoriado y le pasa lo mismo que una persona sin memoria: repite los errores, no sabe lo que tiene, olvida dónde dejó sus cosas, etc. ¡Un desastre! La amiga Historia ayuda mucho a los pueblos y en los llamados países desarrollados la conciencia histórica es fuertísima. Así que, señor racionalista: su economía le hará rico y su ciencia poderoso, pero sin la Historia no tendrá idea cómo manejar su poder y riqueza. Aprenda de los errores del pasado, tal como hacen las personas. Me alegra ser descendiente de inmigrantes, que me heredaron ese espíritu aventurero y emprendedor, el siempre querer ir tras cosas nuevas y no complicarme a la hora de adaptarme a nuevos desafíos. Me gusta no querer uniformarme con el resto, sin miedo a ser tachada de "rara" (palabra muy usada en el ambiente pelolais en el que me crié, donde así se catalogaba cualquier cosa que rompía con el molde y equivalía a algo de terror, cuando para mí lo raro siempre ha sido fascinante). Por eso, hago caso a la canción y pido lo mismo "deja que pasemos sin miedo", yo por lo menos, y aunque tengo mil fobias, trato de pasar siempre, sin miedo a ser yo misma. Prefiero ser juzgada y malinterpretada a sentirme miserable por fingir ser alguien que no soy.
Me alegra el rumbo que está tomando mi vida, aunque estoy aterrada, porque no todo es miel sobre hojuelas. Mientras más me da por un lado, más me quita por el otro. Y me da rabia, porque es imposible acabar con todos los gigantes que me atacan. Por eso me fascina esa canción de Nacha Pop. Me da una fuerza gigantesca. Cuando dice "no sé contra quién voy", es justo lo que yo pienso cuando me siento muy aproblemada, "corriendo con una bestia detrás" y aunque me gustaría pensar que es "un sueño tonto nomás", sé que en realidad no es sólo un sueño. Sé que nadie ha "pasado sin tropezar", todos nos caemos, todos somos frágiles, pero todos tenemos la fuerza para levantarnos una vez más y enfrentar los monstruos, sean de papel o no.
Una cosa no concuerdo con la canción: a mí no me da miedo "la enormidad, donde nadie oye mi voz", porque a veces, cuando estoy realmente sobrepasada, quisiera estar en un desierto y gritar hasta quedar afónica, sacarlo todo, sin que nadie me oyera. Porque, aunque la gente jure que yo soy pensamiento hablado, soy como dice la canción "Signos" de Gustavo Ceratti: "no hay un modo, no hay un punto exacto, te doy todo, y siempre guardo algo". Así soy. Escorpiona hasta la médula. De hecho, para mí el mejor desahogo no es hablar, sino exteriorizar mis sentimientos. llorar, gritar, rabiar. Y eso se hace sola. No hay que asustar a nadie y en esos momentos, para mí la gente sobra. Como sobran los consuelos y las palabras de apoyo. Ésas para cuando uno quiere hablar o escribir lo que le pasa. Por eso, muchas veces, cuando alguien está mal, yo sólo escucho o abrazo. No hablo. Sé que a veces, la pena o rabia es tanta, que cualquier discurso está de más y empeora las cosas. Mejor un gesto.
Les dejo la letra de la canción, a ver si concuerdan conmigo:

Lucha de gigantes
convierte,
el aire en gas natural
un duelo salvaje
advierte,
lo cerca que ando de entrar
En un mundo descomunal
siento mi fragilidad.
Vaya pesadilla
corriendo,
con una bestia detras
dime que es mentira todo,
un sueño tonto y no más
Me da miedo la enormidad
donde nadie oye mi voz.
Deja de engañar
no quieras ocultar
que has pasado sin tropezar
monstruo de papel
no sé contra quien voy
o es que acaso hay alguien mas aquí?
Creo en los fantasmas terribles
de algun extraño lugar
y en mis tonterías
para hacer tu risa estallar
En un mundo descomunal
siento tu fragilidad.
Deja de engañar
no quieras ocultar
que has pasado sin tropezar
monstruo de papel
no se contra quien voy
o es que acaso hay alguien más aquí?
Deja que pasemos sin miedo.

jueves, noviembre 05, 2009

Guerra de los Cien Años....¿sweet november again?

Noviembre, mes de locos. Seguro les suena, sobre todo a lo familiarizados con el mundo educacional o académico (y eso que yo no tengo nada que ver con lo de la deuda histórica, que los que están involucrados en eso sí que viven una vorágine...at both side of the river). En fin, sumado a las mil cosas típicas de esta época, más compromisos sociales interminables y que tienden a juntarse dentro de la misma semana, y peor ¡dentro del mismo día!, vivo un momento complicado en lo personal. Estoy agotada en la mitad de una batalla, con ganas de rendirme y salir huyendo a Narnia, pero no se puede, life is a battlefield, I know, but I´m really tired and afraid of the end.
De mi curso polémico ya no voy a referime más, ¡porque ha sido un partooo! (sí, los dos atados han sido en el mismo curso, ¡horror!, ¿no?), pero por suerte, lo demás, laboralmente hablando, va muy muy bien. Incluso ese curso se está desarrollando normalmente, con un quórum pequeñito, pero participativo y que aporta mucho.
Es una guerra pequeña, comparada con la Guerra de los Cien Años, que es mi forma metafórica de llamar a una grave prueba que me ha puesto la vida. Le llamo así, porque fue violenta, traicionera, con grandes treguas, ataques sorpresa y pérdidas progresivas. ¡Ojalá aquí apareciera Juana de Arco y nos liberara del yugo! El yugo acá, por supuesto, no son los ingleses del Príncipe Negro, sino una maldita enfermedad. No mía, afortunadamente soy achacosa pero sana, sino que de un ser muy querido. Ya viví una situación similar hace siete años, una guerra que me desangró, pero no logró botarme. En ese entonces me pasó igual que ahora: épocas de grandes treguas y luego la batalla de Poitiers...ufff! al final, todo acabó con el Tratado de Troyes...ahí se produjo el fin, Juana de Arco no llegó. Ojalá esta vez fuera diferente, pero no puedo cegarme a la realidad, como tampoco hizo entonces.