jueves, octubre 18, 2007

Kuadrilla

Si tuviera que resumir en una palabra lo mejor que me pasó en este año en Pamplona, diría, sin dudar, que mis amigos. Más allá de los viajes y el aprendizaje, más allá del nuevo título conseguido. Aunque tuve algunas desilusiones, de las cuales no me referiré, porque no valen la pena, lejos lo mejor que me ha pasado acá han sido mis amigos. Gente de distintos rincones del mundo. Que me hicieron ver que aunque mi familia, mi novio y mis amigos de la vida estaban lejos, yo jamás estaría sola. Gente con la que viví momentos increíbles y que siempre me apoyó.
De alguna forma, ellos se convirtieron en mi familia durante este precioso año. Ayer uno de ellos, al que considero una especie de hermano chico, me dijo que en realidad, uno lo que extraña no es la patria, sino lo que deja atrás: los amores que deja atrás. Y es cierto. No son los pintxos de Pamplona ni el pisco chileno lo que me da nostalgia: son los seres queridos y los recuerdos.
Recuerdo una canción de U2 que dice "love is the only thing you can´t never leave behind". Y es cierto: yo llegué de Chile pensándolo, y jamás olvidé a mi gente de allá, tal como ahora siento que un pedacito de mí se queda en Pamplona. No quiero llorar, porque en el fondo estoy feliz: vuelvo a mi casa, me reencontraré con mi niño, estaré con mi familia...todo eso bastaría para hacerme feliz. Pero, el hecho de dejar a mi kuadrilla, aunque me da penita, porque los echaré mucho de menos, en el fondo me deja feliz; porque me hace feliz sentirme tan querida.

domingo, octubre 07, 2007

Congelado

Son semanas de mucho trabajo y de muchas últimas veces en Pamplona. La tesina tiene mis neuronas consumidas. Por eso, este blog no recibirá entradas por algún tiempo. Ya volveré y les contaré qué tal todo. Seguiré visitándoles cuando tenga un minuto.

