martes, octubre 13, 2009

Fin de semana como pocos


Después de mi ira del viernes por la mañana, de la cual no volveré a referirme (ya me desahogué lo suficiente), partí por la tarde a Viña, porque tenía un matri allí el sábado. Faltan palabras al tratar de describir lo delicioso de este fin de semana, ultrarelajado. El aire marino y la comida rica nos hicieron de maravilla, en Santiago quedaron todas las penas y rabias, en la playa todo fue pasarlo bien y descansar. Pero de verdad, desconectarse.

Un fin de semana con todo: carrete, descanso, playa, fútbol (glorioso, y aunque no soy futbolera, merece un recoocimiento). De hecho, ver un partido clasificatorio tan decisivo como ése en pantalla gigante en medio de un matri fue...surrealista, entretenido y por suerte ganamos, si no, no sé que hombres insoportables habríamos tenido.

Punto aparte merece nuestro hotel, en pleno Reñaca, pero en medio del bosque. Ningún ruido molesto, un ambiente muy relajado ¡y lo mejor! un Spa espectacular, con excelentes masajes y piscinas temperadas. Absolutamente reponedor, ideal para desconectarse de todo.

viernes, octubre 09, 2009

Furiosa!

Esta entrada está titulada de una forma un poco amenazadora, aunque mientras escribo, estoy muy tranquila. Mi furia es con algo específico, pero estoy tranquila, porque sé que la forma en que hice las cosas fue con buena intención y yo, como siempre, me esforcé al máximo. Pero, cuando haces un trabajo en conjunto con otras personas, a quienes uno desde siempre fue con claridad, dejando sus reglas del juego muy explicadas, y son los otros quienes las cambian a cada rato, uno se aburre. Se aburre de escuchar quejas, de no recibir lo que en principio se pactó, y prefiere alejarse.
Yo dejé las reglas del juego claritas desde el principio: envié oportunamente programas, establecí quórum mínimo y propuse un precio. Todo me lo aceptaron. Pero, de a poco, comenzaron a ir demostrando su desorden: cuando ya llevaba un mes y medio promocionándolo, me obligaron a subir el precio. Eso hizo que mucha gente obviamente desistiera, eso es poco serio. Después, llegaron dos personas a inscribirse y nadie las atendió, porque "nadie tenía los programas" (cuando yo los mandé cuando correspondía, mucho antes de empezar a promocionar el curso). Eso también molesta a la gente. También, me jugó en contra una mala fama anterior que se hicieron con otras personas, al no avisar cuando los cursos comenzaban o no. Eso no se hace.
La semana anterior al comienzo, me hicieron ver su inquietud, al no haber logrado el quórum mínimo y yo les expliqué que, si éste no se cumplía, el curso No partía. Pero ellos, por quedar bien con quienes ya habían pagado, prefirieron comenzar con menos. Obvio que con menos del quórum mínimo, no se verían beneficiados económicamente. Pero, prefirieron partir igual. Y entonces, yo pensé que ellos no buscaban el lucro, sino la promoción cultural. Y me quedé tranquila, haciendo mis cursos feliz, con poca gente, muy interesada por lo demás.
Hasta la última semana de septiembre, se demostraban encantados conmigo. A veces se quejaban del bajo quórum, pero me daban a entender que seguíamos. Y a princiopios de octubre, tras recibir las inscripciones de los alumnos, me dicen que no pueden seguir así y que deebo llevarme el curso a otra parte. De hecho, me lo llevo a mi casa, y feliz. Pero, me molestó que no fueran capaces de dar la cara frente a los alumnos y les hayan recibido la plata igual (aunque después me la entregaron a mí) y fueran tan cínicos. No soporto las dobles caras. Palmaditas en la espalda y luego puñales. Así no se hacen las cosas. Por eso, con ellos, ni a la esquina. Nunca más.

jueves, septiembre 24, 2009

De todo un poco: reflexiones desordenadas (casi una "corriente de conciencia")

