viernes, julio 10, 2009

The Old School Yard

Recuerdo que en la película de Richard Linkater, Rebeldes y Confundidos (también traducida como Generación Cool), el protagonista decía a sus amigos que si alguna vez le oían decir que los mejores años de su vida fueron los escolares, porfavor alguien le recordara suicidarse. A mí, que la primera vez que ví esa películoa tenía 14 años, esa frase me marcó. Porque yo odiaba el colegio. Nunca fui de esos niños idílicos que van felices al colegio, que tienen miles de amigos y hacen las tareas, se ponen su delantal y todo con su mejor sonrisa, sin cuestionar nada. Yo no era así. Nunca lo fui. Expulsada de la sala de clases en kinder, por negarme a cantar una canción melosa que nos enseñaban para cantar para el día de la Madre. Siempre perdía el delantal, olvidaba las tareas y como usaba anteojos con parche, no era muy popular entre los demás niños. Y mi malgenio tampoco ayudaba. Es que además, cuando tienes algo que te hace distinta, y el resto te molesta por ello, debes defenderte. Así comenzó mi fama de malgenio, que hasta el día de hoy me acompaña. Y hasta me gusta un poco, porque me da todo un aurea de respeto, como que la gente me tiene miedo. Y no me molestan. Genial.
Al ir creciendo, se acabaron los parches y las burlas. Tenía amigas, pocas, algunas muy buenas y otras que prefiero olvidar. No es culpa de ellas ni mía. En ese sentido, soy rosseauniana, le echo la culpa al contexto en el que crecimos. Un ambiente donde las apariencias y lo material era lo más importante. Superficial, falso y uniforme. Todas fueron creciendo, idénticas como gotas de agua: vestidas iguales, peinadas igual, usaban la misma mochila, los mismos zapatos, los mismos vestidos en las fiestas y todos sus pololos y amigos eran iguales, pensaban igual, iban a los mismos colegios, manejaban los mismos autos, vivían en los mismos barrios y veraneaban en los mismos lugares. Yo, que era un poco distinta, era tachada de rara. Y cuando demostré mi tedio ante tanta falsedad, superficialidad y uniformidad, me dijeron amargada. Es lo que hay. Yo hacía mi vida por fuera de esa burbuja. Siempre lo hice y pasé por varias fases. Como buena adolescente, algunas de ellas fueron ridículas y patéticas. La peor de ellas fue aquella en la que traté de ser como las otras florecillas del jardín: nunca me sentí más miserable y hueca. Y por eso, a los 16 decidí simplemente ser yo misma. Gustase a quien le gustase. Jamás volvería a hacer algo por obligación ni a decir lo que sentía. ¡Ojalá pudiera seguir viviendo así! Hoy soy adulta, y como tal, muchas veces hacer lo que no queremos es un deber y como adultos, madura y responsablemente lo aceptamos.
Llegó un momento en que lo único que quería era egresar de una vez por todas de ese colegio, para no ver nunca más a nadie. Pero, después me di cuenta de que, tras esa máscara de superficiales y clones, se escondían niñas muy dulces y generosas. Aunque jamás pude llegar a un nivel de amistad demasiado profundo con ellas, aprendí a quererlas. Y de vez en cuando las veo y disfruto de su compañía. Ahí fue cuando descubrí que a pesar de mí, de que yo jamás sería así como eran ellas, porque valoramos cosas distintas de la vida, igual era una de ellas. La oveja negra sigue siendo parte del rebaño. Aunque bajo su piel se esconde un lobo. Me dí cuenta de que por algo el destino me puso ahí. Para aprender a adaptarme hasta en el lugar más opuesto a mi forma de ser. Para tolerar lo que no entiendo y aceptar opiniones impensables para mí.

martes, julio 07, 2009

Nostalgia

Vivo una semana muy nostálgica. Mientras almuerzo, prendo la tele para ver noticias y no puedo dejar de sentirme invadida por la nostalgia. Escribo mientras escucho a Brooke Shields hacer un tributo a Michael Jackson en su funeral. Nunca fui una gran fanática del Rey del Pop, pero es imposible en estos días abstraerse de la triste noticia que sacudió el mundo entero. Imposible abstraerse, porque la prensa y los medios de comunicación no nos dejan y porque, a pesar de lo extraño que era, a pesar de las horrorosas acusaciones que se le hicieron, y de todos los rumores y misterios que le rodean, Michael Jackson dejó un legado en la música contemporánea que es inpensable no dejar de reconocer, admirar y se merece se homenajeado.
Yo nací en 1980. Por lo tanto, se podría decir que crecí con Michael Jackson. De chica, morí de miedo al ver Thriller, y un poco más tarde intenté copiar sus coreografías, con resultados desastrosos, ya que nunca se me ha dado muy bien el baile. Y el gran "We are the world" hasta el día de hoy me hace llorar de emoción. Ya entrada en la pubertad, aluciné con el video de Black and White. Michael cada día era más blanco y sus drásticos cambios generaban dudas. Poco después vendrían las acusaciones de pedofilia.
A los 13 años, este personaje me perturbaba: admiraba su música, sus videos y sus bailes, muestra de un talento espectacular. Pero me asustaba la forma en que su apariencia mutaba y su misteriosa conducta en su vida privada. Se corrían muchos rumores y para algunos, esas rarezas eran una prueba del crimen del cual fue acusado. No me corresponde a mí juzgar si es o no culpable. Se me hace raro que alguien que siempre fue tan generoso y caritativo abuse a los niños. Aunque tengo claro que sexualmente no era normal, no soy psicólogo ni lo conocí como para saber cómo era realmente. Y tengo la impresión de que él no quería que se le conociera realmente. Talvez era mucho más simple de lo que todos creemos y tanto misterio era sólo para proteger su verdadera intimidad.
Cuando vino a Chile, me cayó pésimo, porque suspendió un concierto y la visita a unos niños con cáncer. Los dejó plantados y los pobrecitos estaban furiosos. Y yo, que no tenía nada que ver, pero que siempre he tenido debilidad por los niños enfermos, me enfurecí también. Además, varias compañeras mías fueron a ese hogar a cantar como coro en esa visita y estaban muy ilusionadas. Pero, pronto olvidamos esa furia al ver el gran concierto que presentó. Espectacular. Vendrían nuevos éxitos y la noticia de sus matrimonios, los nacimientos de sus hijos, nuevas acusaciones, voces que se levantaban a defenderlo, como sus amigos Elizabeth Taylor, Brooke Shields y muchos otros. Con escándalos, misterios y rumores, Michael siguió siendo un grande de la música. Su obra ha acompañado numerosos momentos de mis 28 años de vida.