domingo, septiembre 16, 2007

Un año en Pamplona

Hace un año llegué a esta pequeña ciudad del norte de España. Una ciudad que, a pesar de las diferencias culturales (que tampoco son tantas) y de lo diferente que es la forma de ser de su gente, me ha recibido muy bien. Me siento, con orgullo, una 'guiri adoptada'. Orgullosa por partida doble: de ser una guiri (extranjera), porque soy chilena y amo mi país. Y de que esta tierra me haya acogido con los brazos abiertos, también me pone contenta.
Con Pamplona me ha pasado algo curioso: la amo y la odio. Algunos días la encuentro preciosa y otros, horrible. Todavía no me acostumbro a sus horarios y echo de menos a mi gente y el pisco sour. Lo gracioso, es que cuando estoy en Santiago, me pasa algo parecido: también amo y odio mi ciudad. Y sé que cuando vuelva, echaré de menos a mis amigos de acá y los pintxos.
¡Un año! Han pasado muchas cosas: he viajado, he estudiado, he llorado, he reído, he rabiado, he carreteado, tuve un lindo reencuentro con mi pololo en diciembre y luego vino una nueva despedida, más triste que la primera...¡y lueguito se viene el reecuentro definitivo!¡qué emoción!
Vengo de una familia que ama Europa y a España. Pero, la imagen que yo me había forjado de este país era muy distinta. La verdad, debo confesar que me voy con un mejor concepto de España y su gente del que tengo ahora. También me di cuenta lo diversa que es esta tierra. Por otro lado, he conocido a gente que viene de países hispanoamericanos y me he dado cuenta lo parecidos que somos todos. Y ahí viene lo paradójico: hay más similitud entre un mexicano y un chileno, que están a miles de kilómetros de distancia, separados por un montón de países; que entre un andalúz y un navarro, que pertenecen al mismo país y que sólo los separan unas ocho horas en tren.
Es gracioso pensar que las dos ciudades en las que he vivido, Pamplona y Santiago (también viví en Chicago, pero de esa época no me acuerdo, porque era guagüita), me producen la misma sensación: amor-odio. De Santiago, odio que sea tan grande, tan desordenada, peligrosa y contaminada. De Pamplona, su clima cambiante, sus horarios (cierran TODO de dos a cinco y los domingos no hay nada abierto), el carácter de su gente (un poco bruscos y directos para lo suaves y ambiguos que somos los chilenos) y sus horrorosos edificios de ladrillo. De Santiago, amo su cordillera nevada, el centro con sus iglesias y mansiones antiguas, el parque Forestal, el Santa Lucía, y algunos barrios, donde se conserva la armonía y las áreas verdes, sobre todo aquellos donde se conservan preciosas casas antiguas o edificios modernos, pero con estilo. De Pamplona, sus parques, su casco viejo, que sea pequeñita y poderla recorrer completa a pie, sus plazas llenas de niñas jugando, el claustro gótico de su catedral.
Otras ciudades que he visitado, las he amado u odiado. Por ejemplo, Florencia, Siracusa o Barcelona, ¡las amo! De Chile, Viña del Mar y Puerto Varas. En cambio, odié Nápoles, y Calama la encuentro simplemente espantosa. Pero yo no sé que pasaría si me tocara vivir en ellas. No sé si a Pamplona y Santiago las amo-odio porque vivo en ellas y conozco sus dos caras. Yo creo que es eso. Imagino que toda ciudad tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Y cuando vamos de viaje, sólo vemos una cara. La que nos muestra quien nos pasea o la guía turística que consultamos.
A mí me pasó eso cuando estuve en Phnom Pehn, capital de Camboya: estando ahí tres días, conociendo sus mercados, palacios y monumentos, nunca me enteré que existía un enorme basurero donde niños pequeños trabajan ahí, recolectando basura para venderla para el reciclaje, sufriendo todo tipo de explotaciones y abusos. Obviamente, ví pobreza en sus calles, niños que mendigaban, algunos menores de siete años. Sobrecogedor, realmente. Fue la primera vez que ví a mi abuelo con lágrimas en los ojos. Pero jamás imaginé lo que hacía otros niños: trabajando unas veinte horas diarias recogiendo la basura, maltratados y perseguidos por las mafias, pésimamente mal alimentados. Sin comentarios. Me enteré de eso dos años después y por casualidad, porque conocí a una familia española que iba a pasar allí sus veranos haciendo voluntariado, para intentar acabar con esa situación.
Volviendo a mi estadía en Pamplona, recuerdo lo difícil que fue al principio. El primer mes, aunque todo es novedad y yo soy bastante optimista, fue complicado. Echaba mucho de menos y casi no tenía amigos. No me atrevía a contar en Chile que estaba nostálgica, porque no quería preocuparlos y además, como vine porque quise, tenía que bancármelas solita y apechugar. Sabía que todo era cuestión de tiempo. Y lo fue. Con mis compañeras de depto, unas españolas del Opus Dei, me llevaba bien, pero no conseguí nunca tener con ellas la confianza que me hubiese gustado. Yo les conté mi vida entera, pero ellas jamás fueron tan abiertas conmigo. Después de casi un año viviendo con ellas, creí que se había generado algún vínculo entre nosotras, pero ahora lo dudo. Ya escribiré algún día sobre eso. Todavía no puedo, debe pasar más tiempo.
La cosa es que, aunque en mi 'piso', el ambiente era bueno y tranquilo (talvez demasiado, jijiji, a mí igual me gusta carretear); yo necesitaba algo más: gente con la que yo sintiera que nuestra amistad era recíproca, que si yo les contaba todo, ellos también a mí. Hoy, un año después, puedo decir orgullosa que lo encontré. Conocí mucha gente, pero como siempre en la vida, uno conserva pocos amigos de verdad, pero buenos. Debería decir buenísimos, con los que, guardando las proporciones, he forjado amistades como las que me esperan en Chile. Aobviamente, no es lo mismo, porque las circuntancias no lo son. Pero, me siento querida a ambos lados del Océano. Y eso me hace muy feliz. Tengo varios rincones del mundo a los cuales llegar y ellos saben que, en el fin del mundo, esta chilenita rubia, bajita, que habla hasta por los codos con su voz chillona y sus deslenguados modismos, les espera con los brazos abiertos.

miércoles, septiembre 12, 2007

Gracias!

Después de tanta mierda, todo se va solucionando. Es impresionante saber cómo la gente me quiere y me ayuda cuando tengo problemas. Por eso hoy, doy las gracias. Entregué mi tesis para corrección...a ver cómo me va...y además empecé a recibir ofertas de trabajo desde Chile. Todo eso me hace ver que, después cuando recuerde esta época, sólo recordaré la buena onda de mis amigos y no a los que demostraron no serlo.
Vuelvo a estar optimista, a dejar de lado el malgenio y dejo de tirar dardos contra el muro. Al menos por un tiempo. A los que me han leído y aguantado mis berrinches, muchas gracias. También se pasaron por sus consejos y palabras de apoyo, me han ayudado mucho. Lo gracioso de esto, es que por este episodio, conocieron el lado B de mi personalidad: mi malgenio. Ya lo advertía en mi perfil: soñadora, impulsiva y malgenio. Como buena escorpiona, pero, no soy un mal bicho, y mis enojos se pasan rápido.

