martes, enero 12, 2016

Cosas raras

A veces, la vida no es tan simple...porque vivimos con más gente en este mundo y el ser humano es un animal muy complicado a veces. La mayoría es más bien simple, con alguna particularidad que los hace especiales y hace bonito conocer tanta gente diversa. Incluso, a veces, esas particularidades los hace raros o locos lindos. Adorables! Sería fome ser todos iguales. Peeerooo....hay un tipo de especímen que tiene otro tipo de rarezas, que no los hace adorables ni lindos. Son aquellos que sus particularidades terminan embarrándole la vida al resto. Con su egoísmo, su indecisión, sus inseguridades....enfermos no tratados, cuya enfermedad les hace creer que la Tierra gira en torno a ellos y el resto importa un carajo. Y al hablar de enfermos, me refiero a gente con algún trastorno emocional no tratado, o al menos es lo que yo, sin ser psiquiatra, me imagino al conocer ese tipo de gente. No saben lo que quieren, pero creen anhelar algo con la vida. Y cuando lo tienen, lo desechan como un zapato viejo. Y peovocan situaciones desagradables, que pasen cosas raras o peor, que le caguen la vida al que está al lado. 
No entiendo a esa gente. En serio, no puedo, y por eso intuyo que no están bien, no hay otra explicación para mi. Por qué, si alguien quiere algo y se la juega por un proyecto de vida, cuando éste se concreta, se llena de angustias e inseguridades? Es similar a preguntarse, porqué se deprime la gente que lo tiene todo? Pero, bueno, si eso sólo los afectara a ellos, sería su problema yo sólo me quedaría con esta duda. Sin enojarme. Sin embargo  estas rarezas de un momento a otro suelen afectar a su entorno más cercano. Y a veces, afectan a una persona en concreto. Por ejemplo, cuando ese proyecto abortado involucraba a otra persona, que también se la jugó, talvez más que el otro, que también se ilusionó y soñó con ello. Cómo queda esa persona?se  siente desechada como zapato viejo también? A veces...normalmente, ellos tratan de salvar su situación, ser comprensivos y creen que esto es sólo un mal momento, una fase y ya pasará. A veces, incluso piden ayuda. En resumen, se la siguen jugando, sin darse cuenta que el otro está cayendo en un foso e intentando arrastrarlos. Hasta que pasa algo  que hace que la situación explote. Y aunque en su monento el otro sufra, más tarde, mucho más tarde, porque superar esta pesadilla no es fácil, se sentirá liberado. Y esa rabia que sentía, se transformará en sólo lástima y compasión. 
Estas cosas raras que pasan no las he visto una vez. Han sido miles. Afortunadamente, no me ha pasado, porque tengo un radar con la gente así y salgo arrancando. Pero en mi entorno, esto se repite una y otra vez. Estos seres aparecen  y yo no logro enganchar con ellos desde el principio y no entiendo por qué al principio. Tal vez, soy intuitiva o les saco la foto instantáneamente. Es que la vida ya es lo suficientemente complicada como para enredarla más. Para mi, las cosas son o no son. Todo o nada. Como buena escorpiona, soy un poco extremista. Entonces, la gente que se inseguriza, que no sabe lo que quiere y le caga la vida al que está al lado, me empelota!si no sabes lo que quieres, conmigo no cuentes. Yo no espero a nadie. Estoy demasiado ocupada viviendo como para tener paciencia con indecisiones vitales. No entiendo que alguien no sepa si quiere o no a otra persona, que no sepa si el trabajo que tiene le gusta o no, que no sepa si es feliz o no lo es. Ser feliz es una actitud, no un cúmulo de cosas buenas que te pasan (eso es suerte o recompensa por tu esfuerzo). Así, que para mi, el que no sabe lo que siente, no puede estar feliz. Problema de él! Pero que no amargue al resto!

martes, enero 05, 2016

Realidades paralelas

Hay gente que le embarra la vida al resto sin darse cuenta. Y no hablo del típico matón o el clásico egoísta que cree que el mundo gira alrededor suyo. No, hablo de gente súper bien intencionada, generosa y servicial, pero que vive de forma tan desordenada que, sin darse cuenta, termina perjudicando a todo su entorno. Suele ser gente que, ante un problema de un ser querido, es el primero en correr y ayudar. Pero, cuando los problemas son los suyos, se bloquea y derrumba. Gente que cree que puede ser héroe, pero es incapaz de salvarse a sí misma. 
Y cuando tú eres la perjudicada por sus desórdenes e irreponsabilidades, no sabes cómo reaccionar. Esa persona te ha ayudado mucho. Muchas veces. Y le tienes cariño. Eso hace más difícil no dejarse llevar por la rabia. Y te obliga a contenerte, cosa que te carga, porque de sobra ya sabes que el reprimir tus emociones a la larga te enferma. Tal vez, no sea tan importante lo que has perdido. No, la verdad, no es tan importante. Pero es algo que ansiabas y de alguna forma, necesitabas. Y te da rabia perderlo. Te sientes como un niño al que prometieron un regalo, pero al final no pudieron dárselo . Y da rabia, porque te habías ilusionado con ese regalo. 
Dejando de lado mi rabia, y el hecho de haber sido yo la perjudicada, me preocupa esa persona. Alguien con una pena tan grande, que no ha sido capaz de superar. Pero me da la impresión de que no quisiera superarla. Porque la usa como excusa cuando actúa de forma desordenada e irresponsable. La usa como excusa para decidir vivir una realidad paralela  y no tomar conciencia del mundo en que vive. Y así como pasa mucho tiempo ayudando a los demás, intentando salvar el mundo, cuando se manda una de sus embarradas intenta ocultarlas. Hasta que simplemente, ese sol no se puede tapar ni con las dos manos. Y ahí, no pide ayuda, sino un verdadero rescate. Es ahí cuando olvida su natural empatía, ya que el resto debe dejar todo de lado para auxiliarla. Y eso da rabia. Porque uno no tiene problemas en dar una mano, el problema es cuando los rescates comienzan a ser demasiado frecuentes y demandantes. Cuando empiezas a sentir que estás sacrificando tu vida y tu tranquilidad por sus desórdenes. 
Y te dan ganas de gritarle que atine, de enumerarle todos los sacrificios que has hecho por salvarla. Pero entonces recuerdas cuánto te ha ayudado. Pero, sabes qué? No es lo mismo. Sí, te ha ayudado mucho, pero sabes que no perdía absolutamente nada ayudándote. En cambio, tú si estás sacrificando algo importante al tener que rescatarla de sus desórdenes. El cariño te impide mandarla a la mierda y no es la idea. Lo que te interesa es que atine, que de una vez por todas aterrice y ordene su vida. Y lo más importante, que dé vuelta la página y no siga usando su pena como excusa para estancarse y perderse en realidades paralelas. 