jueves, junio 11, 2009

Cursos de Historia


A partir de agosto, comienzo dos nuevos cursos abiertos a todo público: uno en la Red Cultural de la UGM: El Esplendor Medieval, en el Colegio San Miguel Arcángel (en Campanario con Paul Harris) y otro en la Junta de vecinos Jardines de Manquehue: Medioevo y Renacimiento. Siglos XIV y XV, en Juan XXIII con Escrivá de Balaguer.
Más información en http://www.cursosdehistoria.blogspot.com/

jueves, mayo 28, 2009

Sorpresas Agradables

El jueves pasado recibí una grata sorpresa. Un email de una amiga, profesora de historia medieval en una importante universidad, invitándome a su clase, para hablarles a sus alumnos de mi tesis de magíster. Yo fui, encantada, además de que en dos oportunidades que se habían organizado allí encuentros de historia medieval, yo no había podido ir, por distintos problemas. Y ayer fui a su clase. Y quedé gratamente impresionada con sus alumnos: además de amorosos y respetuosos, muy preparados. Por el nivel de sus preguntas, las discusiones y debates que plantearon y las nuevas perspectivas que encontraron para abordar el tema. Además que varios de ellos están enfrascados en un maravilloso proyecto en el que yo les presté mi humilde colaboración, porque me cautivó.
Que un grupo de estudiantes, de diferentes universidades, estén creando las instancias para publicar y fomentar nuevas investigaciones, además de difundir fuentes y recursos para el estudio de la Historia Antigua y Medieval, me fascinó. Me encanta ver cómo gente joven se motiva y apasiona tanto con lo que hace. A mí, como profesora, eso me motiva mucho. Y como antigua estudiante, (y no tan antigua, por ese afán mío de querer ser la eterna estudiante), me dieron ganas de haber sido de la generación de ellos. Es que la mía fue de una apatía inmensa. Salvo honrosísimas y espectaculares excepciones. Y no hablo sólo por mi uni, ya que conocí gente de varias universidades. Muy de "ramo pasado, ramo olvidado" (una herejía para un estudiante de historia), muy de quedarse con lo mínimo, ya que su meta era ser profe de colegio (lo que para mí no es excusa, los colegios y sus alumnos agradecen los cobnocimientos de sus profesores).
Por eso yo, una amante perdida de la Historia, cuando supe que estos "niños" (aunque son unos seis años menor que yo, los veo como niños), estaban pidiendo artículos para publicar en su revista, decidí mandarles algo. Y lo seleccionaron entre los trabajos que publicaron. Algo que me produjo una alegría inmensa. Y ayer, el conocerlos personalmente y felicitarles por su precioso trabajo, y el que me dieran las gracias por mi colaboración, fue muy gratificante.
Si les interesa saber más acerca del gran proyecto de estos alumnos, visiten www.orbisterrarum.cl

miércoles, mayo 20, 2009

Descongelando recuerdos

Uno a veces es un poco egocéntrico y egoísta. Te alejas, ya sea por motivos geográficos, de convivencia o lo que sea, de gente con quien compartiste momentos importantes de tu vida. Y sigues adelante, y te pasan mil cosas, tu vida gira en 180 grados. Pero, ingenua o egocéntricamente, crees que aquello que dejaste atrás quedó como congelado en el tiempo. Te parece tan raro ver que amigas de la uni a quienes dejaste de ver hace años, sin pololo, estén ahora, cinco años después, casadas y con tres guaguas, cuando tú, aún las imaginas como las "solteras del grupo", que te hacían reír con sus aventuras románticas fallidas. O la compañerita de cole que era floja, que no ves hace más de ocho años, y ahora te la encuentras convertida en una ejecutiva top, cuando tú te habías quedado con la imagen de ella como la eterna hija de papi.
Son ejemplos extremos y ficticios de lo que ocurre cuando dejas de ver a alguien por un tiempo y luego de enteras de algo de ellos que te desconcierta. Hoy supe que una chica, vecina mía en mis tiempos pamplonicas, se tituló de enfermera. Me alegré mucho por ella, pero me dí cuenta de lo errado que estaba mi recuerdo sobre ella: yo le echaba veinte años y la hacía en segundo año. Y claro, hace dos años era así. Es raro como cuando dejas de frecuentar a alguien, es como si el tiempo se detuviera para esa persona. Hasta que la vuelves a ver o a saber algo de ella y te das cuenta de que no. Y de lo idiota que eres: obvio que si el tiempo, para uno, no pasa en vano, tampoco para el resto. Talvez, esto les parezca muy incoherente, pero a mí me pasa: si te alejas de una persona o situación, su recuerdo queda "congelado" en ese último momento.
Distinto y más desconcertante fue lo que sentí cuando supe que mis dos grandes amigas, aquellas que me acogieron en Pamplona, ya no viven juntas. Y al parecer, no se separaron en buenos términos. Y me dio mucha pena. Y quedé muy impresionada con la forma en que ocurrieron las cosas. Más todavía, cuando me enteré que una de ellas, la que decidió irse, se fue a uno de los pisos donde yo viví, de donde salí destrozada y desilusionada. Y ella, que conoce mi historia, que fue uno de los hombros sobre el cual lloré en mis momentos de angustia, se fue donde ellas. Fue como revivir el mal rato nuevamente. A pesar de que está superado. No pude comprenderla en un primer momento. Después si.
Comprendí que ella, que tanto sufría en una ciudad extraña, con gente tan distinta a ella, se sentía sola. Una soledad que nuestra kuadrilla consiguió aminorar. Pero luego, la kuadrilla se desintegró, a pesar de que cada cierto tiempo nos mandamos emails y mensajitos por facebook. Y de la kuadrilla, sólo quedaron ella, su compañera de piso y otra chica. Esta última también volvió a su país. Quedaron las dos, ambas mujeres muy valiosas, pero diferentes como el día y la noche. Supongo que en algún momento, a ella esta diferencia comenzó a pesarle y volvió a sentirse sola. E idealizó esa "vida familiar" que se vive en los pisos tutelares. En cierta forma, creo que tal vez su vida en uno de sus pisos es lo mejor para ella ahora. Ya que ella fue criada en un ambiente acorde a los principios que se fomentan en esos pisos, a diferencia de mi otra amiga.
Pero yo lo supe meses después, cuando le pregunté a una por la otra, sin saber. En esos meses, nos habíamos escrito tonterías, nos felicitamos por cumpleaños y nos preguntamos por cuestiones amorosas, laborales, familiares o académicas. Yo daba por sentado que seguían viviendo juntas. Volví a "congelar" una imagen. Y por casualidad, preguntando, casi rutinariamente, a una de ellas por la otra, me sale con que ya no viven juntas. Y me quedé plop. Y me dio un poquito de nostalgia. Pero bueno, la vida es así. Y es bueno cada cierto tiempo actualizar y "descongelar" esas imágenes. A mí lo que realmente me importa es que las dos estén bien. Y lo están.

lunes, mayo 18, 2009

Un tributo a Benedetti


Un pequeño tributo al gran Benedetti, recordando uno de sus poemas más lindos: Táctica y Estrategia


Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites
Conocí a Benedetti a los 17 años. A esa edad leí "La tregua". Y me cautivó su forma de escribir. A través de ese libro llegué a su poesía. Yo, en esa época, me las daba de poeta, por lo que leía mucha poesía. Hoy, soy más amiga de la prosa. Pero la obra de Benedetti me fascinó. Su forma de expresarse es tan simple y a la vez tan profunda. Usando un lenguaje sencillo, sin caer en excesivos adornos ni palabras rebuscadas, dice lo que siente.
Hoy alguien dijo, muy acertadamente, que la muerte del poeta no es realmente una pérdida. Porque dejó un gran legado: su poesía. Y ésta, ya está escrita. Y se queda con nosotros para siempre.
Descansa en paz Mario, uruguayo genial.