lunes, septiembre 10, 2007

Malas Personas

Creo que merecen saber el origen de mi mala onda. Paso por una época complicada, son semanas cruciales, ya que mañana entrego el primer avance de la tesis y estos psicológicamente agotada. Mientras imprimo, pienso que me tomaré unos días de descanso. Sin embargo, la raíz de mi furia no es esa. Es normal que está neura por eso y ansiosa, xq el regreso a casa se acerca, y no he viajado tanto como me gustaría, aunque no me quejo. Eso influye, pero la raíz es otra.
He sido víctima (ODIO esa palabra) de malas personas. Gente, incapaz de pensar por sí misma, que, a pesar de pedirles un favor con meses de anticipación, me lo han negado a último minuto. Porque, como son incapaces de pensar por sí mismos, deben consultar con otros sus decisiones. En fin...la cosa es que en esta historia soy la que sale perjudicada. Sin embargo, no se asusten, siempre hay buenas personas que te tienden la mano y te salvan. Sé que después, cuando pase esto, sólo me acordaré de ellas. Así que eso me tiene tranquila.

No quiero dar muchos detalles, porque no viene al caso. Sólo dire que no soporto la hipocresía. No soporto la gente que va por la vida dándoselas de santo y es incapaz de ayudar al prójimo. Son capaces de irse un mes a hacer voluntariado, pero si un amigo les pide un favor, le hacen creer que lo harán, para luego darte la espalda. Ahora ya sé que NO son amigos y nunca lo fueron. Gente farisea, falsa e hipócrita. Me dan pena. Me dan asco. Imagino que todos han pasado alguna vez por lo mismo y me comprenderán.

Mi temperamento impulsivo y malgenio me inspira a vengarme. Pero no lo haré, porque me doy cuenta que ya tengo 26 años y que es inmaduro hacer berrinches. Me han enseñado a ser dama y actuar digna. Eso haré. Creo que es mejor actuar así y hacer lo que dice mi madrina "sentarte en tu puerta a ver pasar el cadáver de tu enemigo". No se asusten: es una metáfora, que quiere decir que al final todo se devuelve en esta vida.

viernes, septiembre 07, 2007

Después de la tormenta

Ayer tuve un mal día y escribi, en medio de mi ira, los descargos propios de un día fatal. Por eso, eran dardos contra el muro: cuando estamos muy colapsados, es bueno desahogarse y tirar lo malo pa'fuera. Aunque, en mi caso, sea una queja sin fin, un darbo contra la pared. Despés de eso, me fui x ahí de pintxos y cañas y volví a mi casa, contenta y despejada. Y aunque la resaca hoy me tenga a medias, valió la pena.
No le hagan mucho caso a lo que escribí ayer. No es mi intención pintarme como una pobrecita en otro país que lo pasa fatal, xq no hay nada más alejado de la realidad. Ayer, como muy acertadamente dijo Borrego, andaba idiota. Y cuando ando así, ni yo me hago mucho caso.
Y bueee, aquí estoy, con la sensación de ya ir terminando. Hay que ver qué me dicen después de la corrección. Porque el pasaje de regreso ya está reservado y no quiero atrasarlo más. Tengo bastante que hacer a mi vuelta a Santiago. Porque tengo que preparar mi vuelta al mundo laboral. Yo por mí, sería estudiante eterna, pero todos sabemos que no se puede :( y es lo q hay, y así hay que asumirlo.