Últimamente, pareciera que la tierra gira cada vez más de prisa, el tiempo simplemente vuela y no sé en qué momento ya cumplí un año de casada, el 18 vino y se fue, y se acerca un octubre del terror, con mil plazos que cumplir, que además recuerda que el 2009 ya casi es historia y es necesario comenzar a planificar el 2010, que yo, por lo menos, no tengo muchas ganas de que llegue por ahora. Más adelante talvez escriba otra entrada acerca del famoso "bicentenario" ad portas...tengo una postura un poco díscola al respecto, jejeje ( que no me hace menos patriota, por cierto).
Además, esta primavera indecisa, que aún no se decide a mostrar todo el esplendor de sus días de sol y calor, ya nos regala sus primeras flores. Pero con ello, la cara más fea de la estación más romántica colorida y poética del año: las alergias, que a mí por lo menos, me tienen funcionando a media máquina. No sé qué haría sin Aerius...si alguien conoce tips y secretos de naturaleza para contrarrestar el nefasto efecto congestivo que ejerce el polen sobre mis ojos, garganta y nariz, bienvenido sea. Por eso, a veces prefiero el otoño, con sus hojas amarillas maravillosas, un clima igual de agradable, ¡pero sin alergias!
Ayer, como muchos chilenos, ví el famoso debate. Y me pareció un asco. De partida, algunas preguntas me parecieron malas y otras estaban mal formuladas. Otras me parecieron realmente excelentes. Pero en general, las respuestas no estuvieron a la altura. Por una razón muy simple: no respondían a lo que se preguntaba, secos para irse por las ramas. Independiente de mi postura política, la que me niego a develar, me pareció que Arrate y Henríquez- Ominami fueron los que mejor respondieron, aunque no siempre comparta sus ideas y argumentos. En cambio la guerra de descalificaciones desatada por los otros dos me pareció añeja, rasca y como de niños chicos. Me hubiese gustado una mayor altura de miras, menos descalificaciones y más respuestas "al hueso", más propuestas concretas.
En fin... no nos daremos cuenta y estaremos en marzo, presenciando la investidura de...hagan sus apuestas. Aunque suene a cliché, ojalá que el que salga, logre arreglar varias embarraditas que se arrastran hace décadas. Yo por eso, me niego a ser como esos jóvenes "ni ahí con la política". Aunque ninguno de los cuatro me parece un Mesías para Chile, votaré por el que me parezca mejor, que esté asesorado por los que crea mejores o, en su defecto, "por el mal menor". En todo caso, como historiadora (y medievalista, más encima), sé perfecto que ningún gobernante es la panacea, todos tienen claroscuros.
Basta de política, la vida por aquí va bien, tranquila luego de meses agitados. ¿Época de grandes treguas? talvez, eso espero, para vivir un "bicentenario" tranquilo y poder sacar a flote vaarios proyectos (personales, laborales, académicos, etc. ) En medio de esta tregua, nació un niño maravilloso, mi ahijado, que nos tiene a todos chochos. Talez él me enseñe a perderle el nervio a las guaguas chicas, cuyo porte minúsculo y actitud indefensa me impiden hasta tomarlos en brazos. Y me ayude a sacar un lado más tierno, que a veces en medio de tanta batalla olvido que tengo.
Independiente de la porcina, varios problemas familiares (las famosas batallas) y algunos retrasos en mis proyectos, este ha sido un año de lo más fecundo, pareciera que vivimos un "baby boom", además de una verdadera pandemia de matrimonios. Si prácticamente una vez al mes o incluso dos, debo arreglarme de glam princess para ir a celebrar con amigos o primos que se han decidido, felices como yo, a "pisar el palito". Pero, ya casi en octubre, y sin ánimo de hacer balances anticipados, el año se ha ido desarrollando bien, poque casi todas las batallas se han ganado y casi todos los proyectos han resultado.
Mi último año de veinteañera (¿horror? no, porque no se me notan los años, gracias a mi pretensión y también a la genética, jejeje) es este 2009. Y mi inquietud ante los 30 no es tanto el sentir que me hago vieja, esas son payasadas. La edad es la que sientes, no la que dice el carnet. Mientras mi espíritu se mantenga joven y guerrero, estamos regio. La inquietud viene por replantearse si lo que hoy estoy haciendo es lo que quiero hacer el resto de mi vida. Y la respuesta es si, porque me encanta y aunque obviamente busco proyectarme y evolucionar más, creo que es el camino correcto. Tampoco soy de las que diseñaron un plan de vida a los quince y se amargan al ver que a los 30 no son la súper ejecutiva con cuatro hijos y pinta de supermodelo que imaginaron que serían. Porque para mí, "se hace camino al andar", como diría el gran Machado. "Sin pausas, pero sin prisas" dice Melendi. Esas dos frases, de personajes tan distintos definen bastante bien mi actitud ante la vida.

viernes, septiembre 04, 2009

Antes del amanecer

Hoy leí una frase que me quedó dando vueltas: "el momento más oscuro es justo antes de que amanezca" y por Dios que es cierto. Porque en este campo de batalla que es la vida, cuando libramos una de esas cruentas batallas donde nuestra esperanza parece ser el única arma que nos queda, lo peor viene justo antes de que todo se solucione. O a veces, después de una gran derrota, porque a pesar de que siempre juguemos a ganador, hay momentos en que nos toca perder, viene el silencio, más temible que la misma batalla...pero después de ello, viene la calma, el "renacimiento", el rearmarse desde las cenizas o los escombros.
Yo viví hace algún tiempo un momento donde parecía que me perdía en la oscuridad: todo salía mal, nada resultaba, pero siempre, hasta en el momento de mayores tinieblas, había un rayo de luz que me hacía seguir adelante y alimentar mi fe y esperanza. Y cuando todo parecía irse a la cresta, cuando pensé que nunca más me quitaría la pintura de guerra, todo evolucionó y pasé meses muy muy tranquilos. Y tras la tranquilidad, vino la prosperidad. Y cuando todo se parecía perfecto, una nueva batalla se desencadenó, para recordarme que el Paraíso acá en la tierra no existe, que por un lado nos da, pero por otro nos quita. Y me carga decir "así es la vida", por lo cliché, pero es cierto que lo es.
Hoy vivo las primeras horas de la mañana, aunque algunas nubes se asoman a lo lejos...

viernes, agosto 14, 2009

Al niño que conocí y que hoy ya no está

Ya no sé que pensar, ya no qué decir, estoy absolutamente consternada y muy triste. El viernes por la tarde recibí una noticia muy triste. Fue entonces cuando comencé a escribir esta columna, en medio del dolor irracional. Por eso, no la publiqué de inmediato, porque sé que a veces el dolor nos enceguece. Esperé a estar más tranquila, para expresar mis sentimientos de una forma serena, aunque triste, pero sobre todo, respetuosa. Que fuera una forma de despedir y homenajear al que se fue, para ese niño que conocí cuando tenía 11 años. Recuerdo la primera vez que lo ví: un niño de cuatro años, de preciosos ojos oscuros, muy expresivos.

Quise escribir para deshagorme, para sacarme la profunda pena que siento por su partida. Hace más de siete años que no lo veía, pero eso no hace que duela menos. Conozco mucho a su familia, que son personas muy cariñosas y preocupadas, de los que siempre están ahí, tanto para celebrar nuestras alegrías, como para consolar nuestras penas. No quería hablar del tema, pero siento que si no lo hago, explotaré. Saber que un niño al que viste crecer, al que viste reír, que vivía en la casa de al lado, que jugaba con tus hermanos chicos, ya no está, es demasiado triste. Me destroza, me da demasiada impotencia, demasiada rabia, ya no entiendo qué pasa en este mundo. ¿Por qué Dios se ensaña con la gente buena?