Tejado de vidrio

Definitivamente, hay gente que no tiene vida. Y parece estar obsesionada por lo que hace el resto. En general, yo no hago mucho caso, pero a veces me siento sobrepasada. Sobre todo, cuando le dan excesiva importancia a situaciones que pasaron hace más de cinco años. En el minuto, está bien tocar el tema, pero "ya pasó la vieja". Por eso, estoy extrañada con lo que me pasó el otro día: se me preguntó, por enésima vez, si cierta persona se había arrepentido de hacer algo que al resto le pareció mal (¡hace más de cinco años!) y cuando les dije que para qué le daban más vueltas si ya fue (con esas palabras lo dije, y en un tono muy relajado), me contestaron que sólo estaban preguntando y no había porqué ponerse "desagradable".
Es curioso que ellos hablen de ser desagradable, porque ellos se creen con el derecho de opinar sobre la vida de los demás y de criticar todo, cayendo pésimo a veces, y no son capaces de aguantar una pequeña crítica. Lo único que puedo pensar es que si son tan cuáticos es porque tienen tejado de vidrio. Como se han dedicado toda la vida a descuerar a todo aquel que piensa y actúa distinto a ellos, y yo les estropeé la oportunidad de hacerlo por milésima vez, fui "desagradable". Claro, soy insoportable por defender a alguien que quiero y comprendo sus actitudes. Si yo no comulgo con su cuática forma de ver la vida, eso no me hace desagradable.
Me tiene chata la intolerancia, el no saber escuchar y el no querer oír lo que no les gusta. A cambio, uno debe tragarse todas las estupideces que dicen y sonreír falsamente con sus supuestas "genialidades". Si uno les trata de parar el carro, es "desagradable". Lo encuentro simplemente insólito. Quedé absolutamente desconcertada. Además, lo dije muy diplomáticamente. Si les hubiese dicho lo que realmente estaba pensando, ahí no habría sido sólamente "desagradable": además habría sido loca, amargada y conflictiva. Seguro.
Yo sé que tengo un carácter explosivo y si me buscan, me encuentran. Lo curioso es que ahora no me sulfuré, sino que intenté ponerle fin a una conversación inútil. Y eso les pareció mal. Simplemente insólito. Es que trato de recordar si mi tono fue insolente, si puse mala cara y no, no lo hice. De hecho, después le pregunté a alguien que presenció la escena y tampoco vio nada raro en mi actitud. Si yo soy así. Es lo que hay. Si les parece desagradable que no quiera pelar, pues que piensen lo que quieran. El problema lo tienen ellos. Que están heridos con la actitud de esa persona, alguien que decidió ignorarlos porque se aburrió de ser constantemente cuestionada y criticada. Y eso no lo soportan. Porque no lo entienden. Porque no lo quieren entender. Porque su capacidad de introspección y autocrítica es nula. Sólo ven a un ser indiferente que se niega a compartir con ellos. Y olvidan las humillaciones y malos ratos que le hicieron pasar.
Pero como para ellos "la familia es lo más importante", no entienden que alguien que se siente incómodo con su familia, sea tan masoquista como para tragarse más críticas y compartir con ellos. ¿Pensaron ellos en la unidad familiar, en la amistad con los parientes cuando descueraban a su propia sangre? No, no lo hicieron. Porque si de verdad lo hubiesen pensado, no habrían actuado así. La lata es que ellos no se dan cuenta de cómo fueron. Porque ellos son así con todo el mundo. Cuando yo entendí eso, dejé de pelear con ellos. Y por eso mismo, mi respuesta fue diplomática. Pero hay gente que no está dispuesta a soportarlos nomás. Sobre todo que ellos se ensañaron con esa persona.
A veces creo que son así porque su constante preocupación por la vida de los demás, su excesiva intensidad a la hora de reaccionar y la crítica eterna, esconden una profunda amargura por cosas que no han logrado conseguir en su vida. Y la forma de evadir sus propios problemas es resaltando los defectos de los demás: la paja en el ojo ajeno. ¡Qué rabia! Y yo, por defender a alguien, paso por desagradable. Me da lo mismo. Mi conciencia está tranquila. A ver si mi serena parada de carros les enseña a dar vuelta la hoja o al menos a buscar temas más actuales con qué pelar a la gente.

jueves, mayo 14, 2009

Doctor House

Una verdadera adicción es para mí esta serie. La primera vez que la ví fue mientras vivía en España, y desde el principio me enganchó. La daban en la Cuatro, los días martes, doblada. Primero el capítulo de estreno y luego tres capítulos de temporadas anteriores. Ahí comenzaron mis desvelos por Gregory House. Mi mamá la veía desde antes y ya me la había recomendado, pero nunca pude verla hasta principios del 2007.
No sé nada de Medicina y por lo tanto, no sé si lo que muestran son chamullos, exageraciones o si en realidad existen enfermedades tan raras o complicaciones tan insólitas. Lo cierto es que tienen una forma de presentar los casos, la investigación y los tratamientos que implican, muy entretenida. Y lo mejor, claro está, es la retorcida personalidad de su protagonista.
Brillante, loco, amargado, drogadicto, enfermo, neurótico, insensible, desconfiado y ateo. Así es House. Hay muchas explicaciones acerca de su extraña forma de ser: su enfermedad, su relación con su padre, su divorcio...de hecho, yo soy una de las reacias a que House se empareje: no me gustó nada cuando salió con Cameron o cuando estuvo a punto de volver con su ex. Le quitan la "esencia" al personaje. Distinto es su eterno coqueteo con su jefa...que en un capítulo de esta quinta temporada se concretó en un beso...que después quedó en nada.
En un mundo donde las diplomacias y lo "políticamente correcto" está a la orden del día, aparece este personaje, que por el hecho de ser una eminencia en diagnóstico médico, se cree con el derecho de hacer lo que quiera y tratar a la gente como se le da la gana. Gozo con sus sarcasmos y su crueldad para tratar a la gente...por suerte no es real. Yo creo que a nadie le gustaría ser tratado así por su doctor. Pero como es ficción, no hay problemas.

martes, mayo 12, 2009

Frases

Un listado de frases, de pensadores, filósofos y canciones que me identifican:

- "Only fly for freedom" (Walk On, U2)
- "Voy caminando por la vida, sin pausas pero sin prisas" (Caminando por la vida, Melendi)
- "Lo que no te mata te fortalece" (Friedrich Nietzche)
- "No busques la verdad afuera, porque está dentro de tí" (San Agustín)
- " La vida es sueño, el despertar es lo que nos mata" (Virginia Wolf)
- "Follow your dreams, always"
- "Soy yo, más fuerte de lo que pensaba" (Aleks Syntek)

jueves, abril 23, 2009

Feliz Día del Libro

Desde chica me gusta leer. Para mí, la lectura es un placer, no un deber. Por eso, escogí una carrera que me demanda horas y horas de lectura semanal: manuales, monografías, novelas, diarios y revistas son devoradas por mis ojos, ávidos de más lecturas y conocimientos. Y hoy, 23 de abril, conmemorando la muerte de Shakespeare y Cervantes, se celebra el Día de Libro. Además, coincide con la fiesta de San Jordi en Cataluña, en la que se regala una rosa y un libro...¡Yo quiero!
Esa es la razón por la cual hoy comienza la Feria del Libro de BAires (una de mis asignaturas pendientes) y en muchos lugares de Santiago habrá ventas de libros. Yo los invito a entusiasmarse con la lectura. Al menos una media hora diaria para leer algo que nos agrade, por placer y no por deber, hace muy bien. Si se trata de recomendar novelas, acá van algunas que me cautivaron: Las Nieblas de Avalón, Cometas en el Cielo, Sidharta, Médicos de Cuerpo y Almas y Crimen y Castigo.

lunes, abril 06, 2009

Felipe

Llegó el otoño, atrasado, pero visitó finalmente Santiago, con esos dos días nublados del jueves y viernes. Pero, el corazón de Felipe no llegó. Su cuerpo se cansó de esperar y ese niño maravilloso hoy descansa para siempre. Ese angelito que logró remover nuestras conciencias y darnos cuenta lo poco solidarios que somos, lo egoístas que podemos ser al aferrarnos a algo que al morir no necesitaremos. No quiero juzgar a quienes pudiendo ayudarlo no lo hicieron. Ellos tuvieron sus razones, y por muy equivocadas que las crea, no estoy aquí para criticarlas. Además que ya no tiene caso. Felipe ya se fue, dejándonos una lección inmensa. Y gracias a su caso, un ejemplo de perseverancia y lucha, muchos decidieron dar vida y se concretaron varias donaciones. Algo que hasta los desolados padres, en medio de su dolor, hicieron ver. Una prueba de la nobleza de esa gran familia.
A mí el tema de las donaciones me llega muy fuerte, aunque afortunadamente, nadie en mi familia ha necesitado de uno. En un momento se pensó que mi querida madre podría necesitar un corazón, pero gracias a Dios no fue así. La primera vez que yo supe que un órgano podía salvar una vida fue a los diez años. Cuando vi el caso de una pobre niña por la tele que, a pesar de su precaria situación económica, viajó a Francia en busca de un hígado que en su país no encontró. No seguí el caso y no supe si la niña, unos cuatro años menor que yo, se salvó. Pero recuerdo haber escuchado con rabia. ¿Por qué debía viajar, débil como estaba, si acá todos los días muere gente en accidentes? A los diez años el mundo parece tan simple y yo, inocente como era, me pareció que si una persona moría, donar sus órganos era natural, ¿de qué le iban a servir? Después, fui creciendo y viendo que las cosas eran más complicadas.
Por años fui asustada con historias de tráficos de órganos. Y hasta el día de hoy no soy donante oficialmente, por miedo a que mi muerte sea precipitada para arrancar mis órganos. Pero, toda mi familia sabe que yo daría mi cuerpo entero a alguien que lo necesite. El resto que lo incineren. A mí no me servirá de nada adonde vaya. Más hasta el momento no puedo hacer. me gusta que el tema salga en el tapete, porque merece ser discutido, para que la actitud de la gente cambia y la ley facilite las cosas.
Cuando viví en España me llamó la atención la solidaridad de la gente con ese tema. No conocí a nadie, exceptuando a los testigos de Jehová (ellos tienen sus razones, basadas en sus creencias, que yo no entiendo, pero respeto), que se negara a donar sus órganos. Cuando yo contaba historias como la de la niña que viajó a Francia me miraban raro: "Pero si ustedes son tan católicos", "si siempre sale en los medios sus obras solidarias como Un Techo para Chile o el Hogar de Cristo". Pero bueno, les explicaba yo, para obras maravillosas como ésas tuvo que moverse gente maravillosa para cambiarnos la mentalidad y movilizarnos. Con la donación nadie lo había hecho. Y creo que Felipe lo logró. Por eso hoy hago este pequeño homenaje a ese niño de alma tan pura. Y a su familia, un abrazo gigantesco, lleno de apoyo y admiración. Demostraron una fortaleza increíble. Tienen un agelito que los cuidará siempre.

miércoles, abril 01, 2009

Otoño en Pamplona

El otoño inexistente de Santiago me tiene melancólica y nostálgica. En medio de interesantes proyectos, que cada día me tienen más entusiasmada, no dejo de pensar en mi Pamplona...¡qué ganas de volver, pero esta vez acompañada, que ganas de vivirlo todo de nuevo! Pamplona conquistó mi corazón de una forma curiosa. Al principio, no la quise mucho, ni a ella ni a su gente. Es que los navarros no son fáciles y yo, que soy casi mitad navarra por parte de madre, tampoco. Pero, como buena navarra o "pseudonavarra", una vez que ganan mi corazón, soy incondicional.
Pamplona no sólo es la tierra de mis antepasados, el lugar que me acogió durante más de un año para profundizar mis estudios y donde conocí a mi "kuadrilla", a la que llevo siempre en mi corazón, a pesar de las distancias y la falta de tiempo para mantener un contacto tan frecuente como quisiéramos.
Pamplona es un rincón del mundo en el que me sentí como en mi casa. Hay ciudades preciosas que cautivan al sólo pisarlas y quisieras exiliarte allí para siempre. Eso me pasó con Cartagena de Indias, Florencia y Siracusa. Pero hay otras, que aprenden a ganarse tu cariño y eso las hace más valiosas. Me pasa con Santiago, por razones obvias y con Pamplona. Tarde me di cuenta que me había conquistado. Pensé que le había tomado cariño por la gente que conocí allá. Pero es más que eso. la vida allá era alegre, relajada y segura. Sueño con volver con mi marido y criar a mis hijos ahí. Siempre he soñado con arrancar de Santiago para criar a mis hijos. El sur de Chile me parece excelente opción. Y Pamplona también. Y por razones parecidas.
Ando nostálgica porque mi tío anda ahora por allá y me contó lo que visitó. Además mis dos grandes amigos de Ecuador acaban de ser padres y no puedo olvidar cuando paseábamos por la Morea y se enternecían al ver la preciosa ropa de niños que venden allá. Y porque mi "hermana" de Guatemala me escribió hoy. ¡Qué ganas de verlos a todos de nuevo! De ir a tomarnos algo a uno de esos barcitos del centro o de hacer un pic nic en el campus en octubre, cuando las hojas están amarillas, con esos tonos que sólo se ven en Navarra en otoño. O de volver a escuchar un concierto de cuerdas en pleno bosque, un lindo día de agosto. Y volver a vestir de sevillana para una fiesta de disfraces. Disfrutar nuevamente de una semana de sanfermines, vestida de blanco y rojo, rodeada por los toros de kukuxumuxu. ¡Qué recuerdos!
Pero volveré a Navarra. No sé cuando, pero lo haré. Lo prometo: I´ll be back.