martes, junio 16, 2015

La educación chilena. Mi propuesta

Ahora que llevamos semanas en paro, y vaarios años debatiendo el tema, creo que aún el gobierno o mas bien, los gobiernos, ya que esto se arrastra hace varios lustros, no ha sabido dar una solución real a los problemas actuales de la educación chilena, que no son más que los mismos de siempre, pero agravados. 
Este tema tiene muchas aristas y trataré de abordarlas todas, espero no omitir ninguna.
En primer lugar, la cobertura. Creo que están mal enfocados. Prometer gratuidades universales para universitarios y luego otorgarlas a medias es una estafa. Y perjudicar a los colegios subvencionados es partir al revés: hay que levantar la educación pública. Logrando eso, ya tenemos la mitad del camino ganado. ¿Cómo se hace eso? En primer lugar, dando mayor capacitación, mejores sueldos, mejores condiciones laborales y también exigiendo más a los profesores. Estoy de acuerdo en que haya más exigencias para ser profesor y que éstos se evalúen. Pero, seamos realistas! Con 40 horas frente a curso en salas con más de 40 alumnos...quién saldrá bien evaluado? Los súper héroes de la educación! Los que, a pesar de todas esas condiciones adversas, sacrifican su vida (entiéndase fin de semana y "tiempo libre" en las tardes) para poder hacer su pega bien. Esas condiciones laborales no creo que queden compensadas por un aumento de sueldo. El sueldo deben subírselos, es cierto, y a mi no me molesta que el bien evaluado reciba bonos como premio. Pero, no basta. Y el aumento propuesto tampoco es mucho. Lo que hace al final es equiparar el sueldo del profesor de colegio público al del profesor de colegio privado, que tampoco es una maravilla. Con buenos profesores, con condiciones laborales dignas (50% de horas frente a curso y 50% para planificación y permanencia, salas de clase con un máximo de 25 alumnos, un tope máximo de 32 horas semanales frente a curso, incentivos de capacitación, etc.) damos un paso gigante. Obviamente, que los colegios cuenten con la infraestructura adecuada, que no se caigan a pedazos, que los alumnos cuenten con el material necesario (y acabemos con el negociado de las editoriales: me tiene chata el asuntito de la versión ministerial, de distribución gratuita, pero más mediocre y la comercial, carísima), que los alumnos estén cómodos en la sala de clases, no hacinados, por eso el máximo de alumnos por sala, que además permite una atención más personalizada. Con acceso a herramientas tecnológicas, lugares donde hacer deporte, etc. Es decir, equiparar la calidad del colegio público a la del privado, aunque, como explicaré más adelante, en todo el sistema escolar algo debe cambiar. 
Por otro lado, y aquí hablaré escuetamente, desde la ignorancia, porque no es mi área, es la importancia de la educación preescolar. Porque esos años de formación son claves. La estimulación temprana es importantísima. Acá, también, todo lo expuesto en el punto anterior acerca de la cobertura y las condiciones laborales de los profesores es importantísimo. Y otro aspecto, relacionado con el anterior y aún no mencionado, también es clave: la formación académica de los profesores en general. Nuestro sistema de enseñanza está obsoleto y desgraciadamente, como profesores, nos cuesta mucho innovar nuestra didáctica, porque no sabemos cómo! Así se nos enseñó. En el caso de mi área, Historia, somos demasiado "contenidistas". Porque así se nos formó en la Universidad, y además, porque el Ministerio nos impone un alto de contenidos mínimos, que en realidad son máximos. Estams formando loros que repiten. Cuando necesitamos gente pensante y creativa. Igual, algunos nos hemos dado cuenta de esto y algo tratamos de hacer. No reducir la clase de Historia a preparar PSU, con puras evaluaciones de selección múltiple, y generar instancias de debate en la sala, es un muy buen primer paso.
Otra falencia la tenemos en el curriculum. Ya basta de reducirle horas a arte y a música para priorizar matemáticas. Y pongánmosnos las pilas con el deporte! Así, la educación no progresará nunca. Profesores estresados, mal pagados, en salas de clases atestadas de alumnos, con curriculums arcaicos, que le dan más importancia a operaciones mecánicas y a repetir como loros, sin preocuparse por desarrollar la creatividad y los distintos tipos de inteligencia. El currículum escolar chileno sólo prioriza un tipo de inteligencia y un tipo de habilidades. El que queda fuera, inmediatamente es sindicado como un niño con déficit atencional. Sospecho que el déficit atencional es un chamullo de los especialistas en psicología del aprendizaje, para meter en un mismo saco a todos los niños que no se adaptan a los sistemas tradicionales de educacion, para vender pastillitas. Porque dentro de ese saco, hay niños que son una foto, pero se distraen con cualquier cosa, otros que no paran de moverse o molestar, y otros que se portan bien, ponen atención, participan, pero sus evaluaciones son deficientes. Para mí, esos tres niños son muuuy distintos. Pero a los tres los encasillan dentro del mismo síndrome y les dan la misma pastillita. Por suerte, como también se les indica reforzamiento, ahí a veces se encuentran con gente que logra ayudarlos de verdad. Pero, si nuestro curriculum fuera más equilibrado, hubiese más horas de arte, música y deportes, y se motivara a los niños a aprender en todas las áreas académicas, motivando la creatividad, la capacidad de análisis, la resolución de problemas, la investigación, etc., estoy segura que habría menos niños diagnosticados con déficit atencional.
La  PSU y el SIMCE han hecho mucho daño. Han mutilado la educación, reduciéndola al aprender para pasar una prueba y rankear los colegios, los que se cuelgan de eso para promocionarse y convencer a los papás que no cachan mucho de educación  de que eso mide la calidad de sus colegios. Bueno, hubo un ministro del gobierno anterior que tuvo la brillante idea de catalogar con semáforos a los colegios según su resultado. Un desastre! Si de verdad, quieren saber si un colegio es bueno o malo, observen a sus alumnos y ex alumnos. En su vida cotidiana, en su desempeño laboral y universitario. Punto. El oro se prueba en la fragua. El SIMCE sólo debe usarse para sacar una foto de cómo se está aprendiendo y yo reemplazaría la PSU por exámenes de admisión específicos para cada carrera.
Otra cosa que cambiaría tiene que ver con los horarios de clases y las tareas. Si ya tenemos una jornada escolar bastante extensa, que no sé si la reduciría todavía, porque ahí entran otras cosas a influir (partiendo por la organización de la vida familiar en Chile....en fin!), será necesario que los niños se lleven todos los días tareas para la casa? No será mejor hacer actividades de habilidad en la sala ( yo lo hago así y planifico para alcanzar a pasar la materia y destinar tiempo para trabajar habilidades) y dejar para la casa sólo actividades a largo plazo, como trabajos de investigación, proyectos y lecturas? Dándoles plazos prudentes, porque igual es importante que desarrollen la responsabilidad y la organización. Pero, también la autonomía. Al sobrecargarlos de actividades, lo que termina pasando es que los papás o hermanos mayores les hacen las tareas. No es la idea. Y aquí, quiero apelar al criterio de mis colegas. Los niños tienen papá y mamá que trabajan tanto como nosotros. Y a veces llegan tardísimo. Pedir material urgente de un día para otro me parece descriteriado, pídanlo con tiempo para que se organicen. Y al igual que nosotros, quieren disfrutar de sus hijos los fines de semana. Tratemos de no sobrecargar de tareas y pruebas para los lunes y no mandar tarea para las vacaciones que me parece una tortura. El otro día me enteraba de un colegio que a sus alumnos de segundo básico les hacían pruebas todos los lunes. Una mariconada. Más, cuando en ese curso, todos los famos los hace la misma miss. Yo, que no le hago clases todos los días a mis alumnos, evito fijar pruebas los lunes. Excepto cuando por horario no me queda otra. Y eso que yo le hago a los grandes.
Volviendo a los colegios públicos, creo que fomentando su calidad, ganamos en una mayor igualdad de oportunidades. Si el público es gratis e igual de bueno que el privado, muchos padres optarían por él. Porque algunos padres apoyamos que nuestros hijos tengan compañeros que provengan de realidades distintas. Otros, optan por criarlos en un ambiente más "protegido" o "burbuja", o quieren que sus hijos se relacionen sólo con gente parecida a ellos (ya sea en lo social, económico, étnico, cultural o religioso), lo que me parece sumamente válido, y por eso, ellos seguirían prefiriendo un colegio privado, aunque signifique pagar. Mi punto es que, la calidad de la educación debería ser igual! en el público y en el privado. Algo similar me gustaría para la Salud...pero ese es otro tema que da para largo también y del que sé mucho menos.
Por último, y acá me voy a referir a los colegios privados...hasta cuándo con el sistemita de selección que están adoptando? Que para que un niño quede en el colegio casi hay que adiestrarlo? Ojo que no estoy en contra de la selección e incluso rntiendo que hay colegios para distintos tipos de niños y uno debe buscar aquél donde tanto el niño como sus padres se sientan cómodos. Creo que un niño que se siente cómodo en su colegio, le va a ir bien. Si está estresado, incómodo, se siente fuera de lugar, etc., eso va a repercutir en su rendimiento y en su sociabilización. Si eso, el examen de admisión logra captarlo, fantástico. Y si el niño no queda en el colegio...qué cuesta informar a los padres las razones???? Para poder ayudar a ese niño y llevarlo al lugar que sea mejor para él. Eso, o ponerse las pilas por tener un Colegio con mayor integración y que no busque un sólo tipo de alumno. La diversidad es muy buena para los niños. Les ayuda a desarrollar criterio y tolerancia. Y dentro de lo que es el sistema de admisión, yo acá propondría al Gobierno prohibir por ley las cuotas de incorporación. Me parecen un abuso. Si ya se va a pagar matrícula, colegiatura y hasta se paga por dar el examen de admisión...creo que está de más tamaño desembolso. En fin, así es el sistema en Chile y acá, de forma más o menos resumida, doy mi humilde opinión. Obvio que debo haber omitido mil temas más, pero abordé los que me hacen mas ruido. 

jueves, mayo 28, 2015

Mi mundo privado

En Chile está quedando la cagada. Eso decimos todos tras ver cinco minutos las noticias. Es como si el mundo se estuviera cayendo a pedazos mientras yo estoy encerrada en una cabañita confortable y segura. Es decir, sé lo que pasa afuera, pero es como si no me tocara, no me afectara, porque en este momento hay una sola cosa que me importa más que nada. Después de vivir dos meses muy difíciles, por fin disfruto de paz y de una felicidad indescriptible. Mi vida ha cambiado por completo, a ratos es caótica, he dejado atrás a esa cabra chica egocéntrica, ambiciosa y soberbia, porque lo que antes me importaba tanto, ahora me da lo mismo. Y aunque sigo pendiente de lo que pasa afuera y criticando aquello que no me parece, ahora veo todo desde otra perspectiva. Menos combativa. Más "desde afuera". 
Mientras el mundo de allá afuera se tambalea, yo me encierro en mi cabaña y disfruto de un momento precioso. Costó mucho, sufrí mucho, porque hubo algunos problemas, pero la batalla terminó y nos fue bien. Quedan pequeños enfrentamientos por delante, pero estamos preparados para ello y sabemos que ya todo estará bien. Y soy feliz. Mi mundo privado ahora está en paz. En una paz caótica, pero maravillosa. Y yo que creí que me aburriría. Ya no hay tiempo para eso. Que me sentiría sola. Nunca me sentí más acompañada. Que perdería mi libertad. Yo libremente decidí esto y sin saberlo, me liberé de otras cosas. Como de mi ego. Es cierto que a veces me siento colapsada, que termino el día agotada y que casi no tengo tiempo para hacer nada...nada más que cuidar a mi preciosa hija de casi cuatro meses de edad.
Todos los clichés que se dicen de la maternidad son ciertos. Que son una bendición, que te cambian la vida, que  nunca pensaste que se podía querer de esa forma, que con suerte tienes tiempo para ducharte, que todo lo demás pasa a segundo plano...a mí que me encantaba mi trabajo, no lo echo de menos. Para nada. Porque en este momento nada es más importante que mi niña. A mí que me gustaba comprarme ropa, ya no pesco mucho lo que esté de moda. Porque mi cuerpo aún está recuperando su forma y además, prefiero comprarle ropa a ella, para que pase el invierno calentita. Yo ya tengo suficientes parkas y abrigos. Yo que me leía un libro a la semana, ahora tengo suerte si logro leer un capítulo diario. Pero no importa. Tengo toda la vida para trabajar, comprarme ropa o leer libros. Pero ella sólo será guagua un tiempito muy corto y no quiero perder un minuto de su primera sonrisa, sus balbuceos, su mirada de asombro al ver su juguete favorito y esa mirada tan tierna mientras toma su papa.
Eso es lo que me importa ahora. Por eso, aunque me preocupa lo que pasa en este país, con los estudiantes marchando cada vez más furiosos, los hospitales y aduanas en huelga, el norte inundado, el sur incendiado, la Araucanía viviendo una batalla campal, toda la clase política en la mira por corrupta y unos niveles económicos que comienzan a dar miedo, mientras aumenta la cesantía y los precios de los alimentos suben...yo veo todo eso como de lejos. Me tranquiliza que mi marido mantenga su trabajo, que mi licencia postnatal sea pagada puntualmente, y eso nos permita mantener nuestra casa, alimentar y vestir a nuestra hija, y costear sus gastos médicos, los que no han sido pocos, porque la pequeña tuvo algunos problemas que por suerte han tenido buena evolución médica. Gracias a Dios! Ese tema en Chile es heavy, la salud pública está tan mal, que quien puede, acude a las clínicas privadas, aunque mucho más caras, y, como es mi caso, se forra de planes de isapre y seguros complementarios que, cuando ocurren imprevistos, agradeces tenerlos. Con la educación pasa algo similar.
Pero, a nivel gobiernos, y aquí hablo de todos los gobiernos desde el 73 en adelante, nadie ha hecho nada por evitar y/o mejorar todos esos problemas. No caeré en la clásica de echarle la culpa de todo a Pinochet, porque sí, en su gobierno se implantó un modelo, que hoy muestra sus falencias, pero ningún gobierno lo ha cambiado y eso que las falencias de su modelo ya se vislumbraban claramente en los 90. Otros problemas, como el conflicto en la Araucanía, se arrastran desde mucho antes y ahi sí que nadie ha hecho nada y cuando se ha hecho, ha sido para reprimir y empeorar la situación. Así que la crisis generalizada que hoy vive el país es como una falla multisistémica que está viviendo un paciente con varias enfermedades crónicas y algunas de ellas se remontan al siglo XIX...por eso, este enfermo debe entrar a la UTI, someterse a transplantes y otros procedimientos. Ese es mi diagnóstico del Chile actual, al que observo desde lejos, desde la tranquilidad de mi cabañita, donde mi nuevo rol de mamá es el que manda en mi vida. La profesora llora por cómo está la educación en Chile, la historiadora analiza profundamente las raíces de esta crisus generalizada, y la bloggera a veces lanza un improperio...pero a la mamá, que es la que manda, sólo le importa que este Chile enfermo se sane, para que a su chiquitita le toque un mundo mejor. 

miércoles, mayo 27, 2015

Defendamos la vida, pero de verdad!