El tema de la muerte es un tema que siempre me asustó y que, como buena occidental del siglo XXI, siempre rehuí e ignoré. Pero, por alguna razón, al comenzar a estudiar el mundo medieval, empezó a llamarme la atención la cotidianeidad con que en esa época se enfrentaba la muerte y cómo se exhortaba para enfrentar ese momento con tranquilidad. Me llamó la atención, sobre todo por el contraste con el mundo actual. Y estudiando, aprendí que esa actitud era mucho más correcta que la de hoy. Pero, no dejo de enrabiarme cuando un joven muere. No puedo aceptar que alguien con toda la vida por delante se vaya tan luego.
Un niño maravilloso, tierno, creativo, amante de la naturaleza y los animales. Muy entregado a la hora de demostrar su cariño por sus seres queridos: excelente amigo, buen hermano, hijo preocupado y cariñoso. Comprender las razones de su partida es difícil, sobre todo porque se veía tan completo como persona, lleno de fe y de proyectos. Como dijeron sus amigos en su funeral, él quería volar, como las aves a las que tanto amó. Sé que cuando alguien parte, lo peor es para los que deja atrás. Y para ellos hoy, un gran abrazo, un gran beso y todo mi apoyo. Me duele lo que están viviendo, me duele que les halla pasado a ellos. Admiro la entereza con que han enfrentado esta partida: los ví tristes, destrozados, pero con grandes esperanzas y fe. Una familia que sabe que siempre ha entregado lo mejor por los suyos y sabe que esto es una prueba, difícil de entender y de enfrentar, pero que sabe que ésto finalmente los fortalecerá más que nunca, ahora con su niño que los cuida desde algún lugar. Apoyo no les falta para encontrar fuerza y consuelo, y eso se vio con la gran cantidad de gente que fue a despedirse, más allá de los compromisos sociales. Gente como yo, que sentía que debía estar con ellos, de corazón, tal como han estado siempre. Para tí, querido niño, te deseo que vueles feliz con tus aves, mientras desde allá, nos ayudas a cuidar a los tuyos.

lunes, agosto 10, 2009

Situaciones Dolorosas

Hoy ando inspirada. ¿Será la melancolía del invierno la que me inspira? No creo, hoy el día estuvo maravilloso y todo va bien en mi vida, salvo el pequeño incidente del post anterior y un familiar que está muy enfermo. Life isn`t perfect aniway, but that´s the way it is. El post anterior fue para desahogarme de algo que hasta ahora, no había tenido tiempo en meditar. En fin...las batallas de la vida. Pero, mientras escribía eso, no podía dejar de pensar que hay problemas mucho mayores en la vida que un evidente alejamiento de una amistad de años.
Lo pensaba mientras escribía, recordando una grave situación que vive un conocido mío. Tras un quiebre matrimonial doloroso, escandaloso y bullado, su relación con sus hijos se deterioró mucho. De hecho, sólo mantuvo la tuición de su hijo menor, muy pequeño y muy apegado a su madre. Los otros, ya adolescentes, se pusieron del lado del padre. Yo no sé detalles, ni me interesa saberlo. Sé que ambos cometieron errores y que para todos, sobre todo para los niños, debe ser terrible. Pero, la situación cada vez se vuelve peor y ahora sus hijos, no sólo tomaron partido por el padre, sino que rechazan a la madre, descalificándola en público.
Es triste ver cómo una madre pasa por una situación así. Talvez ella cometió errores, pero ciertamente no merece un rechazo de ese calibre por parte de sus hijos. Me hace pensar que el padre está tan dolido, que los ha puesto en contra. Y eso no debe ser así. Creo firmemente, que cuando un matrimonio se acaba, si la ex pareja quiere matarse (en sentido figurado) es problema de ellos. Pero jamás deben caer en criticar al ex delante de los niños o en hablarles mal del otro. Creo que es importantes para una persona tanto la imagen materna como la paterna. Y si uno de los padres ha sido de lo peor como pareja, eso no significa, bajo ninguna circunstancia, que sea un mal padre. Muchas parejas caen en ese error. Obviamente, hay situaciones de violencia, desequilibrios y vicios que afectan una relación y además pueden afectar a los niños.
Es terrible que una persona deba recurrir a la justicia para solucionar sus asuntos familiares. Está muy bien que existan los tribunales de familia, porque desgraciadamente, estos problemas existen constantemente, pero si lo analizan: ¿cómo va a ser posible que dos personas que se quisieron, que formaron una familia, ahora recurran a la justicia para decidir cómo organizar sus tiempos con sus hijos? Eso deberían ser capaces de conversarlo civilizadamente. Pero no suiempre es así. Por eso existen los tribunales y está bien que existan, no cuestiono eso. Cuestiono la capacidad que tiene el ser humano para odiar, despreciar, despotricar e intentar perjudicar lo mayor posible a una persona que amó, pero que lo lastimó. ¿Hasta qué punto llega el rencor? ¿Hasta cuándo veremos ex parejas perjudicándose y sacándose los ojos, manipulando a los hijos como botines de guerra? Lo encuentro terrible. Yo soy hija de padres separados. Sé lo que es. Sé lo que se siente. Pero agradezco a mis padres por hacer su separación de forma civilizada y sobre todo, por no involucrarnos. Nosotros tenemos nuestra postura sobre lo que ocurrió, nuestra opinión y sabemos que en eso, nunca se puede hablar totalmente de una "víctima" y un "culpable", que a veces hay uno que las caga más que el otro, pero a veces, para que se llegue a eso, es porque la relación ya agonizaba. Y, como dije en mi post anterior, una relación agoniza porque los involucrados ya no la alimentan. Es bilateral. Pero, en el caso de una relación de pareja, los niños jamás deben ser ni mediadores ni parciales. Y los padres no deben caer en eso, aunque a veces por desahogarse con alguien, acuden a sus hijos e inconscientemente, los vuelcan de su lado. Por favor, eviten eso. Acudan a amigos, padres, hermanos o a un psiquiatra. No a sus hijos.

Renuncias

Las batallas continúan. Y ya he descubierto cuál es mi batalla más dura: la renuncia. Siempre creí que era la paciencia o la tolerancia. Talvez ésas me cuestan mucho, pero no duelen como la renuncia. Dejar algo atrás se hace muy difícil. A mis sueños no renuncio jamás, por muy imposibles que sean. Pero renunciar a los amores, a las amistades, a los trabajos, a un estilo de vida, es complicado. Por estos días decidí renunciar a una amistad de años. Porque me hace mal. Porque no puedo seguir tratando de mantener algo que ya murió. Para mantener una amistad, se necesitan dos. Yo no puedo enojarme si el otro no llama, si yo tampoco llamo. Y como los esfuerzos, en los últimos dos años, por reunirnos y acompañarnos, los he hecho yo, y siempre recibo reproches por no llamar, me aburrí, no llamo más, no insisto más, no invito más.
Cuando ya no sabes qué esperar de una persona, cuando te manipula que ya no la pescas, pero después te deja plantada, ya no queda nada más que hacer. La amistad se murió. Con ella pasa lo mismo que el amor y que con cualquier relación: hay que mantenerla, con esfuerzo, reciprocidad. Es una relación bilateral, de a dos. Cuando deja de alimentarse, muere. Mi amistad agonizó estos dos años, y yo decidí darle el golpe de gracia. No soy confrontacional, no me peleo con casi nadie, pero cuando alguien me hace daño o me agota, me alejo. Y así ha sido. Después de un episodio, "me cayó la teja" de que esa persona ya no es mi amiga. No fue nada terrible, no le guardo ningún rencor y talvez nuestros caminos vuelvan a cruzarse. Pero, en este momento, no quiero seguir insistiendo en mantener una amistad donde soy la única que se esfuerza. Y me da pena, sobre todo porque creo que ella no está bien. Pero ya no puedo ayudarla. No puedo así, no sé si esa persona la que me alejó de su vida y que terminó por cansarme con sus actitudes envidiosas y amargadas. Es triste para mí no llamar más, pero no lo hago y hace un mes me he mantenido firme, porque sé que no saco nada.