martes, marzo 31, 2009

El Niño con el Pijama de Rayas

Ayer leí ese libro, que se tradujo al castellano el 2006 y que fue un best seller. Partiendo de la base que soy bastante reacia a leer best seller (sólo por llevar la contra: los leo una vez que la "moda" pasó), hace tiempo estaba tentada de leerlo, porque había recibido buenos comentarios, y el hecho de que en enero se estrenara en mi país una película basada en él, aumentó mi curiosidad.
Así que lo pedí prestado a una tía, hace más de un mes, cuando otras lecturas me mantenían ocupada (siempre procuro estar leyendo algo: un libro de Historia y alguna novelita, preferentemente histórica, ¡qué cuadrada!¿no?). Ayer pude, por fin, comenzar la lectura del famoso libro. En tres horas lo acabé. Es que es un libro dulce, fácil de leer, como escrito por un niño y la curiosidad por saber qué pasa atrapa al lector. Pero, a pesar de que, está claro de que el libro "me agarró", no me gustó. Osea, es un libro muy lindo y me encanta cómo está escrito. Pero la trama es tan horrible, que me hizo sufrir ¡horrores! Fue inevitable recordar mi llanto incontrolable en una de las escenas finales de La Vida es Bella. La misma tristeza e impotencia. Es que esas cosas me dan una rabia espantosa.
Un niño que cree que su vida es horrible, porque es sacado de su preciosa casa donde ha vivido toda su corta vida, en una ciudad que para él, con la inocencia de sus nueve años es alegre y perfecta (cosas de niños: la Berlín de los años '40 no debe haber sido muy ideal). Se lo llevan a esa espantosa casa en el medio de la nada, en Polonia y, de aburrido, sale a explorar y encuentra la alambrada que alberga la "ciudad" de la gente con pijama a rayas. Y es tal la soledad y aburrimiento de ese niño, que idealiza la vida de la gente que vive en ese lugar, que no es nada más y nada menos que Auszvichtz. Entre esa gente estará su amigo...el niño con el pijama a rayas.
No quiero contar más, porque más información es matar la lectura (o la película, según sea el caso). Lo recomiendo, aunque a mí me hizo sufrir horrores. A quienes les gusta leer de esa época y gozaron con El Diario de Ana Frank o con la Vida es Bella, seguro les va a gustar. La guerra vista desde los ojos inocentes de un niño siempre es algo que vale la pena presenciar. Es un drama, pero nos hace plantearnos muchas cosas que a veces olvidamos.

miércoles, marzo 25, 2009

Buscando a las musas

Marzo...mes ocupadísimo y de clima extraño, que me hizo caer postrada con un resfrío satánico...mi inspiración para escribir por acá es nula últimamente. De hecho, mi inspiración para escribir cualquier cosa anda bastante debilucha. Aunque ando contenta, muy atareada en un proyecto espectacular, que está comenzando a andar. Todas mis fuerzas se han concentrado en eso y tiempo para mis confesiones y para mis investigaciones...pocaso, la verdad.
Por suerte, marzo ya se acaba. Y con él, el calor. Talvez ahí vuelvan las musas.

viernes, marzo 06, 2009

Fantasía

El otro día conversaba con una amiga, que realiza una investigación, y tiene una teoría muy interesante: la razón por la cual se va perdiendo la fantasía infantil es porque en los colegios, seguidores de modelos racionalistas de enseñanza, "matan" a fantasía infantil. Por eso, la gente llega a adulta con tan poca imaginación y es tan difícil encontrar gente creativa. Aunque, hay excepciones y sistemas de educación, como el Waldorf o el Montessori que sí fomentan la creatividad. Los que estábamos allí nos dimos cuenta cuán cierto era su planteamiento y además, vimos en él la razón por la cual lo fantástico, lo mitológico y lo misterioso tiene tanto éxito.
Ahí me dí cuenta la razón que me inclinó desde chica hacia la Historia y la Literatura: mi constante búsqueda de la fantasía, para evadir una realidad ucho más insípida, racional y descolorida. Mientras crecía, y dejaba de creer en el Viejo Pascuero, hadas, monstruos y duendes, más me incliaba hacia las historias de princesas y caballeros. Y si en lo que leía, había hechiceras, chamanes o druidas, mucho mejor. Más adelante comprendí el nexo entre mito y magia con fe y religión, y empecé a interesarme por esta última. Eso explica mi inclinación hacia el Romanticismo y, a través de él, hacia la Edad Media. En el fondo, yo soy un alma que deambula en una época equivocada. Sin renegar de la modernidad, que tantas herramientas y comodidades nos brinda, yo aún sueño con un mundo en que la fantasía tenga cabida. Por eso amé Irlanda, que sin dejar de luchar por su progreso, preserva entre su gente el amor a las hadas, los duendes y a sus reyes míticos, y sin volver al paganismo ni caer en herejías.
Nunca debemos dejar de ser niños, nunca hay que dejar de lado la fantasía. Está muy bien informarse de lo que pasa en el mundo, leer diarios y documentales, trabajar para ganarse el sustento. Pero, nuestra mente no es razón pura. No debemos buscar constantemente lo que es puramente práctico. Necesitamos de lo no racional la fe, el amor, la fantasía y el placer. Desgraciadamente, hoy en día sólo este último parece tener cabida, haciéndose un gran cupo junto a la razón, transformándonos en materialistas hedonistas. Por eso, tanta gente amargada cuando se le presentan dificultades. Debemos permitirnos soñar y creer. A veces los absurdos se hacen realidad y grandes señadores son exitosos.
Yo me la juego por mis sueños. Por muy difíciles que sean. A veces, me desespero, lloro y pienso en rendirme. En lugar de ello, me encierro diez minutos, lloro y maldigo, luego procuro hacer algo agradable y como dice Johny Walker: "I keep walking". Sin pausas, pero sin prisas. Nunca hay que dejar de lado os sueños. Cuando vienen tiempos difíciles, sólo los sueños pueden mantenernos a flote. ¿Cuánta gente hemos visto que, aparentemente teniéndolo todo, está deprimida? Yo creo que es porque dejaron de soñar. Los racionalistas me dirán: "hay depresiones endógenas, por desequilibrios químicos" perfecto, no reniego de la ciencia. En pleno siglo XXI estaría loca si lo hiciera. Me refiero, no a quienes tienen desequilibrios o enfermedades, ni tampoco a quienes sufren depresión por una gran pérdida. Me refiero a esa gente, que estando psiquiátricamente sana y sin dramas en su vida, va por el mundo envuelto en una gran melancolía y amargura. Ya estoy aburrida de ver en la calle gente con caras largas. No se ve lo mismo en otros países. Fui a Argentina cuando estaban en plena crisis y no vi eso. No vi la cantidad de caras largas que veo acá en España. Tampoco en México ni en Colombia. Y ojo que nombro países culturalmente similares al nuestro. Además son países donde también hay gente con depresión, anorexia, dramas personales, estrés. De hecho, algunos tienen una cuota mayor de dramas personales, debido a sus mayores índices de delincuencia o terrorismo. Pero la gente no va por la vida con cara larga.
No sé por qué será. Talvez, son más gozadores. Lo que no es lo mismo que hedonista. Hedonista es quien se mueve en busca del placer. Gozador es quien sabe disfrutar de las pequeñas cosas de la vida: una rica tarde de sol, una rica comida, una buena película. Y quienes están más abiertos a la fantasía, también son más felices. Si las 11 am los pilla de ociosos, talvez porque han engrosado la lista de cesantes, en lugar de plantarse a ver farándula (que es mi placer culpable, pero la buena: ojalá Hollywood y realeza europea), leer un buen libro o ver una buena película. Esas horas envueltos en un mundo de fantasía, les olvidarán de sus penas por un rato y talvez les inspiren para emprender nuevos proyectos. Sin exagerar: la vida en el siglo XXI continúa y aún no conozco a nadie vivo que haya logrado quedarse en Narnia para siempre. Recuerdo una vez haber pasado cuatro meses sin trabajo y sin saber qué hacer con mi vida. Nunca como entonces leí tanto y vi mayor cantidad de películas. Nunca soñé como entonces. Eso me ayudó a no caer en la amargura, en no aburrirme y en darme cuenta qué es lo que quería hacer con mi vida.
Así que amigos queridos, en esta época de crisis, frente al mal tiempo, atrevernos de vez en cuando a dar rienda suelta a la fantasía. Es inspiradora y nos hará pasar un buen rato. Nos dará bonitos instantes qué recordar. Y eso, nos hará la vida más bonita. Recuerden el poema de Borges, "Instantes". De eso está hecho la vida. Cada día es un regalo. Aprovechemos de ir a la caza de nuestros sueños. Sin pausas, pero tampoco con demasiadas prisas, para no caer en la impaciencia y la desesperación.