Me costó titular esta entrada. Es que el tema del que voy a hablar es complejo y titularlo como "el aborto", así, sin más, me parece fuerte. Porque es una palabra que, al menos para mí, suena muy fuerte y con una carga muy negativa. Y que no se malentienda: no juzgo a nadie que piense distinto a mí, cada uno tiene sus razones, aunque yo no las comparta...de eso, más o menos se trata este post. 
Partiré diciendo que soy contraria al aborto. Más desde que soy mamá. Desde la primera ecografía que vi, cuando mi hija no era más que un puntito con un gran corazón que latía muy fuerte, pensé que jamás podría pensar en "deshacerme" de esa vida que crecía dentro mío y me cuesta entender que alguien pueda hacerlo...lo pienso motivada por mi emoción y felicidad. Yo fui mamá a los 34 años, felizmente casada y quería tener un hijo. Pero, no a todos les pasa igual. Los embarazos no deseados son una realidad y no siempre son por irresponsabilidades, como han dicho algunos conservadores que se las dan de inquisidores. Así como los embarazos inviables. Una mujer violada o con un embarazo de alto riesgo o esperando un niño que al nacer morirá...yo no podría crucificarla por no querer seguir adelante con su embarazo. Como dije antes, yo no podría hacerme un aborto...aunque también es cierto que gracias a Dios nunca he estado en esa situación. Por algo se dice "otra cosa es con guitarra"...
Este tema tiene muchos matices, que quiero ir desmenuzando. En primer lugar, muchos apuntan a prevenir embarazos no deseados...eso para mí es de perogrullo. Si usted no quiere quedar embarazada, cuídese. Pero ojo! a veces los métodos fallan...qué haría yo en esa situación? Aperrar! Pero, mi realidad no es la misma de todo el mundo. Yo cuento con apoyo familiar y recursos. No todas tienen eso. Por otro lado, un embarazo no deseado producto de una situación de abuso...uff!!! Además del trauma del abuso...nueve meses de espera, recordando aquel horrible episodio? Porque sí, existe la adopción. Pero, en este país, el sistema está re complicado...el SENAME deja mucho que desear, aunque existen algunas fundaciones que dan apoyo a las futuras madres que quieren entregar sus hijos...debe ser heavy estar en esa situación!  
Un embarazo que pone en riesgo la vida de la madre es, en el papel, el tema menos polémico. Se supone. Porque, en un extremo, qué entendemos por poner en riesgo? Y en el otro, se han sabido casos de embarazos en que el óvulo fecundado se convierte en un carcinoma y médicos que se han negado a interrumpir ese embarazo, no sólo totalmente inviable, sino que pone en riesgo la vida de la madre. Otro ejemplo de ello, que en Chile sí se hace, porque si no sería asesinar a la madre, es en caso de embarazo ectópico.
Y llegamos a los embarazos inviables...estás embarazada y por la ecografía te enteras que tu guagüita tiene una malformación que hará imposible que viva fuera del útero. Uno comprende que esa mujer no quiera llevar a término un embarazo con tan triste final. Aunque yo no podría. Es mi hijo y lo querría igual, e intentaría tener mucho apoyo para enfrentar esa dolorosa situación. Pero...no toas pueden contar con ese apoyo ni se sienten con la fuerza para seguir adelante. Por eso, y aunque yo no soy partidaria del aborto, apoyo una ley que lo permitiera en esos casos. 
El problema es...la "letra chica" de la legislación. En muchos países, se acepta legalmente el aborto en estas circunstancias, pero lo que se entiende, por ejemplo, por embarazo inviable, contempla malformaciones que generan discapacidad, pero no son incompatibles con la vida. Entonces, son abortados niños con símdrome de Down, espina bífida o que les falta un brazo. Entonces, nos encontramos con una ley disfrazada de ser muy restrictiva, pero que no lo es realmente. 
Hace unos meses vi una encuesta que estudiaba las razones que llevaban a una mujer a hacerse un aborto. La mayoría tenían que ver con falta de apoyo, dificultades para seguir trabajando, problemas económicos y, en general, por falta de un apoyo real de la sociedad hacia las madres. Yo que acabo de ser mamá sé lo que significa tener una guagua, cuidarla, mantenerla, etc. Yo estoy feliz, pero agotada, y a veces creo que voy a colapsar. Pero yo quise ser mamá, adoro a mi hija y además, cuento con mucho apoyo. No siempre es así. Si como sociedad nos esforzáramos más para apoyar a las mamás, no discriminarlas, darles flexibilidad laboral y facilidades para el cuidado de sus hijos, acompañamiento para aquellas que pasan por situaciones difíciles, etc., bajarían los abortos. Y varias de esas situaciones también podrían solucionarse con leyes. Pero de eso, poco se habla. Porque es más difícil. Pero mucho más efectivo y ético. Yo estoy chata de escuchar de colegios católicos que echan a sus alumnas embarazadas, de gente ultra conservadora que crucifica a una madre soltera, pero que se llena la boca hablando en contra del aborto y diciendo que es provida. 

domingo, abril 12, 2015

Zona de confort

Ya lo decía una canción de Goo goo dolls en los noventa: "when everything feels like the movies...you bleed just to know you are alive". Y este 2015 parece ser el momento en que sangramos para saber que estamos vivos, después de varios años en que todo se sentía como de película. Y no sólo por mí, que atravieso un momento duro en lo familiar, que afortunadamente está pasando. También lo digo por lo que me rodea. Este país vive un momento bastante turbulento. Y en mi entorno, se están viviendo tiempos de cambio. De alguna manera, la zona de confort en la que me mantuve por cinco años,  está tambaleando. Varias cosas están cambiando este 2015. Como todos los cambios, hay buenas nuevas, pero también crisis, incertidumbre, rupturas, miedos, momentos de colapso...es el inicio de una nueva etapa en mi vida, pero también mi entorno está cambiando. 
Pero creo que cada cierto tiempo, esto ocurre precisamente para saber que seguimos vivos y para no quedarnos estáticos. Para seguir evolucionando. Para aprender y crecer. Siempre he creido que todo pasa por algo y que, aunque uno no lo entienda en el minuto, muchas veces es para mejor o porque teníamos que aprender una lección. Sin esa lección, pasar a la etapa siguiente sería imposible y uno no puede quedarse pegado. La vida es así: cambios y evolución continua. Nunca dejamos de crecer, de aprender, de luchar y de soñar. Pero, la forma en que lo hacemos, va cambiando. Porque no siempre vivimos lo mismo, no podemos enfrentarlo todo de la misma manera. No podemos pensar siempre igual. No podemos responder a todo de forma mecánica. Por eso, mi lema en este momento es "a cada día su afán". 
Cuidado con las zonas de confort, porque son muy cómodas y gratas, pero no eternas. A mi edad, todavía creemos que ciertas cosas durarán para siempre y a veces incluso nos engañamos creyendo que somos inmortales. Los mayores nos recuerdan que no es así, porque han vivido. Y nosotros no siempre pescamos, solemos tratar de no pensar en cambios ni zonas de turbulencias y solemos teorizar mucho sobre todo...hasta que llega "la hora de los quiubos" y toda nuestra teoría y nuestra actitud de "general después de la batalla" se va a la mierda. Y son los mismos mayores a los que antes no pescabas tanto los que te ayudan a salir a flote, asegurándote que ahora todo se ve oscuro, pero ya encontrarás la luz. Y ahora sí los tomas en cuenta. Porque en sus palabras hallas consuelo y con el paso de los días, te das cuenta que tenían razón. Y que aunque suene cliché ( talvez para algunos todo este post esté lleno de clichés, pero me da lo mismo), así es la vida. Un sinfín de cambios, con algunos momentos de paz a los que aquí llamamos la zona de confort. 
Otro peligro de la zona de confort es que te puede hacer caer en la rutina y aburrirte. Y talvez, tú mismo decides salir de ella. Aunque el resto no lo entienda y te tilde de loco o de estúpido. Si no te sentías feliz o pleno, es lo que debes hacer. No es tontera ni estupidez. Es valentía. La vida hay que vivirla, no cumplirla como un recetario. Me carga esa actitud de vivir la vida como siguiendo un modelo y pasando etapas como por cumplir. Si bien, el exceso de ambición me parece insano, no tener ambición me parece latero y mediocre. Y con ambición no sólo me refiero a ambición de dinero, poder o fama. La ambición desmedida de esos tres suele llevar a la gente a perder cosas mucho más importantes. Porque también, uno debe anhelar felicidad, salud, amor, amistades, tranquilidad y desafíos. La necesidad de desafíos y aventuras es la que a veces lleva a algunos a salir de su zona de confort, porque ya no se sienten realizados en ella. Les falta algo, aunque, visto desde fuera, "lo tengan todo".
Y cuando sales o te sacan de esa zona de confort, al principio no es fácil...los aterrizajes forzosos existen y sueles experimentarlos en esta etapa. A veces colapsas y te preguntas por qué o para qué...pero es normal colapsar, patalear y gritar. Pero más importantes es seguir adelante, porque para atrás no cunde. A lo mejor, te das cuenta que la cagaste, y a veces decides reingresar a tu zona de confort...puede que resulte, puede que no. Ánimo. A veces, la decisión te llevó a un punto sin retorno, así que a apechugar nomás, a adaptarse y tal vez, a construir de a poco una nueva zona de confort. Eso se llama reinvertarse. Y puede ser muy bueno. Cuando logras eso es porque aprendiste, aunque sea a porrazos, y creciste. Y eso te hace sentir orgulloso. Y no te arrepientes. Y eres feliz. Y el pasar de nuevo por algo así  no te parece tan terrible. Viva la evolucion!

jueves, marzo 19, 2015

Quejas y batallas

De repente, te das cuenta que toda la vida te has quejado y preocupado por huevadas. Has hecho mil tormentas en vasos de agua y has perdido tiempo en cosas que daban lo mismo. Hasta que pasa algo que te hace replantear tu vida entera y te das cuenta de lo que es realmente importante. Y te das cuenta de que has sido malagradecida toda tu vida, por quejarte de tanta tontera. Y te das cuenta de que eres mucho más fuerte de lo que pensabas, pero debes serlo más todavía. Y ser fuerte no es no llorar cuando tienes pena o no gritar cuando tienes rabia. Es saber seguir adelante después de llorar y gritar, es lograr levantarte cada día y luchar para que sea un día mejor que el anterior...y si no lo es, aprender a sali adelante a pesar de ello. Esta sí es una lucha de gigantes...pero sé que ganaremos esta batalla, hasta ahora la más importante de mi vida. 