viernes, julio 31, 2009

Life is a battlefield

La vida es un campo de batalla. Sé que suena a parafrásis de una conocida canción de los '80, pero es justo lo que siento en esto momento. Citando otra canción "when everything feels like the movies, you bleed just you know you are alive". Todo en la vida significa lucha y esfuerzo. Desde el principio: la concepción de un niño es un milagro, y que llegue a desarrollarse, para luego nacer, lo es más aún. Por eso, amamos tanto la vida, porque es un regalo. Un regalo por el que luchamos toda la vida para que sea feliz, plena, virtuosa, placentera y duradera.
Pero, Dios constantemente nos recuerda que la vida es un regalo y nos hace hacer méritos. Nos da nuevas batallas que enfrentar. Por eso, creo que la vida es un campo de batalla. No lo digo de forma pesimista, de ningún modo. Creo que debemos enfrentar con valor cada una de esas batallas. Algunas las ganaremos, otras no. A veces, quedaremos tan desconcertados con el resultado, que creeremos que fue un empate. Pero siempre, bajo cualquier circunstancia, hay que seguir peleando. Hasta el final, hasta el último aliento.
Siempre he pensado así, y cuando he olvidado eso, tratando de creer que mi vida es como un cuento de hadas, la vida se encarga de recordarme que este soldado sólo estaba de vacaciones. Nunca podemos guardar la armadura, aunque a veces nos la quitamos un ratito, para celebrar o descansar. A veces, creemos que no podremos enfrentarlos. Entonces, lo peor que podemos hacer es ignorar la batalla o evadirnos de lo que pasa. Si hacemos eso, la derrota es segura. La huida antes de la batalla es la peor derrota.
El hecho de que la vida sea un campo de batalla y que constantemente nos ponga tantas trabas en el camino, no hace sino hacerla más valiosa. ¿Cómo podríamos apreciar la risa si nunca hemos llorado?

viernes, julio 10, 2009

The Old School Yard

Recuerdo que en la película de Richard Linkater, Rebeldes y Confundidos (también traducida como Generación Cool), el protagonista decía a sus amigos que si alguna vez le oían decir que los mejores años de su vida fueron los escolares, porfavor alguien le recordara suicidarse. A mí, que la primera vez que ví esa películoa tenía 14 años, esa frase me marcó. Porque yo odiaba el colegio. Nunca fui de esos niños idílicos que van felices al colegio, que tienen miles de amigos y hacen las tareas, se ponen su delantal y todo con su mejor sonrisa, sin cuestionar nada. Yo no era así. Nunca lo fui. Expulsada de la sala de clases en kinder, por negarme a cantar una canción melosa que nos enseñaban para cantar para el día de la Madre. Siempre perdía el delantal, olvidaba las tareas y como usaba anteojos con parche, no era muy popular entre los demás niños. Y mi malgenio tampoco ayudaba. Es que además, cuando tienes algo que te hace distinta, y el resto te molesta por ello, debes defenderte. Así comenzó mi fama de malgenio, que hasta el día de hoy me acompaña. Y hasta me gusta un poco, porque me da todo un aurea de respeto, como que la gente me tiene miedo. Y no me molestan. Genial.
Al ir creciendo, se acabaron los parches y las burlas. Tenía amigas, pocas, algunas muy buenas y otras que prefiero olvidar. No es culpa de ellas ni mía. En ese sentido, soy rosseauniana, le echo la culpa al contexto en el que crecimos. Un ambiente donde las apariencias y lo material era lo más importante. Superficial, falso y uniforme. Todas fueron creciendo, idénticas como gotas de agua: vestidas iguales, peinadas igual, usaban la misma mochila, los mismos zapatos, los mismos vestidos en las fiestas y todos sus pololos y amigos eran iguales, pensaban igual, iban a los mismos colegios, manejaban los mismos autos, vivían en los mismos barrios y veraneaban en los mismos lugares. Yo, que era un poco distinta, era tachada de rara. Y cuando demostré mi tedio ante tanta falsedad, superficialidad y uniformidad, me dijeron amargada. Es lo que hay. Yo hacía mi vida por fuera de esa burbuja. Siempre lo hice y pasé por varias fases. Como buena adolescente, algunas de ellas fueron ridículas y patéticas. La peor de ellas fue aquella en la que traté de ser como las otras florecillas del jardín: nunca me sentí más miserable y hueca. Y por eso, a los 16 decidí simplemente ser yo misma. Gustase a quien le gustase. Jamás volvería a hacer algo por obligación ni a decir lo que sentía. ¡Ojalá pudiera seguir viviendo así! Hoy soy adulta, y como tal, muchas veces hacer lo que no queremos es un deber y como adultos, madura y responsablemente lo aceptamos.
Llegó un momento en que lo único que quería era egresar de una vez por todas de ese colegio, para no ver nunca más a nadie. Pero, después me di cuenta de que, tras esa máscara de superficiales y clones, se escondían niñas muy dulces y generosas. Aunque jamás pude llegar a un nivel de amistad demasiado profundo con ellas, aprendí a quererlas. Y de vez en cuando las veo y disfruto de su compañía. Ahí fue cuando descubrí que a pesar de mí, de que yo jamás sería así como eran ellas, porque valoramos cosas distintas de la vida, igual era una de ellas. La oveja negra sigue siendo parte del rebaño. Aunque bajo su piel se esconde un lobo. Me dí cuenta de que por algo el destino me puso ahí. Para aprender a adaptarme hasta en el lugar más opuesto a mi forma de ser. Para tolerar lo que no entiendo y aceptar opiniones impensables para mí.