jueves, febrero 26, 2009

Pruebas

Ayer comenzó la Cuaresma. Cuando estaba en el colegio, los profes de religión y los curas nos exhortaban a hacer algún sacrificio, para llegar "purificadas" a la Pascua de Resurrección. Sin ánimo de juzgar, nunca comprendí la forma en que mis compañeras hacían los suyos: generalmente ofrecían abstenerse de comer algo rico, de tomar o fumar. Hasta ahí, no hay problemas. La idea es hacer algo que cueste. Pero, no entendía la razón de proclamarlo a los cuatro vientos. Ni tampoco el que, llegada las doce de la noche del Sábado de Gloria, se atracaran de chocolates o retomaran, casi cronometrando el tiempo, el fin de su abstinencia. Lo encontraba fariseico, pero creo que éramos inmaduras y no habíamos comprendido el verdadero sentido de la Cuaresma. Mis sacrificios rara vez tenían que ver con lo físico. Lo que yo intentaba era esforzarme por cambiar mi actitud en algún aspecto. Una vez prometí no ser malgenio ni alegona. No le conté a nadie y pasé cuarenta días mordiéndome la lengua cada vez que me enojaba con alguien (cosa que me pasa diariamente). Me costó mucho. Pero, no se me pasó por la cabeza esperar con cronómetro las doce del Sábado de Gloria para desahogarme. De hecho, me sirvió para ser un poquito más controlada.
Esta Cuaresma me vino de golpe, en medio de momentos de grandes pruebas. Y lo único que se me ocurre es enfrentarlas con valor. De chica me enseñaron a "ofrecer a Dios" mis problemas. Y desde ahí, tomé la costumbre de "hablar con Dios" para pedirle ayuda e incluso, alegarle cuando siento que "se le pasa la mano conmigo". Deben estar pensando: "pero, qué mujer más loca" o deben estarse riendo. Esta vez, pasé dos días furiosa, hecha un energúmeno y "peleando con Dios", porque no tenía a quién más reclamar lo que me pasaba. Lloré y pataleé mucho, porque necesitaba estar fuerte para afrontar lo que se venía. Y gracias a esos dos días de furia, pasé el momento de crisis casi como una espartana. Ahora, queda enfrentar las consecuencias de estas grandes pruebas. Y en esta Cuaresma, no se me ocurre nada más que ofrecer que una valentía, paciencia y tranquilidad inmensas para aquello.

miércoles, enero 28, 2009

Nostalgia del pasado...

Facebook tiene varios efectos secundarios, además de los clásicos (vouyerismo, exibicionismo y copuchentería extrema): el reencuentro. Y los reencuentros, la mayoría de las veces, nos traen nostalgia. No quiero caer en el cliché de que todo tiempo pasado fue mejor, cosa que no comparto en absoluto, ya que cada tiempo tiene su gracia y justificación, aunque está claro que hay tiempos donde el balance es más positivo o negativo. Pero, es impresionante que cada reencuentro viene acompañado de iles de recuerdos.

Y hoy, el hojear las fotos de una compañera de universidad, unas viejas fotos de 8 ó 7 años de antigüedad, me hizo recordar esos años en la U...creo que alguna vez conté lo desperdigados por el mundo (literalmente) que andamos todos. Y aunque varios vivimos aún en la misma ciudad, el tiempo nos fue separando. Nada muy grave, salvo excepciones de malas ondas, malentendidos o rollos amorosos. Eso da lo mismo ahora y no viene al caso recordar tonteras. Lo que quiero recordar son los buenos tiempos. Principalmente los años 2000, 2001 y 2002. Paseos, carretes, viajes, los recreos, las clases entretenidas, los hueveos en las clases fomes, "chascarros" varios, el sufrimiento o la gloria de los exámenes (con las posteriores celebraciones diurnas en el Tarascón y nocturnas en Suecia), los asados, las copuchas, las eternas juntadas a "estudiar".

Las fotos que subió esa compañera me trajeron a la memoria episodios que tenía medio olvidados de esos años. Se me había olvidado lo bien que lo pasaba entonces. El año 2002 hubo un "cambio de era", como los de los calendarios mayas (con crisis y todo) y vinieron mil cambios. Uno de ellos fue la separación de ese grupo. De a poquito se fue despedazando. Y yo empecé a vivir nuevas aventuras, nuevos paseos y nuevos carretes con otra gente. Después, vino la estadía en España...y todos esos recuerdos más frescos me hicieron sepultar, en lo más recóndito de mi memoria, esos años universitarios. Además, creo que estuve un poquito sentida con alguna gente, por su repentino cambio de actitud hacia mí en mi año de crisis. Y eso me llevó a alejarme más y a archivar bien guardados, casi escondidos, esos recuerdos. Hasta ahora, que veo las fotos y reabro y desempolvo el viejo archivo. Los recuerdos me invaden y hoy, muerta de calor y preocupada de mil cosas, lo único que quiero es volver a los 21. Por un ratito, para volver a ser irresponsable, carretera y sólo preocuparme por estudiar.