martes, enero 27, 2015

Estupideces que pregunta la gente cuando estudias Historia

Amo mi carrera, no me arrepiento de haberla estudiado, a pesar de que ejercerla es difícil, en un país donde la cultura y los conocimientos NO se valoran, tampoco la docencia. Y no hablo sólo de valoración en temas económicos, sino también en todo sentido: la gente muchas veces cree que ser profesor es muy fácil y no tienen idea el esfuerzo y preparación que hay detrás. Tampoco valoran el servicio que prestamos a esta sociedad...pero ese es otro tema. La idea de este post no es ponernos combativos (a lo mejor, un poco sí, jejejeje), ni amargados, sino recordar, con algo de humor, algunas de las frases célebres que todos los que estudiamos Historia alguna vez escuchamos. 
1.-¿ Historia de qué estudias? Es rara esa pregunta...porque es humanamente imposible estudiar toooda la historia de la humanidad, y obviamente, los contenidos abordados varían según el país donde estudias, los enfoques de las facultades, la época que se vive (sí, en Historia también hay "modas" y algunas bastante nefastas...como en todo). La respuesta más común es decir que uno estudia una "pincelada" de la evolución histórica de la humanidad, enfatizando aquellos períodos o culturas que, según los criterios antes mencionados, parecen más relevantes. Pero, a veces hay gente que se marea con esa explicación y no la entiende. Para ellos, es mejor decir que uno estudia "toda la Historia". No se asusten, porque si no entendió la explicación anterior es porque no cacha nada y no hay peligro de que los "pille" con algún tema. 
2.-¿ Y para qué sirve eso? Pregunta extremadamente complicada, que da para profundos análisis epistemológicos que célebres historiadores, como Marc Bloch o Jacques Le Goff, por nombrar a dos de mis favoritos,  han contestado. Pero, obviamente, no estoy hablando de cuándo surge esta pregunta en un ambiente académico, sino en una conversación casual, normalmente después del clásico "¿ y tú, que haces"?  Ahí tienes varias opciones: irte por la filosófica, citar a "los maestros", alabar la importancia del saber por el saber, recordarles lo importante que es conocer nuestras raíces, de dónde venimos, el por qué de las cosas, etc. Corres el riesgo de que tu interlocutor quede igual que al principio, que crea que eres una volada, que vives en otro planeta y vas tras quimeras, o que no entienda nada. Pero da lo mismo. Él preguntó. Tú respondiste. Lo que haga con la información que le diste es problema de él. No tuyo. Y lo más probable, es que no haga nada, porque lo haya preguntado de puro copuchento. 
3.- ¡Pero te vas a morir de hambre!  ¿Qué vas a hacer después?? Gracias por su preocupación, pero es mi vida, no la suya y usted, precisamente usted, no me va a mantener. Así que es mi problema. En todo caso, campo laboral hay. Reducido y difícil, pero hay. Y aún no he conocido ningún historiador que sea mendigo. Tal vez haya, pero yo no he conocido. He conocido algunos que han cambiado de rubro, lo que para mí, en algunos casos, sería una pesadilla (me da urticaria visualisarme vendiendo propiedades o seguros, o de ejecutiva de cuentas, pero son profesiones dignas y a mis colegas que han terminado en eso, les saco el sombrero. Yo no podría). Volviendo a mi amable interlocutor, normalmente respondo: docencia, investigación, gestión cultural, estudios para empresas, turismo, editoriales, etc. 
4.- ¿No te daban las notas o el puntaje para estudiar algo mejor? La única vez que me han preguntado eso, NO respondí. Encontré una falta de respeto la pregunta, además de ignorante. Yo tuve buen puntaje de PAA (carnet en caída libre, jiji), y un promedio de notas decente. Estudié en una universidad privada, porque tenía beca. La persona que me preguntó eso, además de tener más años que Matusalém, no había estudiado nada, escasamente terminó el colegio (circunstancias de su vida, no lo critico por eso), y obviamente no tenía idea lo que es estudiar una carrera. Por eso, preferí no responder. Pero la respuesta es sí, podría haber estudiado otra cosa. Pero para mí, no hay nada mejor que la Historia. Porque amo la Historia. Diferente es para otra persona. Uno debe estudiar lo que es mejor para uno. Si es MI vida, Yo decido. Podría haber estudiado algo más lucrativo o con más campo laboral. Pero eso no era lo mejor para mí. 
5.- ¿Y por qué no estudiaste Derecho/Sociología/Periodismo? Muy simple: NO quise. Quedé en Derecho en la PUC y no quise estudiar eso. Menos mal, porque los ramos que más me sufrí son los relacionados con esos temas. Y partí estudiando Periodismo en paralelo con la Licenciatura en Historia, pero deserté porque ne cargó. Sociología nunca fue opción. La pregunta, en todo caso, es bien hueona, porque demuestra escasa informacin acerca de las características de cada carrera. Todas son humanistas, pero muy diferentes entre sí. 
6.- Te tienes que aprender de memoria todas las fechas/ reyes/ presidentes? !Noooo!!! Es humanamente imposible, no somos robots y para eso existen las enciclopedias e Internet. Pero, obviamente, hay un mínimo de información de ese tipo que debes manejar, obviamente para situarte en el espacio-tiempo. Además, si estás especializado en un área específica, obviamente debes manejar mayor cantidad de datos duros acerca de ese tema. Y los historiadores, como todos los seres humanos, debemos lidiar con nuestras limitaciones. Yo, por ejemplo, tengo serias dificultades para aprender números (fechas, cantidad de población, PIB, etc.), por lo que me esfuerzo el doble para memorizar los datos duros relevantes cuando hago clases (o los llevo elegantemente "torpedeados" en un elegante "ayuda memoria"), pero soy un balazo para aprenderme nombres y replicar árboles genealógicos de dinastías reales de memoria (es que soy muuuuy copuchenta, jijiji). Pero, ante esta pregunta, lo importante es resaltar que, más que aprenderte de memoria el dato duro, lo relevante es que sepas qué hacer con él: cómo analizarlo, interpretarlo, etc. Haciendo una analogía con una ciencia natural, es como cuando tenías Física en el Colegio y tenías que aprenderte unas fórmulas. Más que aprenderte la fórmula de memoria, si eres físico, debes aprenderte la lógica detrás de la fórmula. Y si eres estudiante de enseñanza media, lo importante es que sepas aplicar la fórmula. De hecho, algunos profes de física te dan las fórmulas anotadas en las pruebas. O, en Química, te dan las valencias de los elementos. Porque lo que importa no es que te memorices cual papagallo esos datos, sino que sepas qué hacer con ellos. 
7.- Tu carrera es pura memoria...¿o no? Pregunta relacionada con la anterior. Me carga esa pregunta, no sólo porque demuestra ignorancia, sino que reduce la Historia a la mera repetición de datos duros. Lamentablemente, hace 50 años, al menos en Chile, la enseñanza de Historia en los Colegios se reducía a eso, y a veces, en algunos establecimientos, eso se mantiene. Y las pruebas estandarizadas de selección múltiple, tipo PSU, suelen reducirse a evaluar memorización de datos duros (aunque, hay preguntas de comprensión y análisis también). Yo al menos, no enseño así. Y a mí no me enseñaron así. Por suerte, porque reducir la Historia a la pura memoria es mutilarla.
8.- ¿Cómo estudias eso!!!?? ¡qué fome! Normalmente, la gente que encuentra aburrida la Historia es porque se la enseñaron de forma latera, vomitando infinidad de datos duros, obligando a los alumnos a aprenderse miles de datos, algunos realmente irrelevantes, y a veces, con cero pasión, con un ritmo de clase monótono, repetitivo y denso. Parece que a lo largo de la historia, ha habido mucho profe fome, que le ha hecho mala fama a la disciplina. Además, también hay gente que no le interesa la Historia, porque le es irrelevante conocer sus raíces, le da lo mismo por qué las cosas son de una determinada manera, por qué su país está como está, por qué su familia está como está o por qué él es así. A veces se trata de gente extremadamente pragmática, que por diversas razones u opciones decide vivir su vida así, sin cuestionamientos. Mientras no sea por flojera, todo bien. A mí no me molesta la ignorancia en sí, porque nadie nace sabiendo y no todos nos preocupamos por las mismas cosas. Lo que me molesta es la ignorancia acompañada de una actitud despectiva, de despotricar contra algo sin tener idea. Y la gente que normalmente hace las preguntas que acabo de enunciar, pertenece mucho a ese grupo. por eso, mi actitud "un poco" mala onda hacia ellos.
A los historiadores que lean esto, los invito a contarme qué otras genialidades les han preguntado. 

martes, enero 13, 2015

Tal vez yo sea ingenua...

Escribiré de un tema que hace tiempo me da vueltas, tal como me pasó con el tema anterior. De hecho, la columna anterior me sirvió para desahogar un malestar que me rondaba hace tiempo con una muy buena amiga, y el sacarlo me liberó por completo y me ayudó a solucionarlo. Lo que hablaré ahora es más complejo y no sé si me interesa que tenga solución. Tiene que ver con aquella gente trepadora y ambiciosa, sobadora de lomos, que no le importa nada ni nadie más que su beneficio personal. Esa gente que sólose mueve motivada por sus propios intereses, pero que sabe muy bien vender su pomada...y una vez que se la compraste por completo, lanza su zarpazo. Y cuando quieres atacar de vuelta, para defenderte, te encuentras con una montaña de argumentos para ponerse el parche ante la herida y blindarse de cualquier acusación. Tal vez yo sea muy ingenua, pero todavía me sorprendo con este tipo de gente, sobre todo cuando han sabido hacer la pega, les has comprado toda su pomada y de repente te ataca su zarpazo. Y no sabes qué te golpeó. Y quisieras creer en sus mentiras, porque se la habías comprado toda...pero una cosa es ser ingenua y otra ser hueona...así que no le compras más. Es que si a algo que no tolero son las deslealtades y traiciones. Y te das cuenta que ese ser hace tiempo actuaba azolapadamente perjudicándote a ti y al resto, mientras se llevaba todoslos laureles. Ni siquiera te da para mandarlo a la mierda. Para qué? Con lo hábil que es, tal vez sepa como usar tu discurso en tu contra, calificándolo de "un arrebato", tal como hizo con el resto. 
Fui, y digo fui, porque a pesar de que todavía, en el papel, soy parte, ya no lo siento así, de un proyecto que sonaba maravilloso. Un grupo de especialistas que nos reuníamos a organizar diversas actividades acerca de un tema que a todos nos apasiona. Un grupo colegiado, que tomaba, se suponía, todas sus decisiones en consenso. Y contaba con un líder, algo necesario en un grupo tan heterogéneo y numeroso. Pero, cuando, al pasar ls años, te das cuenta que ese grupo, no funciona en realidad como grupo, sino en un feudo, del que tú no eres más que un engranaje, es natural que ya no te sientas parte. Cuando te das cuenta que tus opiniones pesaban menos que un paquete de cabritas, dejas de opinar. Y de a poco, te vas marginando. Porque ya no te sientes parte de ese grupo, sino pasada a llevar. Y cuando te das cuenta de que otros miembros de ese grupo han sido pasados a llevar, tanto o mucho más que tú, es que te das cuenta que no vale la pena ni siquiera mandar a la mierda. Que lo mejor es no pescar, no colaborar y dejar que el proyecto se hunda solito, como el Titanic...porque como el proyecto está tan vinculado al Leviatán que lo lidera, ni siquiera te afecta si se hunde...más cuando tú estás en otra...
A esa actitud de Leviatán, sumamos la traición. Cuando llegas a un lugar, porque vienes casi huyendo de otro, con un proyecto entre manos, y una persona te acoge, te apoya y fomenta tu ascenso...lo mínimo es ser un poco agradecido en la vida, no? O tal vez, yo sea un poco ingenua...si la persona que te apoyó cae en desgracia, lo mínimo es que tú la apoyes de vuelta. No digo que sacrifiques tu trabajo por ella, que vamos! Todos necesitamos la pega. Pero al menos, la apoyas, tratas de defenderla, o te quedas piola en el peor de los casos. No conspiras en su contra para acelerar su caída y usufructuar de ella. Por eso, un Leviatán que hace algo así, merece mi desprecio absoluto. La actitud anterior se gana mi molestia e indiferencia. Pero esto, le hace merecedor de mi desprecio eterno. Por eso, aunque en los conflictos entre dos "amigos" o "compañeros" siempre intento mantenerme neutral, en este caso, he apoyado un lado. Porque yo sí soy leal. Porque esa persona, a la que el Leviatán traicionó, a mi también me ha ayudado. Y mucho. A diferencia de él, quien, paulatina y disimuladamente, me perjudicó más de lo que estoy dispuesta a reconocer. 
Y resulta que los proyectos siguen. Y te encuentras con que ambos te escriben para que ayudes a difundir sus proyectos y te piden colaboración. Y qué haces tú? Está claro, no? Ya tomaste partido, algo que no te gusta mucho hacer y que sabes que podría perjudicarte...pero qué más da? Mejor autoperjudicarse que avalar que un Leviatán te siga pasando a llevar y se lleve todos los créditos. Además, yo apoyo los proyectos en los que creo. Y en los castillos en el aire del Leviatán traidor, yo ya no creo. Que los levante en su feudo, cada día más deshabitado y agreste. 