jueves, septiembre 06, 2007

Dardos contra el muro

Estoy neura. Debe ser la típica crisis que le viene a los que esté en procesos de titulación. Espero que sea eso. La cosa es que llevo tres días histérica, con ganas de mandar todo a la mierda. Siento que mi trabajo está casi terminado, y cada libro nuevo que leo, ya no me aporta nada. Quiero defender ya!, me da igual sacar un simple aprobado. Nunca he sido mediocre, pero ya estoy saturada y no sé qué más decir acerca de este tema.
Tengo ganas de acabar este proceso luego y dedicarme lo que me queda de tiempo en este país a puro pasear. Ando muy malgenio estos días y con la sensación de que todo lo que hago, me sale mal. Voy corriendo contra el tiempo y ya no me quedan ganas. En estos momentos odio todo: mi tesis, mi universidad, esta ciudad, este país, todo!
Yo pense que la mentalidad borreguil era propia de Chile. pero me equivoqué: es propia de los hueones sin personalidad. Y eso, existe en todos lados. Más aquí, donde existen poderosas influencias que hacen a la gente pensar como un rebaño. Es cierto que acá se dicen las cosas a la cara, pero son cero originales. Si son conservadores, te recitan los credos, evangelios y demases. Si son liberales, a algún guru de moda. Y a mí, me tiene por 'lista', porque no condeno ni a unos ni a otros y digo lo que pienso, con la virtud de expresar ideas propias. Les impresiona que esta pequeña rubia, que viene desde el fin del mundo, sea capaz de forjar en su cabecita un pensamiento individual y no colectivo.
Estoy aburrida de oírles escuchar los mismos argumentos y excusas para todo. Cuando los oigo, entiendo a qué se refería Spengler con la decadencia de Occidente. Acá se respira la decadencia, en una juventud pesimista, que ha perdido la capacidad de soñar: o son conformistas o son rebeldes. Pero incluso en su rebeldía, son poco originales. Los mayores están demasiado ocupados en vivir al día como para cuestionarse nada y los viejos se sientan en las bancas a ver pasar el mundo.
Sumidos en sus viejas glorias, y llorando penas anacrónicas, heredando los traumas de sus antepasados. Me temo que algo de eso tenemos en Chile, con el episodio ése que se conmemora por estos días...espero que nuestros hijos y nietos sólo lo estudien como un hecho histórico, y no basen su vida, sus relaciones personales y sus opiniones, en acontecimientos que tan mal nos han hecho, porque nos han dividido.

jueves, agosto 30, 2007

Fotos


Lo vi en el blog de M y C y...no me aguanté de hacer uno!!!! Es q encuentro tan boni la idea! Teniendo fotos tan lindas con mi niño, quise hacerme uno. Qué tal?

sábado, agosto 25, 2007

Cambios: I don´t know wich way the wind will blow

Ayer me quedé hasta las cinco am conversando con dos grandes amigos de la vida. Me contaron tantas cosas, tantas novedades, que a veces me parece que en lugar de un año llevara diez fuera de mi país. Lo gracioso es que estuve allá por tres semanas para Navidad y todo seguía igual que cuando me fui. Pero desde marzo, todo comenzó a cambiar. Y a veces eso me da miedo. Yo no conozco todavía la era del Transantiago, me perdí uno de los inviernos más fríos de nuestra historia, y cada vez más me entero de nuevos cambios que ocurren allá.
Lo irónico, es que, para todos, la de las grandes novedades soy yo, cuando vuelva será el gran acontecimiento...pero yo sigo igual! Soy yo la que menos cosas tiene que contar. Es cierto, he viajado, he aprendido, conocido gente nueva, y este año ha sido una experiencia increíble. volveré en octubre, tan malgenio y polvorita como siempre, más directa y con menos complejos. Si algo he aprendido en este país es a cagarme en lo que el resto pìensa, en hacer lo que quiera y en ir siempre de frente. No sé cómo les caeré a la vuelta allá, más acostumbrados como están a no decir lo que piensan y a no atreverse a caer mal. Pero, me da lo mismo. Soy la Kuki y esto es lo q hay. Al q le gusta bien y al q no...ya sabe.
Anoche, antes de mi gran conversación con mis amigos, había estado carreteando con unos amigos de acá. Y desde entonces, no puedo dejar de pensar que estoy atrapada entre dos mundos. En los dos, lo paso increíble, pero sé que nada es eterno y que en esta pequeña ciudad, capital de un antiguo reino, que enorgullece a su gente, mis días están contados. Pero trato de no pensar en eso. Es raro: yo que me lo cuestiono todo, siempre evito pensar en los cambios. Creo que temo las desilusiones. Por eso, para no hacerme falsas expectativas, no trato de pensar en los cambios inminentes. Sólo los vivo. Y así es mejor. Hay que disfrutar la vida, cada momento y no pensar en el pasado (para qué, si ya no se puede volver atrás) y no enrollarse con el futuro.
Y bueno, hay que ver qué pasa. Sé que siempre todo es para mejor.