martes, julio 07, 2009

Nostalgia

Vivo una semana muy nostálgica. Mientras almuerzo, prendo la tele para ver noticias y no puedo dejar de sentirme invadida por la nostalgia. Escribo mientras escucho a Brooke Shields hacer un tributo a Michael Jackson en su funeral. Nunca fui una gran fanática del Rey del Pop, pero es imposible en estos días abstraerse de la triste noticia que sacudió el mundo entero. Imposible abstraerse, porque la prensa y los medios de comunicación no nos dejan y porque, a pesar de lo extraño que era, a pesar de las horrorosas acusaciones que se le hicieron, y de todos los rumores y misterios que le rodean, Michael Jackson dejó un legado en la música contemporánea que es inpensable no dejar de reconocer, admirar y se merece se homenajeado.
Yo nací en 1980. Por lo tanto, se podría decir que crecí con Michael Jackson. De chica, morí de miedo al ver Thriller, y un poco más tarde intenté copiar sus coreografías, con resultados desastrosos, ya que nunca se me ha dado muy bien el baile. Y el gran "We are the world" hasta el día de hoy me hace llorar de emoción. Ya entrada en la pubertad, aluciné con el video de Black and White. Michael cada día era más blanco y sus drásticos cambios generaban dudas. Poco después vendrían las acusaciones de pedofilia.
A los 13 años, este personaje me perturbaba: admiraba su música, sus videos y sus bailes, muestra de un talento espectacular. Pero me asustaba la forma en que su apariencia mutaba y su misteriosa conducta en su vida privada. Se corrían muchos rumores y para algunos, esas rarezas eran una prueba del crimen del cual fue acusado. No me corresponde a mí juzgar si es o no culpable. Se me hace raro que alguien que siempre fue tan generoso y caritativo abuse a los niños. Aunque tengo claro que sexualmente no era normal, no soy psicólogo ni lo conocí como para saber cómo era realmente. Y tengo la impresión de que él no quería que se le conociera realmente. Talvez era mucho más simple de lo que todos creemos y tanto misterio era sólo para proteger su verdadera intimidad.
Cuando vino a Chile, me cayó pésimo, porque suspendió un concierto y la visita a unos niños con cáncer. Los dejó plantados y los pobrecitos estaban furiosos. Y yo, que no tenía nada que ver, pero que siempre he tenido debilidad por los niños enfermos, me enfurecí también. Además, varias compañeras mías fueron a ese hogar a cantar como coro en esa visita y estaban muy ilusionadas. Pero, pronto olvidamos esa furia al ver el gran concierto que presentó. Espectacular. Vendrían nuevos éxitos y la noticia de sus matrimonios, los nacimientos de sus hijos, nuevas acusaciones, voces que se levantaban a defenderlo, como sus amigos Elizabeth Taylor, Brooke Shields y muchos otros. Con escándalos, misterios y rumores, Michael siguió siendo un grande de la música. Su obra ha acompañado numerosos momentos de mis 28 años de vida.

jueves, junio 11, 2009

Cursos de Historia


A partir de agosto, comienzo dos nuevos cursos abiertos a todo público: uno en la Red Cultural de la UGM: El Esplendor Medieval, en el Colegio San Miguel Arcángel (en Campanario con Paul Harris) y otro en la Junta de vecinos Jardines de Manquehue: Medioevo y Renacimiento. Siglos XIV y XV, en Juan XXIII con Escrivá de Balaguer.
Más información en http://www.cursosdehistoria.blogspot.com/

jueves, mayo 28, 2009

Sorpresas Agradables

El jueves pasado recibí una grata sorpresa. Un email de una amiga, profesora de historia medieval en una importante universidad, invitándome a su clase, para hablarles a sus alumnos de mi tesis de magíster. Yo fui, encantada, además de que en dos oportunidades que se habían organizado allí encuentros de historia medieval, yo no había podido ir, por distintos problemas. Y ayer fui a su clase. Y quedé gratamente impresionada con sus alumnos: además de amorosos y respetuosos, muy preparados. Por el nivel de sus preguntas, las discusiones y debates que plantearon y las nuevas perspectivas que encontraron para abordar el tema. Además que varios de ellos están enfrascados en un maravilloso proyecto en el que yo les presté mi humilde colaboración, porque me cautivó.
Que un grupo de estudiantes, de diferentes universidades, estén creando las instancias para publicar y fomentar nuevas investigaciones, además de difundir fuentes y recursos para el estudio de la Historia Antigua y Medieval, me fascinó. Me encanta ver cómo gente joven se motiva y apasiona tanto con lo que hace. A mí, como profesora, eso me motiva mucho. Y como antigua estudiante, (y no tan antigua, por ese afán mío de querer ser la eterna estudiante), me dieron ganas de haber sido de la generación de ellos. Es que la mía fue de una apatía inmensa. Salvo honrosísimas y espectaculares excepciones. Y no hablo sólo por mi uni, ya que conocí gente de varias universidades. Muy de "ramo pasado, ramo olvidado" (una herejía para un estudiante de historia), muy de quedarse con lo mínimo, ya que su meta era ser profe de colegio (lo que para mí no es excusa, los colegios y sus alumnos agradecen los cobnocimientos de sus profesores).
Por eso yo, una amante perdida de la Historia, cuando supe que estos "niños" (aunque son unos seis años menor que yo, los veo como niños), estaban pidiendo artículos para publicar en su revista, decidí mandarles algo. Y lo seleccionaron entre los trabajos que publicaron. Algo que me produjo una alegría inmensa. Y ayer, el conocerlos personalmente y felicitarles por su precioso trabajo, y el que me dieran las gracias por mi colaboración, fue muy gratificante.
Si les interesa saber más acerca del gran proyecto de estos alumnos, visiten www.orbisterrarum.cl