miércoles, diciembre 24, 2014

Hasta donde la confianza?

No sé si soy buena amiga. No me compete a mi decidir eso. Yo, la verdad, a veces me encuentro bien como las hueas, intolerante, peladora y mal genio...pero hago un esfuerzo e intento ser solidaria con el prójimo, a veces no cuesta nada. Pero me molesta que la gente abuse y te tenga de casera. Y que no se malentienda: no es que no sea capaz de hacer siempre favores a la misma gente o de ayudarle siempre con algun tema especifico, no es eso. Pero, me molesta que alguna gente quiera abusar de nuestra buena voluntad y que ya no te llame para otra cosa que no sea pedir favores. Eso me irrita. Soy de las que cree que cuando empieza a pasar eso, es porque la amistad se acabo. Y ahí te das cuenta que tu supuesta amiga ya no es tal, sino que es alguien con quien tienes buena onda, alguien que confía en ti..,tanto como para pedirte cosas prestadas con urgencia, que le cuides a sus hijos con urgencia, que le ayudes con algo de la pega con urgencia...y tu, que en general, eres una persona bastante ocupada, no siempre puedes correr a ayudarla con urgencia. Y a veces no es que estes ocupada con pega, sino pasandolo bien.
 Porque tienes vida, como todo el mundo...entonces, si te mandan un mail a las 5 de la tarde, no esperen que los estes respondiendo a las 5:05. Menos si el mail viene con un adjunto de 30 paginas...y tu justo andabas comprando con una amiga. Pero, a las 5:15 tu celular empieza a sonar. Y como tu no lo contestas, porque estas en la caja del supermercado, esperando para pagar y ademas conversando con tu amiga, te escribe por whatssapp. Y ahí, colapsas un poco. No ha pasado media hora! Y ya toda esa persecución como si alguien hubiese muerto...le devuelves el llamado cuando sales de ahí y te pide si puedes revisar lo que te mando, como un favor...para mañana en la mañana! Le dices que lo harás, pero para mañana durante el dia, ya que vas a pasar la tarde fuera de tu casa (porque tienes vida, y si no, también podría darte un poquito de lata resolver cachos ajenos de pega que no es la tuya). Te das cuenta que no eres tu la mala onda cuando la amiga con la que estabas comprando te comenta lo obsesa y jote que es tu otra amiga. Solo por esa actitud, ya que no se conocen...
Otro día duermes siesta, una tarde que llegaste agotada de la pega. Tu abuelo esta muriendo, estas cerrando el año, han sido semanas tremendas y tu colon irritable colapso. Y tu amiga vecina, al ver tu ventana abierta, no encuentra nada mejor que gritarte desde el patio del condominio en el que vives, acompañada de sus niños. Como tu no contestas, aunque estabas semi dormida, porque no estas bien, necesitas descansar y no quieres vida social en ese momento, esa tarde al despertar de la siesta, tienes dos llamadas perdidas y un whatssapp. Un agote. 
Estas una tarde en tu casa, trabajando o descansando, da igual, y te llama con desesperación para que vayas a su casa a ver como estan sus hijos, porque noto a la nana tensa por teléfono. La primera vez pasa, pero a la tercera te preguntas: " si no confía en ella, por que no pone una cámara?". Te llama en la mañana, sabiendo que estas en la pega, porque ella no es la unica mujer en el mundo que trabaja, para pedirte no se que favor, asumiendo que estas en tu casa o en tu casa hay alguien...
Por otro lado, lloriquea cada vez que te llama, que cuando se van a ver y cuando tu le pones fecha y hora, siempre termina arrugando...o te invita a panoramas con los que sabe que colapsaras, como una obra de teatro infantil a las 10 am un sábado, cuando sabe que tu no tienes hijos y que a las 10 am un sábado estas recién abriendo un ojo...
Soy yo la mala amiga o una intolerante de mierda, o estas amigas me tienen de casera? 

lunes, agosto 11, 2014

Oh captain, my captain.

Hasta siempre Robin Williams...no puedo creer que, a sus 63 años, este gran actor nos abandone, de forma tan inesperada. Como olvidar sus películas, desde la graciosa "Mrs Doubfire", su lúdica voz interpretando al genio de "Aladino"', el inolvidable y entrañable médico "Patch Adams", el mentor del también genial Matt Damon en "Good will hunting" y, mi favorita, el mejor profesor en la historia del cine en "La Sociedad de los Poetas Muertos". Esta última película la debo haber visto a los 15 años y me marco. Creo que, hasta el día de hoy, su personaje es un referente para cualquier profesor con vocación. Realmente envidiable la llegada que tenía con sus alumnos. La escena final, cuando todos sus estudiantes se ponen de pie al grito de "Oh captain, my captain", es inolvidable, preciosa, emotiva. Hasta el día de hoy, no puedo leer ese poema de Walt Wittman sin que se me humedezcan los ojos. Mucho después, me entere que esa poesía estaba dedicada a Abraham Lincoln...y paso a ser, para mi, un referente histórico, un documento. Pero, siempre mi primer recuerdo está asociado a la escena final de esa preciosa película. 
Carpe Diem!
Fuentes: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEilZ7clppKohUznCCtFoBJGYTMsrHdup1xZd1fvscGfg-vuHxSkvKJYrYKing0bCncqtgR0lFk2c27dqVJY4QZ2GI7sl7YDjN_P-F2O8kEwFG1cRqUKXb2c7c56gLevrrrYL66U1Q/s1600/poetas_muertos.jpg
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miércoles, julio 30, 2014

De la vida y otras batallas

¿Cómo ayudar a alguien que no quiere ser ayudado?  Y aunque mi filosofía es vivir y dejar vivir al resto, cuando ves que alguien la esta cagando con cuática, y ese alguien te importa, ¿cómo intervenir y ayudar, sin ser invasivo, ni ser mal recibido? Esa es mi interrogante de hoy. Es que es muy fuerte ver como una persona adulta es incapaz de hacer algo con su vida y está eternamente esperando una oportunidad. Porque yo puedo comprender la pasividad en alguien que ya lo ha dado todo, que viene de vuelta, y vive su descanso del guerrero, tras una vida agitada y plena. Pero alguien que no ha librado ninguna batalla importante en su vida, yo no puedo comprender que este esperando un llamado cuasi divino, con la espada al cinto, pero ante cualquier oportunidad de dar una pequeña pelea cotidiana, no desenfunda su espada ni se enfrenta a estas pequeñas batallas. Cuando un caballero, para llegar a serlo, debe haberse destacado en batallas, pero antes de eso, debió ser escudero, servir a otros y aprender. Uno aprende cuando empieza "desde abajo". Nadie nace siendo general, eso hay que ganarlo. No podemos pretender dirigir un ejército si nunca empuñamos la espada en una  escaramuza. No podemos quedarnos sentados, con una brillante armadura esperando la Gran Cruzada, y más encima pretender dirigirla. ¿Cómo hacerle entender a esa persona estas cosas, que cualquier persona entiende? 
Y si sumamos a eso que además este caballero de brillante armadura nunca estrenada, considera que su armadura es la más bella jamás confeccionada y el es el caballero perfecto, una especie de Galahad encarnado, que mira por encima del hombro a los demás caballeros, porque sus armaduras están sucias o deterioradas... Por el uso, claro. Porque esos caballeros, cuando todos eran niños y comenzaron a ser escuderos, sirvieron a otros caballeros, no siempre con alegría, pero asumiendolo como parte de su formación. Algunos fueron víctimas de señores déspotas, otros aprendieron, por contraste, lo que un caballero jamás debía hacer. Algunos, pocos, se corrompieron, víctimas de su ambición o de malas influencias. Otros tuvieron la fortuna de trabajar para señores a quienes admiraron y de quienes aprendieron. Luego, comenzaron a participar en distintos enfrentamientos. Adonde su señor los llamara. Y a todos, algunos antes que a otros, les llego aquella noche maravillosa en que velaron sus armas y se convirtieron en caballeros. Y desde entonces, siguen luchando, han estado algunos en importantes Cruzadas y ya se están convirtiendo en leyendas. Pero,  ¿que pasa con nuestro caballero de brillante armadura? El aún no vela sus armas. En rigor, es un escudero, que sirvió a diversos caballeros, pero jamás completó su formación. El primer caballero lo despidió, considerándolo poco esforzado. Su padre, un gran caballero que también se forjo una leyenda en torno a su nombre, le consiguió que fuera a otro castillo. Esta vez, el joven escudero huyo, considerando que su caballero era indigno. Curiosamente, años después, su primo se formó exitosamente con el mismo caballero. Y así, paso por cinco o seis castillos. Como su padre era un señor feudal muy acaudalado, este joven escudero, muy pronto contó con un armamento envidiable y su maravillosa armadura. Jamás estrenada. Ninguno de sus jefes logro jamás que pisara un campo de batalla. Ni tampoco un torneo. Estos últimos le parecían indignos e infantiles. Su lengua viperina le enemistó con mucha gente. Finalmente, a una edad en la que todos sus amigos eran caballeros entrenando a escuderos más jóvenes, el seguía sin ordenarse. Volvió al castillo de su padre, y ahí esta, esperando que estalle la guerra o se convoque a una nueva Cruzada. Pero la que se convoco el año pasado no le gustó, porque su líder es un rey que el considera indigno. La del año anterior, la descarto apenas fue convocada, porque le pareció que la Bula Papal fue poco motivadora. Tres años antes, ni siquiera leyó la Bula, porque ese Papa le caía mal, al haber numerosos rumores de sinónima y nepotismo en su contra. Y este año...como su rey no va, debe viajar hasta el reino vecino, para unirse a esa hueste. Pero, es una expedición que hará el viaje por tierra y no por mar, y eso le parece demasiado extenuante. Y ahí esta, esperando. Mientras tanto su mejor amigo murió como un héroe en  la Cruzada de hace tres años, tras fundar una Orden de Caballería. El recuerda con nostalgia a su amigo, pero jamás se ha acercado al cenotafio que mandó construir el rey en la catedral en su honor. En la Cruzada del año pasado, otro amigo se destaco como un gran general y estratega. Ahora comanda el ejército del rey. Pero nuestro escudero no se cansa de decirle a todo el que quiera escucharlo, lo mal que ese caballero empuñaba la espada cuando tenía 15 años. Crítica y espera. Esa es su vida, mientras el resto vive y lucha, destacandose en diversas batallas, algunas legendarias, otras cotidianas.   