miércoles, agosto 22, 2007

Una criolla en el reino de Navarra

Ya casi hace un año que llegué a esta tierra singular. Todavía me quedan un par de meses y me encuentro enclaustrada, leyendo, escribiendo y analizando cómo pensaban los hombres del Viejo Mundo hace siete centurias. Cuando la Peste asoló estas tierras y el hombre se vio impotente, con su precaria medicina, y su profunda fe, pareció insuficiente para sobrellevar esta desgracia. Las precauciones fueron inútiles y las oraciones parecían no tener respuesta. ¿Qué hacer?, ¿cómo escapar?
Diversas fueron las reacciones: unos optan por rezar, cada vez más frecuentemente, intensificando sus penitencias y sacrificios. Otros, perdieron la fe y decidieron, ante la precariedad de una vida fugaz, ante la amenaza de una muerte inminente, gozar de los placeres de la vida al máximo, entregándose a todo tipo de excesos y desenfrenos.
Pero, siempre hay algunos, que, muy pragmáticos y demasiados ocupados en sobrevivir, no tienen tiempo de cuestionarse acerca de la vida y la muerte, y sólo dan las gracias por vivir un día más.
Y esta criollita, extranjera en la tierra de sus ancestros, se pregunta: ¿Cuáles serían nuestras reacciones si una Peste comenzara a diezmar nuestra población?

viernes, agosto 17, 2007

melendi - caminando por la vida

Melendi es un asturiano, a pesar de que por su estilo rumbero parece del sur de España. Lo descubrí estando acá. Me encanta la letra de esta canción. Me identifico mucho con la frase "Voy caminando por la vida, sin pausas, pero sin prisas".

miércoles, agosto 15, 2007

Mascotitas!!!

Aunque soy una fanática de los perros, al momento de adoptar dos animalitos para mi blog, opté por dos fuera de lo común: primero llegó Constantino, un lindo tigre guaguito, q me hace consolarme del hecho d q jamás podré adoptar en la vida real a un cachorro felino, a pesar de que me encantan. Y luego llegó Pintxo, el puerco espín. Un animalito muy simpático, con una carita adorable. Creo q le dieron un toque muy tierno al blog, no?

sábado, agosto 04, 2007

De todo un poco: Reflexiones de un sábado descansado

Después de sanfermines, Pamplona volvió a la normalidad. Eso me gustaría decir. Pero, en realidad, después de las fiestas, la ciudad murió. Sí volvió a ser la ciudad tranquila, limpia y aburrida de siempre, pero más aburrida de lo normal. Es como Santiago en febrero, para los que alguna vez han tenido que quedarse allí. Casi todos los conocidos y amigos de vacaciones, muchas tiendas y locales cerrados por vacaciones y pocas actividades. Por suerte, yo estoy tan ocupada que, al menos durante la semana, no tengo tiempo de aburrirme.
Hablé con una amiga que tendrá un hijo en septiembre, y me contó las últimas noticias de mis compañeros de Universidad. Esos a los que, por distintas razones, ya no veo. sobre todo porque la última vez que lo hice, ví que nada teníamos en común y que muchos de ellos decían ser amigos cuando tenían algo que conseguir con eso, pero que a la hora de la verdad, no les intersabas. También me hizo darme cuenta lo mucho que han cambiado las cosas desde que los dejé de ver, cosa que me alegra, porque están más maduros y talvez, sólo talvez, menos interesados y más leales. A mí me da igual, porque para mí sólo son una anécdota en mi vida, salvo honrosas excepciones.
Es raro ver cómo las cosas cambian tanto en poco tiempo. Ver a mis amigas de toda la vida casadas, trabajando, llevando una casa y con hijos, es raro. Me da mucho gusto verlas felices, porque en general lo están, pero es chistoso. La niñita que tú viste llorar a los doce años, porque su mamá la dejó sin ir a una fiesta porque en el colegio la suspendieron por pésima conducta, ahora es una súper mamá, con una casa preciosa y súper estricta con sus retoños. La que era súper rebelde y escandalizaba con sus pintas, ahora es una señorita elegante y perfectita. Y la floja podrida, que pasaba cada año de milagro, una profesional exitosa.
A veces siento que todos cambian y yo sigo igual. Pero, he descubierto que eso es lo que uno cree. Porque a las que han cambiado, les parece que siguen iguales y que yo he cambiado. Porque en realidad, a veces uno cree que en cuatro años no ha hecho nada. Hace cuatro años egresé de Licenciatura en Historia. En estos cuatro años, estudié, viajé y trabajé. Algunas cosas siguen igual, pero sí ha habido una evolución. Aunque tenga síndrome de Peter Pan y me sienta todavía como una quinceañera, creo que igual, a pesar de todo, he madurado.

miércoles, julio 18, 2007

San Fermín













"Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril. Cinco de mayo, seis de junio, siete de julio, San Fermín."