Esos días han quedado atrás. Muy atrás. Ahora estoy en otra, recién casada, trabajando y entrando (tardía y reaciamente) en la adultez...igual que todos ellos. Pero todavía tenemos las fotos y los recuerdos.

jueves, enero 22, 2009

El Valor del perdón

Tuve un encuentro "virtual" el otro día que me tiene feliz. Porque me produjo gran tranquilidad. Siento que por fin, cerré una historia con un grupo de personas que dejé de ver hace más de un año, luego de un confuso incidente. Para quienes me leen hace tiempo, recordarán una polémica entrada titulada "malas personas", donde contaba un problemita quetuve en España. El tiempo, el enterarme de detalles que desconocía, el haber pasado por cosas mucho más importantes y una serie de circunstancias, me llevaron a, lentamente, olvidar y perdonar. De corazón, de verdad. Fue feo lo que pasó, pero ya fue.
Y toparme con una de ellas en messenger, el que habláramos y aclararámos ciertos puntos, me hizo sentir muy tranquila. Saber que leyeron este blog y que les doliera, me hizo ver que yo también les importaba. Y eso me tranquilizó, porque me hizo ver que no todo fue falso, que sí hubo una amistad después de todo, que se pudrió por falta de comunicación. Desde acá les digo que ya no hay rencores. Y no se hable más del asunto.

lunes, enero 12, 2009

Teodora de Bizancio



Controvertido personaje del siglo VII. Casada con uno de los soberanos más poderosos de su tiempo: el gran Justiniano, emperador romano de Oriente.

Su matrimonio con el heredero al trono imperial fue un escándalo en su época. Que el serio y taciturno Justiniano, cuya vida hasta ese momento se asemejaba más a la de un monje, por su sobriedad, seriedad y laboriosidad, se casara con una actriz del circo, conmocionó a la sociedad constantinopolitana. Historias acerca del pasado de la emperatriz hay muchas. Pero la realidad es, en realidad, bastante oscura. Generalmente, se le ha tachado de prostituta, y que su madre ejercía el mismo oficio. Pero en realidad, al ser artistas, su actividad, ante los ojos de la conservadora sociedad bizantina, era similar a la de una meretriz.
En realidad, lo que se sabe es que la madre de Teodora fue una bella artista, que tuvo romances con muchos hombres. Y aunque no se tiene la certeza de quién fue el padre de Teodora, quien la crió fue el domador de osos del hipódromo, el gran amor de su madre y padre de sus hermanas menores.
Al crecer, Teodora se dedicó a la misma actividad de su madre y al parecer, también fue una mujer bella, coqueta y rodeada de hombres. Lo que alimentó una serie de rumores sobre su vida, como que tuvo un hijo, al que abandonó, que fue criado por su padre, muy lejos de la corte. Un joven que, ya mayor, al enterarse de quién era su madre, se habría presentado en la corte para conocerla. Una historia que inspiró la novela de Gillian Bradshow.
Tampoco se sabe mucho acerca de cómo Teodora y Justiniano se conocieron, siendo de mundos tan diferentes. Él era el sobrino de Justino I, un destacado funcionario imperial que se convirtió en el heredero del emperador Anastasio, cuando éste murió sin descendencia. Ella, que debutó como actriz en el hipódromo a los 12 años, algo impropio para una mujer decente, era una mujer atractiva que supo atraer la atención de hombres destacados. Primero sería la amante del gobernador de Cirenaica (Libia), para después conquistar al futuro emperador, logrando casarse con él y ser coronada a su lado.
Una pareja muy cuestionada. La alta sociedad de Constantinopla, la aristocracia senatorial, los verá como unos advenedizos en el trono. Sin embargo, la gestión de Justiniano como emperador fue impecable. No sólo realizó grandes obras públicas, como la iglesia de Santa Sofía, y una extraordinaria labor como legislador, redactando, recopilando y actualizando los Códigos del Derecho Romano; sino que además intentó, con cierto éxito, reunificar el Imperio Romano, conquistando, aunque efímeramente, Italia, Sicilia, el norte de África y algunas plazas en España. Desgraciadamente, a la muerte de Justiniano, sus sucesores no supieron mantener estos nuevos territorios.
Entre las historias que se cuentan de la emperatriz Teodora, están los rumores que cuentan que ella apoyaba a los perseguidos herejes monofisitas, albergando y ayudando a varios de ellos, mientras su marido, defensor de la ortodoxia, hacía la vista gorda. Los monofisitas no creían en la naturaleza humana de Cristo y pensaban que su sufrimiento en la cruz y por tanto, su sacrificio, había sido aparente. Algo que la Iglesia de Roma no podía aceptar y condenó. Una desviación dogmática con mucho más fuerza en Oriente y por eso, el devoto Justiniano debió tomar cartas en el asunto, a pesar de que su mujer no compartiera sus creencias y opiniones.
Pero, sin duda, la historia más impresionante acerca de Teodora, aquella que le dio un lugar entre las mujeres destacadas de la Historia, fue su actitud ante la temible revuelta de la Niké. Fue una gran sublevación en la ciudad, protagonizada por las dos facciones del hipódromo más poderosas: los verdes y los azules. Tradicionalmente rivales, una unión de estos grupos se presagiaba como algo peligroso. La revuelta de esta plebe enfurecida amenazaba con tomar el palacio imperial por asalto y asesinar al emperador. Estaban congregados en el hipódromo, un edificio muy cercano al palacio. Tanto el emperador como sus funcionarios, estaban aterrados y decidieron huir de la ciudad, ya que su palacio poseía un puerto privado, con naves a su disposición. Pero Teodora no estuvo de acuerdo y pronunció unas palabras, inmortalizadas por Procopio de Cesaréa:

“Yo, por mi parte, entiendo que la fuga redundaría en mayor daño para nosotros; ahora más que nunca, aunque en ella encontráramos la salvación. El que ha nacido ilustre, debe afrontar la muerte; quien ha ascendido al solio imperial no ha de querer sobrevivir a su dignidad, viviendo en el exilio. Dios no permite que nunca me vea despojada de esta púrpura, o que llegue un día que mi presencia no sea saludada con aclamaciones de emperatriz. Tú, Augusto, si prefieres la fuga, puedes hacer lo que te plazca: tienes dinero suficiente; he aquí el mar y he aquí las naves. Pero ten mucho cuidado, no sea que, después de tu huida, se mude tu actual esplendor en una muerte ignomiosa. En cuanto a mí, me atengo al viejo proverbio que dice: la púrpura es el mejor sudario.”[1]

Con estas palabras, la emperatriz supo motivar en su marido y su séquito el valor necesario para enfrentar la revuelta. Y Justiniano pudo mantenerse en el trono, con su amada Teodora a su lado. Una mujer que supo colaborar con la gestión política de su marido e infundarle valor cuando más lo necesitaba. Un gran ejemplo de la frase “detrás de un gran hombre, hay una gran mujer”.