miércoles, mayo 20, 2009

Descongelando recuerdos

Uno a veces es un poco egocéntrico y egoísta. Te alejas, ya sea por motivos geográficos, de convivencia o lo que sea, de gente con quien compartiste momentos importantes de tu vida. Y sigues adelante, y te pasan mil cosas, tu vida gira en 180 grados. Pero, ingenua o egocéntricamente, crees que aquello que dejaste atrás quedó como congelado en el tiempo. Te parece tan raro ver que amigas de la uni a quienes dejaste de ver hace años, sin pololo, estén ahora, cinco años después, casadas y con tres guaguas, cuando tú, aún las imaginas como las "solteras del grupo", que te hacían reír con sus aventuras románticas fallidas. O la compañerita de cole que era floja, que no ves hace más de ocho años, y ahora te la encuentras convertida en una ejecutiva top, cuando tú te habías quedado con la imagen de ella como la eterna hija de papi.
Son ejemplos extremos y ficticios de lo que ocurre cuando dejas de ver a alguien por un tiempo y luego de enteras de algo de ellos que te desconcierta. Hoy supe que una chica, vecina mía en mis tiempos pamplonicas, se tituló de enfermera. Me alegré mucho por ella, pero me dí cuenta de lo errado que estaba mi recuerdo sobre ella: yo le echaba veinte años y la hacía en segundo año. Y claro, hace dos años era así. Es raro como cuando dejas de frecuentar a alguien, es como si el tiempo se detuviera para esa persona. Hasta que la vuelves a ver o a saber algo de ella y te das cuenta de que no. Y de lo idiota que eres: obvio que si el tiempo, para uno, no pasa en vano, tampoco para el resto. Talvez, esto les parezca muy incoherente, pero a mí me pasa: si te alejas de una persona o situación, su recuerdo queda "congelado" en ese último momento.
Distinto y más desconcertante fue lo que sentí cuando supe que mis dos grandes amigas, aquellas que me acogieron en Pamplona, ya no viven juntas. Y al parecer, no se separaron en buenos términos. Y me dio mucha pena. Y quedé muy impresionada con la forma en que ocurrieron las cosas. Más todavía, cuando me enteré que una de ellas, la que decidió irse, se fue a uno de los pisos donde yo viví, de donde salí destrozada y desilusionada. Y ella, que conoce mi historia, que fue uno de los hombros sobre el cual lloré en mis momentos de angustia, se fue donde ellas. Fue como revivir el mal rato nuevamente. A pesar de que está superado. No pude comprenderla en un primer momento. Después si.
Comprendí que ella, que tanto sufría en una ciudad extraña, con gente tan distinta a ella, se sentía sola. Una soledad que nuestra kuadrilla consiguió aminorar. Pero luego, la kuadrilla se desintegró, a pesar de que cada cierto tiempo nos mandamos emails y mensajitos por facebook. Y de la kuadrilla, sólo quedaron ella, su compañera de piso y otra chica. Esta última también volvió a su país. Quedaron las dos, ambas mujeres muy valiosas, pero diferentes como el día y la noche. Supongo que en algún momento, a ella esta diferencia comenzó a pesarle y volvió a sentirse sola. E idealizó esa "vida familiar" que se vive en los pisos tutelares. En cierta forma, creo que tal vez su vida en uno de sus pisos es lo mejor para ella ahora. Ya que ella fue criada en un ambiente acorde a los principios que se fomentan en esos pisos, a diferencia de mi otra amiga.
Pero yo lo supe meses después, cuando le pregunté a una por la otra, sin saber. En esos meses, nos habíamos escrito tonterías, nos felicitamos por cumpleaños y nos preguntamos por cuestiones amorosas, laborales, familiares o académicas. Yo daba por sentado que seguían viviendo juntas. Volví a "congelar" una imagen. Y por casualidad, preguntando, casi rutinariamente, a una de ellas por la otra, me sale con que ya no viven juntas. Y me quedé plop. Y me dio un poquito de nostalgia. Pero bueno, la vida es así. Y es bueno cada cierto tiempo actualizar y "descongelar" esas imágenes. A mí lo que realmente me importa es que las dos estén bien. Y lo están.

lunes, mayo 18, 2009

Un tributo a Benedetti


Un pequeño tributo al gran Benedetti, recordando uno de sus poemas más lindos: Táctica y Estrategia


Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites
Conocí a Benedetti a los 17 años. A esa edad leí "La tregua". Y me cautivó su forma de escribir. A través de ese libro llegué a su poesía. Yo, en esa época, me las daba de poeta, por lo que leía mucha poesía. Hoy, soy más amiga de la prosa. Pero la obra de Benedetti me fascinó. Su forma de expresarse es tan simple y a la vez tan profunda. Usando un lenguaje sencillo, sin caer en excesivos adornos ni palabras rebuscadas, dice lo que siente.
Hoy alguien dijo, muy acertadamente, que la muerte del poeta no es realmente una pérdida. Porque dejó un gran legado: su poesía. Y ésta, ya está escrita. Y se queda con nosotros para siempre.
Descansa en paz Mario, uruguayo genial.