lunes, abril 21, 2014

Camino

Finalmente, logre ver la película española, supuestamente basada en la historia de una niña que  para  el opus dei es un ejemplo de vida, y a la que quieren beatificar, como un ejemplo. Una niña que murió, trágicamente y a muy corta edad, de un cancer. Tenia curiosidad por ver esta película, de la que había oído todo tipo de comentarios, tanto buenos como malos. 
Acerca de mi opinión sobre la película, me pasan tres cosas, muy distintas, por lo que desglosare mi análisis en tres partes

1. En primer lugar, y obviando los aspectos que desarrollaré en los puntos 2 y 3, diré que la película me gustó, la  encontré bien hecha, con una historia interesante, emocionante, que me conmovió hasta las lagrimas. Creo que el director captó muy bien el mundo y la mentalidad de los adolescentes. Por otro lado, y a pesar de lo  que diré en el punto dos, me pareció interesante su visión 'alternativa` acerca de la historia de Camino (no diré el nombre del personaje en la vida real, por respeto a su familia, que creo que ha sufrido bastante). Hablando desde una perspectiva cinematográfica o literaria, me parece interesante, aunque provocador, y desde la perspectiva de los más creyentes, escandaloso y falta de respeto, esto de mostrar un supuesto "lado b" en la historia de un santo...algo similar me provocó la película de Juana de Arco, dirigida por Luc Beson: Juana no era una santa con visiones, sino una  loca con alucinaciones. Acá ocurre algo parecido: Camino no sería una niña ejemplar, con vocación de numeraria, sino una adolescente muy alegre, muy dulce, pero enamorada y con ganas de vivir su adolescencia, como toda niña normal. 

2. Sin embargo, no puedo dejar de lado el hecho de que, detrás de la historia de Camino, hay una  familia. Que ya había sufrido la pérdida de una de sus hijas y que, a pesar de lo que une opine acerca de la religión, encontró en el opus dei un consuelo y un refugio. Si para ellos, su hija fue un ejemplo de vida cristiana y de vocación, entonces su opinión es la más válida. Por otro lado, me pareció mal que se hiciera una  película, basándose en su vida, sin contar con la autorización de la familia. Aquello podría haber pasado, si el director hubiese cambiado un poco la historia y los nombres, cosa que sí hizo, pero sin haber hecho ninguna alusión manifiesta a la historia de la verdadera Camino, cosa que hizo al añadir, al final de la  película, un mensaje donde expresa su homenaje a esa niña. Algo que, por razones obvias, molestó mucho a la familia. Más todavía, cuando uno de sus miembros, la madre, es representada como la mayor villana de la historia que se está narrando. Aquello debió traer mucho sufrimiento a esa familia y eso me apena. No creo que sea correcto jugar con el dolor de las personas. Por eso, independientemente de que la película está bien lograda, creo innecesario manosear así la imagen de un ser querido y las trágicas circunstancias en quee murió. De hecho, si la película hubiese sido una historia ficticia, me habría encantado. 

3. Tal vez, este punto sea el más polémico, y aquí me gane, nuevamente, una  visita llena de insultos, como me ocurrió hace unos años atrás, pero me da lo mismo. Es impresionante como el autor captó la esencia del mundo opus dei. Todo está demasiado bien caracterizado: las casas de la gente, los oratorios, los centros y clubes. El vestuario, el peinado, los gestos y la voz de algunos personajes, me hicieron recordar a mucha gente que conocí del Opus dei. Impresionante! Y aunque los partidarios de ese grupo se molesten, y tal vez con razón, creo que la película muestra muy bien cómo piensan y viven ellos. Una vida bastante piadosa, extremadamente exigente y llena de sacrificios. Muy conservadores, luchando contra todo lo que consideran inmoral. Desde mi mentalidad, agotador y retrógrado. Pero respeto que haya gente que le guste vivir su fe de esa manera. Igual, la película deja entrever una fuerte crítica hacia ese grupo religioso y se hace cargo de algunos rumores acerca de la magnitud de los sacrificios y mortificaciones que soportan los fieles, para no caer  en tentaciones. No tengo nada que decir al respecto, porque desconozco la realidad. Hace muchos años, viví con gente del Opus Dei y unos amigos me preguntaron, medio en broma, medio en serio, si era verdad que usaban silicio o se ponían piedras en los zapatos. No lo sé. Nunca vi nada  y es de mala educación intrusear en las piezas ajenas. 

Ésta es mi humilde opinión acerca de la película Camino. Ignoro si la realidad es tal como la pinta Fesser y el Opus Dei mal entendió a la niña o deliberadamente, manipularon su historia. Ni idea. Tampoco sé si el director es acá el villano que tergiversó una historia para atacar a un grupo religioso  ultraconservador.   A todos les doy el beneficio de la duda. Pero, por sobre todo, en esta historia, prefiero  quedarme con la versión de quienes más la querían y, se supone, más la conocían: su familia. Si para ellos Camino es una niña santa con vocación religiosa, que vivió su enfermedad con gran valentía, fe y entrega, no soy quien para desmitificársela.   


martes, marzo 18, 2014

You think this song is about you...

Aunque poca gente comenta, sé que todavía muchos leen el blog...lo sé porque tengo un conteo de visitas (el que no pesco mucho, la verdad), y por cosas que me comentan. Y está bien. Para eso estamos...Lo que me da risa es que hay gente que se muera de ganas de ser mencionada en el blog, y que trate de identificarse con las personas de las situaciones que presento acá. O, también pasa, es que tratan de adivinar a quién estoy pelando...Fail! 
Muchas de las cosas que cuento acá son...¿cómo les digo? "Noveladas". Obvio que hay una base real, y la gran parte de ellas me han pasado a mí. Pero, ojo, que algunas les han pasado a cercanos...o son situaciones que veo, oigo, etc. El objetivo de este blog es reflexionar sobre la vida, no hacer de mi vida un reality, así que no traten de buscar si los nombro o no. La Kuky del blog soy yo, eso es lógico, pero en un 80%. El resto, corresponde a un personaje. En la vida real no soy tan así. De hecho, soy peor. Este blog pasa por un filtro gigante, donde mis vivencias se mezclan con otras. Precisamente, porque es un blog y no un reality. Esa es otra de las razones por las cuales nunca doy nombres. Y cuando narro una historia,  en los casos que tiene un trasfondo real, los nombres están cambiados. 
Normalmente, cuando despotrico contra alguien, no es hacia una persona específica. Es hacia un concepto de persona...es contra personas con una actitud que me parece insoportable. De hecho, trato de no juzgar a las personas, sino los hechos que me parecen despreciables. Así que, si me conoces y esperas que te dedique una  entrada, espera sentado. Creo que lo he hecho un par de veces, para hacer homenajes. Y cuando he pelado con nombre y apellido, ha sido para comentar actitudes reprochables de gente "famosa". 
Es curioso cuando me bombardean de preguntas tras escribir uno de mis famosos "dardos contra el muro". Se mueren de ganas de saber contra quién son los dardos. Jamás lo diría aquí. Sólo diré que lanzar dardos es terapéutico...en algunos casos muuuy puntuales, los dardos han apuntado directo a una persona. Pero, normalmente, lo que hago es juntar un patrón de conducta en un personaje ficticio y descargarme contra él. Y es un agrado. Hace tiempo que no lo hago...estoy más pacífica, parece, jejejejeje. 
Bueno, eso quería contar. Creo que es obvio que no replico mi vida exacta acá, pero por si acaso, quise aclararlo. Un abrazo a todos los que pasan por acá de vez en cuando. 

viernes, diciembre 27, 2013

Baby boom

Treinta y tres años...si hace cinco años, todo parecía teñirse de blanco, con velos y flores, hoy parece teñirse de celeste y rosado, con peluches y mamaderas. Y no me inmuto. A veces, me gustaría que uno de esos pequeños vestidos de celeste o rosado fuera mío, o que fuese mi guata la que estuviera creciendo. Pero sólo a veces. Otras, me da sueño el sólo pensar en pasar la noche en vela, entre llantos y cólicos. O me da pereza cada vez que en un supermercado escucho gritos de niño con maña  o  pataleta. Aunque me derrita una carita o una palabra de uno de esos mismo enanos. Es raro. Por eso, no hago caso a quienes joden con el reloj biológico y otras tonteras. Este mundo está tan plagado de convencionalismos, que a veces me da náuseas. Tal vez soy una maldita egoísta. Estoy tan bien así, viviendo en pareja, mimada hasta lo indecible, que me cuesta compartir mi tiempo con alguien más. O tal vez, no me gustan los niños, para más que un ratito. Este lobo este parió y solitario no tiene ganas de crear su propia manada. A veces si...
Estoy aburrida de que me pregunten del tema y que me comparen con mi alrededor. No soy ciega! Se que la gente de mi edad tiene hijos. Pero a mi el tema no me urge, y los niños los pariría y criaría yo....que se meten ellos? Y si nunca quisiera tenerlos...problema mío! Sería yo la que estaría sola como un dedo en mi vejez. No ellos. Y eso si es que llego a vieja...han tratado incluso de hacerme ver que él tener un hijo daría una gran alegría a mi papa, a mi mama, a mis abuelos...pero sorry! Esta es MI vida y sí tengo un hijo! lo haré pensando en mi pareja y en mi! no en la alegría de los demás. La felicidad no es una acumulación de cosas buenas, es una actitud ante la vida. Y si, suena egoísta, pero uno no puede basar su felicidad en la de los demás. 
El hecho de que todos tengan hijos a mi alrededor no me obliga a imitarlos...jamás me he dejado llevar por lo que el resto hace. Siempre he remado para mi lado, sin preocuparme sí voy en contra de la corriente. A veces voy contracorriente y he sido la única en la dirección correcta. Otras veces, me he perdido. Pero así es la vida, no? Tendré un hijo cuando quiera tenerlo. Y luego le daré un hermano cuando crea que es el mejor momento. Me da lo mismo lo que digan. Y no soy tonta, se que hay un reloj biológico, pero todavía hay tiempo. Y si no puedo tenerlos, los adoptare. Así de simple. Si no puedo dar vida, al menos puedo darle un hogar a un niño que no lo tiene. Para mi, es lo mismo. 
Estoy muy feliz por mis parientes y amigos que tienen sus niños preciosos. Pero no los envidio. Y tampoco los compadezco. Creo que tienen lo que quieren y son felices. Claro que pienso que tener un hijo es maravilloso! Pero no creo que hay que tenerlos por obligación. Ni porque todos tienen. Así que, después de esto, espero que no pregunten más por el tema, y el día que anuncié alguna novedad, se sorprendan y se pongan felices por nosotros. 