La semana pasada, los pamplonicas y muchos "guiris"(extranjeros), entre los cuales me cuento, ya que ni cincuenta años fuera de mi tierra me harían dejar de ser chilena; vivimos la celebración más importante que ocurre en esta pequeña ciudad: los sanfermines. En origen, una fiesta religiosa, dedicada a este patrono que, según la leyenda, fue un mártir, oriundo de Pamplona, que luego de ser condenado a muerte en Tolousse, su cadáver fue arratrado por un toro. Historia trágica, como muchas de las que se cuentan acerca de los primeros cristianos popularizadas con la publicación de La Leyenda Dorada en el siglo XIII. Sin embargo, no existen pruebas concretas de la existencia de San Fermín.




Pero, a los pamploneses, o pamplonicas, como les gusta que les digan; eso les da igual. Además, su fiesta es la excusa perfecta para que la ciudad más tranquila y conservadora de España, se transforme, durante siete días, en un antro de desmadre, sobrepoblada de extranjeros, que ni idea tienen de las raíces históricas de esta fiesta y sólo ven en ella la excusa para carretear, emborracharte y correr como hueones delante de unos toros de lidia maravillosos. Culpable de esta invasión de "guiris", gringos y australianos en su mayorís, dicen que es el inolvidable Ernest Hemingway, un amante de los sanfermines, que los hizo conocidos en todo el mundo por su novela La Fiesta.




Lo más conocido de esta fiesta es el encierro. Pude presenciar, desde la plaza de toros, cómo los toros, en su traslado desde los corrales a la plaza, deben enfrentarse en el camino con unos hueones de blanco y rojo que corren delante y detrás de ellos. Algo peligrosísimo y por eso muchos terminan heridos. Los toros llegan a la plaza y son encerrados nuevamente (pobres, no saben lo que les espera). Luego, para "entretener" a los corredores que han sobrevivido a este "encierro" (que son la mayoría, por cierto, de unos 50 corredores, un promedio de dos o tres son coneados y no siepre hay heridos graves), tiran al ruedo a unas pobres vaquillas, que son molestadas por los corredores, con pésimas consecuencias para ellos. Presenciar eso desde la plaza de toros es como volver a la época de los romanos, cuando a los cristianos los tiraban a los leones.




Hay que aclarar, que existen dos tipos de personas que corren en los encierros: atletas, que se preparan para ello, igual que cualquier deportista para una competición, que se levantan tempranito para ir a correr a las 8 am, y borrachos, alentados por los litros de cerveza y kalimotxo (jote), que pasan de largo carreteando hasta la hora del encierro. Obviamente, los más perjudicados generalmente son los segundos.




Lo que ocurre con esos toros por la tarde, y que es la razón por la cual cada año hay protestas que piden acabar con esta tradición, es algo que yo me negué a ver. Como chilena, no estoy acostumbrada a las corridas de toro, ya que desde la primera mitad del siglo XIX, están prohibidas. Por lo que yo no veo mucha gracia en presenciar el espectáculo que hace un hombre, generalmente muy guapo, vestido con un traje dieciochesco, cuyo objetivo final es matar a uno de esos pobres toros que corrieron el encierro por la mañana.Y como sanfermines dura siete días, son siete corridas de toros, donde las víctimas son seis toros diarios. Yo no soy vegetariana ni lo más ecologista del mundo, pero me parece una crueldad presenciar la matanza de un animal como espectáculo.






Talvez los amantes del mundo taurino me odien por lo que dije, pero me da lo mismo. Lo cierto es que me dan pena las corridas de toro. Alguien puede decirme: ¿Y no te da pena los heridos en los encierros? Si, pero menos, no porque sea la gran defensora de los animales, sino porque ellos han decidido libremente correr delante del toro. Nada más que decir.






Pamplona en Sanfermines se transforma: de ser una ciudad tranquilita, pasa por siete días a convertirse en un desmadre total, donde la gente usa las plazas y esquinas no sólo para juntarse a carretear, sino también de hotel y baño. Eso hace que la ciudad, normalmente limpia, sea un asco. De hecho, ir a la plaza del castillo, experiencia agradable el resto del año, porque es un lugar limpio y precioso, para los que somos hipersensibles a los olores puede convertirse en una experiencia vomitiva.