Tejado de vidrio

Definitivamente, hay gente que no tiene vida. Y parece estar obsesionada por lo que hace el resto. En general, yo no hago mucho caso, pero a veces me siento sobrepasada. Sobre todo, cuando le dan excesiva importancia a situaciones que pasaron hace más de cinco años. En el minuto, está bien tocar el tema, pero "ya pasó la vieja". Por eso, estoy extrañada con lo que me pasó el otro día: se me preguntó, por enésima vez, si cierta persona se había arrepentido de hacer algo que al resto le pareció mal (¡hace más de cinco años!) y cuando les dije que para qué le daban más vueltas si ya fue (con esas palabras lo dije, y en un tono muy relajado), me contestaron que sólo estaban preguntando y no había porqué ponerse "desagradable".
Es curioso que ellos hablen de ser desagradable, porque ellos se creen con el derecho de opinar sobre la vida de los demás y de criticar todo, cayendo pésimo a veces, y no son capaces de aguantar una pequeña crítica. Lo único que puedo pensar es que si son tan cuáticos es porque tienen tejado de vidrio. Como se han dedicado toda la vida a descuerar a todo aquel que piensa y actúa distinto a ellos, y yo les estropeé la oportunidad de hacerlo por milésima vez, fui "desagradable". Claro, soy insoportable por defender a alguien que quiero y comprendo sus actitudes. Si yo no comulgo con su cuática forma de ver la vida, eso no me hace desagradable.
Me tiene chata la intolerancia, el no saber escuchar y el no querer oír lo que no les gusta. A cambio, uno debe tragarse todas las estupideces que dicen y sonreír falsamente con sus supuestas "genialidades". Si uno les trata de parar el carro, es "desagradable". Lo encuentro simplemente insólito. Quedé absolutamente desconcertada. Además, lo dije muy diplomáticamente. Si les hubiese dicho lo que realmente estaba pensando, ahí no habría sido sólamente "desagradable": además habría sido loca, amargada y conflictiva. Seguro.
Yo sé que tengo un carácter explosivo y si me buscan, me encuentran. Lo curioso es que ahora no me sulfuré, sino que intenté ponerle fin a una conversación inútil. Y eso les pareció mal. Simplemente insólito. Es que trato de recordar si mi tono fue insolente, si puse mala cara y no, no lo hice. De hecho, después le pregunté a alguien que presenció la escena y tampoco vio nada raro en mi actitud. Si yo soy así. Es lo que hay. Si les parece desagradable que no quiera pelar, pues que piensen lo que quieran. El problema lo tienen ellos. Que están heridos con la actitud de esa persona, alguien que decidió ignorarlos porque se aburrió de ser constantemente cuestionada y criticada. Y eso no lo soportan. Porque no lo entienden. Porque no lo quieren entender. Porque su capacidad de introspección y autocrítica es nula. Sólo ven a un ser indiferente que se niega a compartir con ellos. Y olvidan las humillaciones y malos ratos que le hicieron pasar.
Pero como para ellos "la familia es lo más importante", no entienden que alguien que se siente incómodo con su familia, sea tan masoquista como para tragarse más críticas y compartir con ellos. ¿Pensaron ellos en la unidad familiar, en la amistad con los parientes cuando descueraban a su propia sangre? No, no lo hicieron. Porque si de verdad lo hubiesen pensado, no habrían actuado así. La lata es que ellos no se dan cuenta de cómo fueron. Porque ellos son así con todo el mundo. Cuando yo entendí eso, dejé de pelear con ellos. Y por eso mismo, mi respuesta fue diplomática. Pero hay gente que no está dispuesta a soportarlos nomás. Sobre todo que ellos se ensañaron con esa persona.
A veces creo que son así porque su constante preocupación por la vida de los demás, su excesiva intensidad a la hora de reaccionar y la crítica eterna, esconden una profunda amargura por cosas que no han logrado conseguir en su vida. Y la forma de evadir sus propios problemas es resaltando los defectos de los demás: la paja en el ojo ajeno. ¡Qué rabia! Y yo, por defender a alguien, paso por desagradable. Me da lo mismo. Mi conciencia está tranquila. A ver si mi serena parada de carros les enseña a dar vuelta la hoja o al menos a buscar temas más actuales con qué pelar a la gente.

jueves, mayo 14, 2009

Doctor House

Una verdadera adicción es para mí esta serie. La primera vez que la ví fue mientras vivía en España, y desde el principio me enganchó. La daban en la Cuatro, los días martes, doblada. Primero el capítulo de estreno y luego tres capítulos de temporadas anteriores. Ahí comenzaron mis desvelos por Gregory House. Mi mamá la veía desde antes y ya me la había recomendado, pero nunca pude verla hasta principios del 2007.
No sé nada de Medicina y por lo tanto, no sé si lo que muestran son chamullos, exageraciones o si en realidad existen enfermedades tan raras o complicaciones tan insólitas. Lo cierto es que tienen una forma de presentar los casos, la investigación y los tratamientos que implican, muy entretenida. Y lo mejor, claro está, es la retorcida personalidad de su protagonista.
Brillante, loco, amargado, drogadicto, enfermo, neurótico, insensible, desconfiado y ateo. Así es House. Hay muchas explicaciones acerca de su extraña forma de ser: su enfermedad, su relación con su padre, su divorcio...de hecho, yo soy una de las reacias a que House se empareje: no me gustó nada cuando salió con Cameron o cuando estuvo a punto de volver con su ex. Le quitan la "esencia" al personaje. Distinto es su eterno coqueteo con su jefa...que en un capítulo de esta quinta temporada se concretó en un beso...que después quedó en nada.
En un mundo donde las diplomacias y lo "políticamente correcto" está a la orden del día, aparece este personaje, que por el hecho de ser una eminencia en diagnóstico médico, se cree con el derecho de hacer lo que quiera y tratar a la gente como se le da la gana. Gozo con sus sarcasmos y su crueldad para tratar a la gente...por suerte no es real. Yo creo que a nadie le gustaría ser tratado así por su doctor. Pero como es ficción, no hay problemas.

martes, mayo 12, 2009

Frases

Un listado de frases, de pensadores, filósofos y canciones que me identifican:

- "Only fly for freedom" (Walk On, U2)
- "Voy caminando por la vida, sin pausas pero sin prisas" (Caminando por la vida, Melendi)
- "Lo que no te mata te fortalece" (Friedrich Nietzche)
- "No busques la verdad afuera, porque está dentro de tí" (San Agustín)
- " La vida es sueño, el despertar es lo que nos mata" (Virginia Wolf)
- "Follow your dreams, always"
- "Soy yo, más fuerte de lo que pensaba" (Aleks Syntek)

jueves, abril 23, 2009

Feliz Día del Libro

Desde chica me gusta leer. Para mí, la lectura es un placer, no un deber. Por eso, escogí una carrera que me demanda horas y horas de lectura semanal: manuales, monografías, novelas, diarios y revistas son devoradas por mis ojos, ávidos de más lecturas y conocimientos. Y hoy, 23 de abril, conmemorando la muerte de Shakespeare y Cervantes, se celebra el Día de Libro. Además, coincide con la fiesta de San Jordi en Cataluña, en la que se regala una rosa y un libro...¡Yo quiero!
Esa es la razón por la cual hoy comienza la Feria del Libro de BAires (una de mis asignaturas pendientes) y en muchos lugares de Santiago habrá ventas de libros. Yo los invito a entusiasmarse con la lectura. Al menos una media hora diaria para leer algo que nos agrade, por placer y no por deber, hace muy bien. Si se trata de recomendar novelas, acá van algunas que me cautivaron: Las Nieblas de Avalón, Cometas en el Cielo, Sidharta, Médicos de Cuerpo y Almas y Crimen y Castigo.