viernes, diciembre 20, 2013

No soy monedita de oro

Me han pasado dos cosas raras esta semana: en primer lugar, supe que un grupo de alumnos quisieron pedir que yo no les hiciera clases, ya que preferían a la otra profesora. No me extraña, ya que ella es bacán, excelente profe. Pero, nunca había sabido que yo no era del agrado de algunos de ellos. En general, hago buenas relaciones con mis alumnos. Es bueno saber que no con todos es así, es algo para mejorar. Lo curioso es que no todos estaban de acuerdo. Lo que tampoco en extraño, ya que uno se da cuenta quienes enganchan más con uno y quienes no. Lo que da lata, es que como alumnos, no sean capaces de ir de frente y decirte las cosas que les molestan. Como me ha pasado con varios otros cursos. Esta claro que cada profesor tiene su metodología y que cada alumno, al ser distinto, engancha más con uno u otro. Pero no entiendo por que no comentarlo de frente. Como han hecho otros alumnos, si no pasa nada y uno no se enoja. Además, uno entiende que no es monedita de oro para caerle bien a todos. 
Lo otro raro que me  pasa es con una persona, que me da la impresión de que actúa como sí yo no existiera. No se sí les ha pasado, pero es rara la sensación. No es sentir su rechazo, sino la más profunda indiferencia de esa persona hacia ti. Obvió qué a veces, uno en la vida las caga, y se merece eso. Pero, en este caso, no es así. No se qué pude hacer para qué actúe así conmigo. Y concluyo que le caigo mal porque sí no más. Porque tal vez tiene prejuicios hacia mi, si tampoco me conoce tanto, si no se ha dado el trabajo de conocerme. Tampoco me importa mucho, pero es curioso. Sería interesante saber si es un rollo mío o si de verdad le caigo mal. Y si es así, por que. 
Vuelvo a lo mismo: no soy monedita de oro. Y de hecho, estoy muy contenta con los amigos que tengo. No voy por la vida tratando de hacer amigos ni de crear enemigos. Voy por la vida nomás. Eso si, sin tratar de pasar a llevar ni a herir a nadie. Y si se puede ayudar, aquí estoy. De hecho, por ejemplo, hoy hablaba con alguien de que yo nunca hago amigos íntimos en las pegas, aunque trate de relacionarme en buena onda con todo el mundo. Porque no puedo permitirme sacar la vuelta, entonces no tengo tiempo para andar haciendo vida social en mi horario de trabajo, no me da. Trato de llevarme bien con todo el mundo, pero no me involucro mucho emocionalmente. Tal vez, sean mis genes navarros, que hacen que me cierre como ostra, cuando se trata de manifestar sentimientos. Tal vez, porque yo a la pega voy a trabajar y no me guste mezclar las cosas. La verdad, no se. Hasta hoy, ni me lo había planteado. Sólo busco trabajar en buena onda y armonía, y cuando uno hace amigos en la pega, se presta mucho para pelambres y cachupines que no me interesan. Mientras menos sepa, mejor. No me hace bien. 
En fin. Término así este post, sacando de mi cabeza un par de reflexiones y confesiones que daban vueltas por mi cabeza hoy. Tengo harto de que escribir, pero quise partir por estos desvaríos....

martes, noviembre 05, 2013

A los 18

Hago clases en IV medio y la semana pasada, me despedí de ellos. Una etapa de sus vidas que abandonan, con un poco de pena, pero para iniciar otra que, al menos para mí, fue mucho mejor. En todo caso, en retrospectiva, puedo decir que he sabido aprovechar cada una de las etapas de mi vida, si bien mi adolescencia fue un poquito sufrida (pero bueno, de ahí viene la palabra "adolescencia", de "adolecer", sufrir, en fin...)
No pude dejar de recordar aquél noviembre de 1998, cuando egresé del Colegio. En mi cabeza, sonaba constantemente la canción "Torn", mi himno del '98. Y mi disco de cabecera era el gran "Atchung Baby" de U2. Y sufría horrores por un amor no correspondido, que marcó, de alguna forma, mi vida, entre los 16 y los 18. A él dediqué miles de poemas, incluso comparé mi dolor por él con desiertos y heridas...metáforas y licencias poéticas. 
Hoy me preguntaba: ¿qué diría la Kuky de 18 años frente a la de 32? ¿se imaginaba que sería así? Creo que estaría orgullosa. Tal vez, planeaba una vida un poco diferente (a los 18, me juraba liberal, pero en el fondo, era bieeen cartuchona y no cachaba mucho el mundo en el que vivía, a pesar de creerme crítica y rebelde...paradojas de la vida). Seguro, me imaginaba casada desde los 27 (jajajaja, me casé a la edad que quería casarme a los 18), con cuatro niños (ahora sueño con dos, sin ninguna ansiedad). Trabajando, obvioo, y siempre me gustó hacer clases...aunque al principio tenía mis esperanzas puestas en el periodismo, el que más tarde me desilusionó. Siempre pensé que haría clases y tendría un posgrado. No está mal, ¿verdad? Logré varios de mis propósitos. Jajajajaja. También soñaba con viajar mucho, y no puedo quejarme. 
Así que creo que a la Kuky de 18 le caería bien la de 32...no sé si la vería como ídola o querría ser como ella, pero la encontraría una mina chora. Así que bien por mí. Además, la Kuky de 32 lo pasa muucho mejor que la de 18. Son igual de neuras, pero la de 32 aprendió a sacudirse los complejos, a reírse de sí misma y está, de a poco, aprendiendo a fluir más por la vida, a estresarse y enrollarse menos. Veremos en 15 años más cómo está. 

domingo, octubre 13, 2013

"Provincianos"

Mientras escucho en un programa de televisión una discusión acerca de los cambios de sistema que el país necesita, a partir de un cambio de Constitución, recuerdo el carnaval de neuronas que tuve que escuchar ayer...recuerdo varios carnavales de neuronas dando jugo en distintas reuniones que he ido a lo largo de mi vida. Y llego a una conclusión: cambiar la Constitución de Chile (independientemente de que pueda ser necesario, eso es otro tema) no va a hacer de este país un país desarrollado. Mientras no cambiemos de mentalidad, las leyes no sirven de NADA. Además, todos sabemos lo fácil que puede ser, a veces, burlar la ley. 
Mientras en este país haya gente con mentalidad "provinciana" (no se ofendan mis amigos de regiones: por eso pongo el concepto entre comillas: me refiero a aquella gente de estructura mental rígida, reacia a cualquier cambio, temerosa de una realidad distinta, que la sacas de su hábitat y colapsa. Uso prestada esa palabra, porque, precisamente, la gente con esa mentalidad, que no cacha NADA, suele usar ese concepto, para referirse, erróneamente, a la gente que viene de regiones, dando a entender que son más ignorantes, más conservadores y más temerosos). 
A eso me refiero cuando digo provincianos. Podría decir "pacatos", "cartuchos" o "cuadrados". Gente rígida, que no se da el trabajo de pensar por sí misma: alguien lo hizo por ellos hace tres generaciones. Y en este estado, no tienen nada que ver las clases sociales, la riqueza o el partido político. Linduras así de rígidas hay en todos lados, desde el PC hasta la UDI. En La Dehesa, en la Pintana, en Curarrehue, en Valparaíso, en Putre,  en Salamanca y en Colbún. Gente que al votar, y al tomar cualquier decisión, "prefiere diablo conocido que diablo por conocer". Que creen que irse a vivir a otro barrio, a otra ciudad, o peor, a otro país, es el fin del mundo. Que si están con problemas económicos y bajan su standard de vida, se deshacen en explicaciones para explicar su modo de vida más sencillo. Y si comienzan a mejorar su situación, también explican por qué ahora andan más ostentosos. Porque les importa demasiado lo que piensan los demás. Mejor vivir, y fluir por la vida, gozar el momento cuando se puede, y luchar cuando las cosas están difíciles. Si total, el que más critica es aquél que no tiene vida. El que la tiene, está ocupado viviéndola. 
Pero volviendo a esta mentalidad rígida, tenemos la mala costumbre de creer que, cambiando las leyes, solucionaremos TODO. Jajajaja! Creemos que un gobierno puede restaurarnos. Quimeras! La mentalidad chilena es, a veces tan infantil. Quien cree que el elegido de diciembre construirá ¡en cuatro años! un Chile nuevo, que no se engañe. Porque si alguna gente, en cuatro años, no es capaz de modificar un ápice su manera de pensar, no espere que el país lo haga. Además, cada vez que un gobierno se atreve a hacer un cambio, ocurre lo siguiente: la mitad lo celebra (dentro de esta mitad, la mitad lo hace porque son lamebotas del gobierno de turno, y la otra mitad, porque de verdad lo celebra); la otra mitad está dividida entre los que consideran que "no fue suficiente", y la otra mitad, lloriquea porque no está de acuerdo con ese cambio. Es así: lo podemos demostrar con cualquier reforma. A lo más, varían los porcentajes en algunos temas. 
De niña, no entendía lo que era el comunismo y me preguntaba, por qué tanto resentimiento. Es que claro, yo veía a mis padres tratar con consideración y respeto a todas las personas. A los obreros que construyeron nuestra casa, al pediatra que nos atendía, al jefe de mi padre, a nuestra querida nana, a los campesinos que trabajaban la tierra en la parcela de mi abuelo. Yo entendía que algunos de ellos eran pobres, porque fui a sus casas, compartí con ellos y conocía a sus hijos. Pero, para mí, no había diferencia entre el doctor y el campesino: ambos merecen las mismas consideraciones. Así como hoy, saludo con el mismo cariño a la Directora del Colegio y a los auxiliares. No es tema para mí. Nunca lo fue. Pero, a medida que fui creciendo, me fui dando cuenta que mucha gente a mi alrededor, e incluso familiares, no eran así. Gente que clasifica a la gente según "categorías", déspota, clasista, racista y que se cree lo máximo. Ahí comprendí de dónde salían los resentimientos. Y entre los resentidos también se desarrolla un clasismo. Que puede ser aún más agresivo, ya que a veces está marcado por el odio. 
Mientras exista gente, "de clase alta" que se crea tanto el cuento, que se crea con el derecho de tratar pésimo a los demás, habrá resentidos que los combatan. Y peor, cuando además, hay verdaderas mafias corruptas, que se aprovechan de la gente buena. Afortunada o desgraciadamente, las mafias no son monopolio de ningún grupo social ni de ningún partido político. Y eso, ninguna ley ni gobierno lo va a poder cambiar, si es que no existe voluntad de cambio. 
Otra  muestra de nuestra mentalidad "provinciana" es el racismo y la xenofobia. Para mí, esa lacra social se produce nada más que por ignorancia y falta de mundo. Y ojo, que "no tener mundo" no sólo se da por no viajar. Hay gente que se lo viaja todo, pero como no lee nada y no conversa con la gente de los lugares que visita, no entiende nada. En cambio, conozco gente que en su vida ha viajado, pero ha leído y se ha informado. Gente que procesa y adquiere las diferencias que percibe a su alrededor. No las rechaza. Algo parecido pasa con los homofóbicos. No se han dado el trabajo de conocer a los homosexuales, ni de comprenderlos. Ellos se lo pierden. En todos lados, hay gente muy valiosa. 
La frase más imbécil que escuché ayer fue "Los niños deben estudiar carreras buenas como ingeniería y derecho. Porque todos los que estudian carreras artísticas y humanistas terminan mal, porque son hippies o maricas". Mientras exista gente imbécil que piense así, y haya otros estúpidos que avalen este raciocinio tan brillante, este país no tiene vuelta. Da lo mismo qué reformas le hagan. 
Ese comentario lo hizo una persona "de clase alta": la típica niñita de colegio cuico que se casó a los 20 años con un terrateniente, se dedicó a parir y criar hijos, y no le ha trabajado un peso a nadie en su vida. Y ojo, no estoy despotricando contra las dueñas de casa: mi madre y mis abuelas lo son, y las respeto muchísimo. Pero no tolero a las minas mantenidas que, sin haber pisado una Universidad en su vida, se crean con el derecho a clasificar la calidad de las carreras y de las gentes que las estudian. Cuando escucho comentarios así de oligofrénicos, le encuentro toda la razón a Carlos Marx. Pero, aunque los gobernara el comunismo, no dejarían de pensar así. 