Por suerte, en sanfermines no todo son toros y kalimotxos. También hay actividades más familiares, como ferias, juegos, bailes y música regional, desfiles, procesiones y fuegos artificiales. Todo muy bonito. Si uno quiere vivir los sanfermines como corresponde, hay que vivir un poco de las dos cosas. Digo yo, para hacerse una idea completa de lo que es. Porque es mucho más que los dos minutos que dura cada encierro, que es lo que normalmente muestran por la tele. Una fiesta donde, por una semana, guiris y pamplonicas celebran, vestidos de blanco y con "pañuelico" rojo a San Fermín...¿personaje histórico o leyenda? En estos días es lo que menos importa.

martes, julio 10, 2007

"When everything feels like the movies, you bleed just to know you are alive"
Sé que había prometido que mi próxima columna estaría dedicada a los sanfermines. Pero ayer supe algo de lo que no puedo abstraerme. Gente a la que le tengo mucho cariño está pasando por momentos muy tristes. Es cuando pasan ese tipo de cosas cuando más recuerdo lo lejos que estoy, porque tengo ganas de acompañarles y de darles todo mi apoyo, tal como ellos lo hicieron conmigo cuando yo pasé momentos difíciles.
La vida está llena de contradicciones. Cuando crees que todos los problemas y las penas han quedado atrás, cuando te sientes feliz porque todo va bien, algo pasa que nos recuerda que la vida no es como una película. En el fondo, siempre he pensado que es gracias a esos malos momentos que valoramos los instantes felices.
No quiero entrar en detalles, ya ustedes saben lo cuidadosa que soy protegiendo la intimidad de quienes me rodean. Quienes lean esto y me conozcan fuera de la blogósfera, imagino que ya sabrán de que hablo. Saben que es una situación triste, que está provocando un gran dolor a gente que me es muy cercana.
Desde aquí les mando un gran beso y un abrazo, mucho ánimo. Sé que va a costar que pase la pena y es un dolor que estará ahí siempre. No tengan miedo de llorar: deben vivir el duelo.

domingo, julio 08, 2007

De vuelta después de casi diez días paseando. Descansada intelectualmente, pero físicamente agotada. Eso sí, un cansancio que vale la pena, por todo lo que he conocido. Les agradezco a todo por sus saludos y buenos deseos. Ya estoy de vuelta en Pamplona, una ciudad que por los sanfermines he encontrado absolutamente transformada. Ya les contaré, cuando se acabe la semana.
Estuve unos días em Madrid, disfrutando de esa gran ciudad, que me encanta, por su elegancia y su gran cantidad de museos, parques y actividades culturales. Anduve por Toledo, ciudad mudéjar que me encanta y en la que uno se siente transportado a la época de caballeros y princesas. Y en la amurallada Ávila, ciudad de santos y místicos. Luego, tuve un lindo encuentro con mi padre en la ciudad de los tres nombres: Bizancio para los griegos, Constantinopla para los romanos y Estambul para los turcos. Una ciudad caótica, preciosa, donde coexisten las culturas, llena de mezquitas, palacios de sultanes y mercancías exóticas. A mi vuelta a España me junté con dos amigas en la pequeña y elegante capital del principado de Asturias: Oviedo.
Ahora estoy de vuelta y después de reencuentro con amigos y carretes de rigor (es Sanfermines, por lo que salir a hueviar es un must), mañana vuelvo al laburo: a sacar esta tesis de una vez.

domingo, junio 24, 2007

Cerrado por Vaciones


Mañana parto de vacaciones (me las merezco). Así que en este blog no habrá entradas x un tiempito. Ya les contaré de mi viaje y otras cosillas. Ya habrá nuevas confesiones. X mientras, una foto antigua, de un viaje a Indochina el 2004. Pero esta buena no?

Saludos a todo mis fieles confesores!