lunes, abril 06, 2009

Felipe

Llegó el otoño, atrasado, pero visitó finalmente Santiago, con esos dos días nublados del jueves y viernes. Pero, el corazón de Felipe no llegó. Su cuerpo se cansó de esperar y ese niño maravilloso hoy descansa para siempre. Ese angelito que logró remover nuestras conciencias y darnos cuenta lo poco solidarios que somos, lo egoístas que podemos ser al aferrarnos a algo que al morir no necesitaremos. No quiero juzgar a quienes pudiendo ayudarlo no lo hicieron. Ellos tuvieron sus razones, y por muy equivocadas que las crea, no estoy aquí para criticarlas. Además que ya no tiene caso. Felipe ya se fue, dejándonos una lección inmensa. Y gracias a su caso, un ejemplo de perseverancia y lucha, muchos decidieron dar vida y se concretaron varias donaciones. Algo que hasta los desolados padres, en medio de su dolor, hicieron ver. Una prueba de la nobleza de esa gran familia.
A mí el tema de las donaciones me llega muy fuerte, aunque afortunadamente, nadie en mi familia ha necesitado de uno. En un momento se pensó que mi querida madre podría necesitar un corazón, pero gracias a Dios no fue así. La primera vez que yo supe que un órgano podía salvar una vida fue a los diez años. Cuando vi el caso de una pobre niña por la tele que, a pesar de su precaria situación económica, viajó a Francia en busca de un hígado que en su país no encontró. No seguí el caso y no supe si la niña, unos cuatro años menor que yo, se salvó. Pero recuerdo haber escuchado con rabia. ¿Por qué debía viajar, débil como estaba, si acá todos los días muere gente en accidentes? A los diez años el mundo parece tan simple y yo, inocente como era, me pareció que si una persona moría, donar sus órganos era natural, ¿de qué le iban a servir? Después, fui creciendo y viendo que las cosas eran más complicadas.
Por años fui asustada con historias de tráficos de órganos. Y hasta el día de hoy no soy donante oficialmente, por miedo a que mi muerte sea precipitada para arrancar mis órganos. Pero, toda mi familia sabe que yo daría mi cuerpo entero a alguien que lo necesite. El resto que lo incineren. A mí no me servirá de nada adonde vaya. Más hasta el momento no puedo hacer. me gusta que el tema salga en el tapete, porque merece ser discutido, para que la actitud de la gente cambia y la ley facilite las cosas.
Cuando viví en España me llamó la atención la solidaridad de la gente con ese tema. No conocí a nadie, exceptuando a los testigos de Jehová (ellos tienen sus razones, basadas en sus creencias, que yo no entiendo, pero respeto), que se negara a donar sus órganos. Cuando yo contaba historias como la de la niña que viajó a Francia me miraban raro: "Pero si ustedes son tan católicos", "si siempre sale en los medios sus obras solidarias como Un Techo para Chile o el Hogar de Cristo". Pero bueno, les explicaba yo, para obras maravillosas como ésas tuvo que moverse gente maravillosa para cambiarnos la mentalidad y movilizarnos. Con la donación nadie lo había hecho. Y creo que Felipe lo logró. Por eso hoy hago este pequeño homenaje a ese niño de alma tan pura. Y a su familia, un abrazo gigantesco, lleno de apoyo y admiración. Demostraron una fortaleza increíble. Tienen un agelito que los cuidará siempre.

miércoles, abril 01, 2009

Otoño en Pamplona

El otoño inexistente de Santiago me tiene melancólica y nostálgica. En medio de interesantes proyectos, que cada día me tienen más entusiasmada, no dejo de pensar en mi Pamplona...¡qué ganas de volver, pero esta vez acompañada, que ganas de vivirlo todo de nuevo! Pamplona conquistó mi corazón de una forma curiosa. Al principio, no la quise mucho, ni a ella ni a su gente. Es que los navarros no son fáciles y yo, que soy casi mitad navarra por parte de madre, tampoco. Pero, como buena navarra o "pseudonavarra", una vez que ganan mi corazón, soy incondicional.
Pamplona no sólo es la tierra de mis antepasados, el lugar que me acogió durante más de un año para profundizar mis estudios y donde conocí a mi "kuadrilla", a la que llevo siempre en mi corazón, a pesar de las distancias y la falta de tiempo para mantener un contacto tan frecuente como quisiéramos.
Pamplona es un rincón del mundo en el que me sentí como en mi casa. Hay ciudades preciosas que cautivan al sólo pisarlas y quisieras exiliarte allí para siempre. Eso me pasó con Cartagena de Indias, Florencia y Siracusa. Pero hay otras, que aprenden a ganarse tu cariño y eso las hace más valiosas. Me pasa con Santiago, por razones obvias y con Pamplona. Tarde me di cuenta que me había conquistado. Pensé que le había tomado cariño por la gente que conocí allá. Pero es más que eso. la vida allá era alegre, relajada y segura. Sueño con volver con mi marido y criar a mis hijos ahí. Siempre he soñado con arrancar de Santiago para criar a mis hijos. El sur de Chile me parece excelente opción. Y Pamplona también. Y por razones parecidas.
Ando nostálgica porque mi tío anda ahora por allá y me contó lo que visitó. Además mis dos grandes amigos de Ecuador acaban de ser padres y no puedo olvidar cuando paseábamos por la Morea y se enternecían al ver la preciosa ropa de niños que venden allá. Y porque mi "hermana" de Guatemala me escribió hoy. ¡Qué ganas de verlos a todos de nuevo! De ir a tomarnos algo a uno de esos barcitos del centro o de hacer un pic nic en el campus en octubre, cuando las hojas están amarillas, con esos tonos que sólo se ven en Navarra en otoño. O de volver a escuchar un concierto de cuerdas en pleno bosque, un lindo día de agosto. Y volver a vestir de sevillana para una fiesta de disfraces. Disfrutar nuevamente de una semana de sanfermines, vestida de blanco y rojo, rodeada por los toros de kukuxumuxu. ¡Qué recuerdos!
Pero volveré a Navarra. No sé cuando, pero lo haré. Lo prometo: I´ll be back.