sábado, septiembre 21, 2013

Es que te niegas a ser feliz..

No puedo entenderlo. Es que me esfuerzo por ser empática contigo y no me resulta. Y es porque simplemente no puedo comprenderte. Teniéndolo todo, te niegas a ser feliz. Siempre con mala cara, siempre quejándote o criticando a los demás. Derrochas amargura por todos los poros, teniendo una familia preciosa, una vida cómoda y tranquila...incluso tienes buena pinta. Pero parece que nada de eso es suficiente, y haces tempestades y huracanes en vasos de agua. 
¿Es que aún no entiendes que la vida es un regalo? Se nos entrega, como de milagro, y no sabemos hasta cuándo. Por eso, hay que aprovecharla. Y agradecer todo aquello que se nos ha dado. Obvio que es lícito esforzarse por más, y en ocasiones, quejarse hasta llorar cuando estamos disconformes. Pero al escucharte, cualquiera diría que lo pasas pésimo y que tu vida es una mierda. Y doy fe de que no es así. Tienes mucho más de lo que mucha gente jamás soñó. 
Y por otro lado, ¿no te has dado cuenta que la vida, aunque es un regalo, también es un campo de batalla? Nada es fácil. Hay que luchar, día a día, y jamás bajar la guardia. Nadie dijo que vivir era fácil. Y si bien, se nos regaló la posibilidad de estar vivos, todo lo demás corre por nuestra cuenta. Si te regalan un vestido, no puedes exigir que te regalen también los zapatos y accesorios que combinen...
No sé por qué no eres feliz. No lo entiendo. Es que tal vez no sabes serlo. Tal vez piensas que la felicidad sea tenerlo todo. O tal vez, crees que ser feliz es no tener problemas. O jamás sentir dolor. Eso no es felicidad. Ese es un concepto infantil de felicidad. Ser feliz es aceptar lo que nos tocó y saber vivir con eso. No necesariamente con alegría constante. Es vivir los problemas con resignación, aunque jamás conformista. Es luchar cada día por salir adelante y estar orgulloso. Agradecido. Eso es ser feliz. Es mirar a tu familia y a tus amigos y dar gracias. Porque están o estuvieron ahí. 
Nunca olvidaré una noche, hace más de diez años,  en  que estaba muy triste por la muerte de mi abuelo. Y le dije a una muy buena amiga, que lo echaba de menos y lamentaba tanto haberlo perdido. Y ella me dijo "No. No debes pensar que lo perdiste. Debes dar gracias por los 21 años que lo tuviste". Es el mejor consuelo que alguien me haya dado jamás. Desde entonces, enfrentar cada pérdida de un ser querido se me ha hecho más llevadero. No más fácil, jamás lo será perder a alguien. 
Por otro lado, cuando algo no resulta, a veces es porque es mejor que no resulte. A veces la vida nos prepara algo mucho mejor. A mí siempre me ha pasado eso. Yo soy bastante mal genio, alegona e impaciente, y con los años he ido aprendiendo. Y cada costalazo me ha traído tanto aprendizaje, que después agradezco. Soy una convencida de que a esta vida venimos a aprender. Y uno de nuestros aprendizajes, es a ser feliz. Y yo me siento feliz. Aunque la vida jamás sea perfecta ni fácil. Mejor así. Más por aprender y por luchar. Lo que cuesta, se valora más. Y yo valoro mucho este regalo que es la vida. Ojalá tú, algún día, te des cuenta de eso, dejes tu amargura de lado y aprendas a ser feliz. 

domingo, septiembre 08, 2013

"Los Nuevos Niños"


Advertencia: Uno de los posts más "mala onda" que se ha escrito jamás en este blog. Si es padre, tal vez acabe odiándome y tratándome de "solterona amargada". No lo soy, aunque aún no tengo hijos. Pero, me encantan los niños y soy la "tía buena onda" de mis sobrinos. Espero, señor lector, que cuando tenga hijos, mi postura no cambie. Por el bien de mis niños. Este es un país libre y democrático. Si quiere criticarme, hágalo. Pero sin insultar, por favor. 

Tal vez, en unos años más, cambie de opinión. Porque, como todo en la vida, "otra cosa es con guitarra". Pero, como la idea de los blogs es decir lo que pensamos aquí y ahora, voy a reflexionar en contra de una frase que leí hace unos días: "el nuevo tipo de educación que entregan los nuevos padres a los nuevos niños". Todo partió por un comentario que una conocida hizo en facebook, comentando un enlace que decía que hoy ya no hay que obligar a los niños a saludar de beso a los adultos, como hacían nuestros padres antaño, so pena de ser castigados por "maleducados". Aunque ese punto, en concreto, y en un mundo tan depravado como el de hoy, pueda discutirse, además de que está muy en boga el desarrollo de la personalidad, voluntad e identidad propia del niño. (Curioso: a los adultos se les incita a uniformarse y actuar como ovejas, pero al niño se le permite ser un rebelde sin causa desde que usa pañales...en fin). 

Lo que me llamó la atención fueron los comentarios de mamás de mi edad, muchas bastante nuevas en esto (con niños de no más de seis años), que destacaban las bondades de la "nueva crianza", mucho menos estricta de la que tuvimos nosotros. Eso no me gustó. Para nada. aunque sí me gusta que los padres actuales  traten de pasar más tiempo con sus niños, vayan a todos sus actos del Colegio,  que hoy la comunicación sea más fluida, que el deporte al aire libre se promueva como actividad familiar de fin de semana, y que el padre cambie pañales, bañe y dé de comer a la par con la madre, no me gusta esa crianza donde parece que es el niño el que manda. Si no quiere hacer algo,  no lo hace;  si llora, el mundo debe revolucionarse en torno suyo; sus pataletas tienen más poder que un Decreto-Ley y el menú semanal lo elige él. Esas tiranías infantiles me apestan. El cabro necesita límites. Y si no se les ponen desde chiquititos, de grandes son un desastre. Lo digo yo, que que debo lidiar diariamente con adolescentes. Y por Dios que se nota cuando detrás de estos pequeños adultos en potencia hay padres comprometidos, cariñosos y que han EDUCADO a sus hijos, sin darles chipe libre para que hagan lo que quieran. Me facilitan bastante la pega y eso se agradece. Por que yo NO soy la responsable de educarlos ni criarlos. Yo ENSEÑO y entrego un apoyo a la educación recibida en casa. 

Me da la impresión de que hay un mucho treintón traumatizado por la estricta educación que recibió en los años '80 (Ojo: antes era AÚN PEOR), y por eso, busca ser liberal y "buena onda" con sus retoños. Si a eso sumamos que a veces el poder adquisitivo (o la capacidad de endeudamiento) es mayor que la que tuvieron sus padres, el escenario puede ser peor. Porque, a veces, los padres, queriendo enmendar lo que hicieron sus propios progenitores, o "darles a sus hijos lo que ellos nunca tuvieron", les dicen que sí a todo. ¿Resultado? Niños mimados y tiranos. Que no conocen la palabra NO y que creen que el mundo gira a su alrededor. Y les digo: con la adolescencia se ponen peor. Si usted tiene temas no resueltos con la educación espartana que recibió, hable con sus padres o vaya al psiquiatra. No trate de convertirse en un paladín de la justicia infantil malcriando a sus hijos. Esa tarea déjela para los abuelos (sí, los mismos padres estrictos de su infancia, hoy son abuelos chochos) o en los tíos. Usted, edúquelos. Con cariño, preocupación, regaloneos, pero también con límites y valores. 

Espero que, en unos años más, mi visión no cambie. Sé que "otra cosa es con guitarra", pero al escribirlo, me estoy obligando a tratar de cumplir. No me interesa tener un "nuevo niño", quiero niños que sean buenas personas, educados y conscientes de que viven en un mundo, rodeados de personas, que deben ser respetadas. Que valoren el esfuerzo y sean esforzados. Que sean libres, pero que conozcan sus límites y limitaciones. Que sean felices, pero que respeten la libertad de los demás. No quiero niños egoístas, taimados, pataleteros, maleducados ni tiranos. Sé que me espera una ardua tarea, pero...¿quién dijo que la vida es fácil? Mejor así. Lo que es muy fácil no se valora.