jueves, junio 21, 2007

thinking blogger award


He sido nominada por Pay (Águila Libre), quien ha mencionado mi blog como uno de los que al leer, le hacen reflexionar. Qué bonito es saber que otros leen lo que escriben y comparten, por medio de los posts, las ideas que les vienen a la mente a partir de algo que tú les estás contando. Por otro lado, a mí me encanta leer los blogs, porque al leerlos, reflexiono acerca de lo que ellos escriben y, lo más bonito de todo, es saber que mucha gente, muy distinta a mí, y talvez muy lejos de donde yo estoy, tiene sentimientos e inquietudes parecidas a las mías. También es interesante ver cómo otros piensan de una forma radicalmente opuesta.
Yo llevo poco tiempo en esto de los blogs. Comencé con un primer intento hace casi un año, comentando las noticias que llamaban mi atención. Por mi viaje lo dejé y decidir comenzar de nuevo, pero ya no sólo escribiendo mi opinión acerca de la contingencia, sino también acerca de los que yo siento y pienso. Un blog más íntimo, donde confesar todo lo que pasa por mi cabeza. Es impresionante cómo mis momentos de soledad, en este exilio voluntario por razones académicas, me han convertido en una escritora muy fructífera. El otro día un amigo visitó mi blog y se impresionó de cuánto escribo. Aunque, sé que hay bloggeros mucho más productivos que yo y que escriben casi a diario. Pero, mi amigo no está muy inserto en este mundo de los blogs y no lo sabe. Le expliqué que para mí escribir es una necesidad y cómo a veces, en mis noches de insomnio, necesito prender la luz, tomar lápiz y papel y confesar lo que estoy sintiendo. Sólo entonces puedo dormir tranquila.
Volviendo a lo de los thinking blogger award, se supone que debo escoger los cinco bloggs que más me hagan pensar. Pero, no sé si seré capaz de elegir sólo cinco. Porque, si se fijan en mi lista de "Amigos y Confesores", verán que no son muchos. Porque sólo están ahí los bloggs que constantemente visito, porque sus autores tienen mucho que decir. Las razones por las que están ahí son distintas: con algunos comparto pensamientos, otros me impresionan por su estilo de escritura, otros me hacen reír. Ninguno de ellos está ahí por azar. Si están en esa lista, es porque sus bloggs han logrado cautivarme y, aunque no los conozca personalmente, siento que van creándose vínculos entre nosotros.
Un profesor una vez nos dijo en clases que el escritor jamás debe escribir para sí mismo. Yo pensé toda la vida que yo escribía para mí, porque plasmar en papel lo que estaba sintiendo, era una necesidad. Pero, al crear este blogg y ver que la gente lo leía, y sentirme orgullosa de ello, me hizo darme cuenta de que es cierto lo que mi profesor decía: "escribimos para que nos quieran".

domingo, junio 10, 2007

Far Away, So Close

Lo paso muy bien aquí. He aprendido mucho y he conocido lugares preciosos y gente muy valiosa. Me siento una privilegiada por esta oportunidad. Más afortunada me siento al recordar que la gente que he dejado allá me espera con los brazos abiertos y comprende las razones de este viaje y se alegra por lo que estoy viviendo. Sobre todo, me alegra saber que él me comprende y no condiciona sus sentimientos hacia mí. Acepta mi distancia y mi ausencia, con una paciencia y un amor que me tienen impresionadas. Estos meses han sido para nosotros una prueba de fuego, que hasta el momento hemos enfrentado muy bien.
Soy feliz con él. Muy feliz. Juntos hemos pasado por mil cosas. En general, lo hemos pasado bien. También hemos sufrido juntos, hemos peleado e incluso llorado. Mis 8 años con él han sido preciosos. Ahora lo echo mucho de menos y sé que él a mí también. Pero, no estoy triste, porque sé que eso es una prueba del gran amor que nos tenemos. Es raro. Muchas veces hemos escuchado que el amor duele. Y es cierto. Pero, a veces, es un dolor que nos hace sentir bien. No lo sé. Creo que es mejor el sufrir un poco por amor que nunca haber amado.
Por eso, no hago caso a los malintencionados que me presionan diciendo cómo podemos estar tanto tiempo juntos y no casarnos, cómo aguantamos tanto tiempo separados y todas esas huevadas. A la gente le encanta meterse en la vida de los demás y, con tal de no analizar su propia vida, para tratar de mejorarla, se meten en la del vecino. Estamos juntos. A pesar de nuestras diferencias, sin presiones ni condiciones. Siempre ha sido así. Y ahora, a pesar de las distancias.
Él, por suerte, tiene la misma actitud que yo. Vivir el momento y aprovecharlo al máximo: 7 años espectaculares juntos, uno separados en el que cada uno ha tenido la oportunidad de desarrollarse un montón y...espero, toda la vida por delante. Si no, bueno, será lo que tenga que ser y lo mejor para los dos. Lo importante es que los dos decidimos no postergar nuestras etapas y hemos apostado por esta arriesgada prueba. Hasta ahora, hemos ido bien. Y creo que ha sido porque lo nuestro siempre ha estado claro: entre nosotros hay un amor muy grande, mucho respeto y admiración por el otro. Y, muy importante, mucha confianza. Eso es lo que nos ha permitido que ésto funcione.

viernes, junio 08, 2007

Epoca de Examenes II

Nuevamente con exámenes, esta vez los últimos. Al igual que el semestre anterior, la Historia Medieval tiene consumidos mi tiempo y mi inspiración.