[1] Procopio de Cesaréa, De la guerra de los persas, Libro I, cap. 24

martes, diciembre 30, 2008

Incongruencias

Ayer me pasó algo insólito: iba en una micro, hacia un lugar de Santiago donde no me ubico muy bien, y como soy perdida, iba muy urgida. En la micro iba una chica de unos 18 años, con su hermano chico, que tendría diez. La niña iba hablando muy fuerte, contándole a su hermanito cómo lo había pasado en sus trabajos de verano y, para mi gusto, jactándose un poco de la ayuda que había prestado en una comunidad mapuche muy pobre. A pesar de ello, yo la escuchaba admirada. Parecía ser de esas personas muy caritativas, con una fuerte vocación por lo social. Eso pensé, hasta que nos bajamos en el mismo paradero...como me pareció simpática, le pregunté dónde quedaba la calle que yo buscaba. Y entonces ella, siguió caminando, sin mirarme, ignorándome por completo (ni que yo tuviera pinta de asaltante) y sólo cuando le insistí, me dijo "no sé". Sin mirarme ni detenerse. La encontré absolutamente incoherente. No me importó que no supiera, eso es lo de menos. Fue su nula disposición a ayudar. Por un lado se jacta de cómo sacrifica una semana de sus vacaciones por ayudar a gente necesitada (algo muy loable, es cierto), pero es incapaz de ayudar a una persona que se le cruza por la calle. No es primera vez que conozco gente así. Personas que son campeonas para inscribirse en cuanta obra social existe, pero incapaces de ayudar al prójimo más cercano. Copan su agenda de apostolados, pero olvidan el "apostolado diario". Yo no entiendo, porque en general, quien es tan desprendido de sacrificar su tiempo libre en ayudar a los necesitados, es porque tiene un gran amor por entregar y ayuda a todo aquel que lo necesite.

viernes, diciembre 26, 2008

El que espera, desespera...

Fines de diciembre...época de definiciones, recontrataciones y aprobación de nuevos proyectos. Esperando que los mails y los llamados se respondan, insistiendo, yendo a reuniones y entrevistas. Siempre es así en esta época. Este fin de año ha sido especialmente movido...por fortuna, todo va saliendo bien. Y después de Año Nuevo, espero recibir todas las respuestas que demoran en llegar.

Esperar...siempre he sido impaciente y me carga tener que esperar. Por eso, estoy de acuerdo con eso del que espera desespera. Siempre quiero todo para ayer. Tampoco ayuda mucho cuando el resto te bombardea de preguntas acerca de tus próximos proyectos...yo procuro ser reservada, pero a veces se enteran por otro lado y...¡no paran de preguntar y presionar! y yo no cuento nada, porque mil veces, los proyectos se quedan en el papel y después te salen con eso de ¿y qué pasó? Es que la gente, por dárselas de "preocupada" peca de copuchenta o envidiosa.

Por eso, yo no pesco. Sigo adelante con todas las cosas que me he propuesto para el 2009 y esperando respuestas. Con grandes esperanzas para el próximo año. Pero en silencio. Todavía es muy pronto para hacer balances.

miércoles, diciembre 17, 2008

Max Arthur


Hace unas semanas, este historiador británico visitó Chile, invitado por la Universidad Gabriela Mistral y el diario El Mercurio. Yo tuve la suerte de ir a una de sus conferencias y conocer su experiencia como narrador de las principales guerras del siglo XX, basándose en el testimonio de sus protagonistas.
A pesar de que él nunca estudió Historia, sus investigaciones constituyen un aporte muy valioso para la historiografía contemporánea, porque él hace reconstrucciones históricas a partir de las fuentes orales de las personas comunes y corrientes que protagonizaron el hecho. Deja de lado las fuentes clásicas de la Historia tradicional, porque no le interesa que sus libros sean un ensayo más sobre las guerras. Su esfuerzo va más orientado a hacernos reflexionar acerca del costo humano de los conflictos, usando como fuentes las entrevistas y grabaciones de los testimonios de veteranos de guerra y viudas.
Deja de lado documentos oficiales, análisis de los conflictos y las declaraciones de los grandes líderes. De hecho, cuando le preguntan acerca de los grandes culpables de la guerra o intentan que haga un análisis político de la guerra, contesta con evasivas. Porque no le interesa. Entre sus publicaciones, podemos destacar Forgotten Voices y Last Voices, ambas dedicados a la primera guerra mundial. Pero, también tiene otras investigaciones acerca de la guerra de Vietnam, las Malvinas e Irak.


De su Conferencia, lo que más me gustó fue su exposición sobre las fotos de la Primera Guerra Mundial. Max Arthur posee gran material fotográfico, como un complemento a sus testimonios orales. Comentó, por ejemplo, una foto del reclutamiento de voluntarios ingleses: sus caras de felicidad, al ver cómo los soldados volvían victoriosos de la guerra de los bohers en Sudáfrica, creyendo que ellos volverían igual de victoriosos, en un par de meses. Otra foto impactante es la de un niño vendiendo un diario que anunciaba el hundimiento del Titanic. Seis años después, ese mismo niño moría en el Frente Occidental. Uno de los 800 mil ingleses muertos en el conflicto. Las fotos son realmente reveladoras de la devastación y la tristeza causadas por la guerra. Llama la atención cómo los jóvenes soldados heridos o muertos están tan flacos y sufren. Gran contraste con la primera imagen, aquella en la que sonrientes y confiados van a reclutarse.


Max Arthur conoció a Tolkien y recordó que el autor de la saga del Señor de los Anillos también combatió en la Gran Guerra y cree que ese hecho es clave para entender sus descripciones de los hobbits luchando, porque recuerdan a los jóvenes soldados atrincherados por meses. Resaltó el trauma que sufren quienes han vivido la guerra, comentando: "Tolkien never really recovered" (Tolkien nunca se recuperó realmente). El miedo, la expectación y la incertidumbre de los hobbits son en realidad los sentimientos que el mismo Tolkien debe haber experimentado en el frente.


Entre los testimonios que comentó en la conferencia, está el de dos soldados al terminar la guerra: "Terminan cuatro años de gritos, disparos y ruidos. Después vino el silencio."Max Arthur no sólo entrevistó a ingleses, también a alemanes y franceses. Porque su obra no busca reivindicar culpables o héroes, sino plasmar, a través de los testimonios, cómo la guerra afecta a todos: soldados y civiles, ingleses o alemanes. En el fondo, Max Arthur hace una denuncia de los horrores de la guerra, con el argumento más válido: el testimonio del sufrimiento de las personas comunes y corrientes.


martes, diciembre 09, 2008

Leonor de Aquitania


Musa de trovadores, mujer bella y rebelde, esposa y madre de reyes, soberana por derecho propio. Capaz de acompañar a su marido, el rey de Francia, a las cruzadas, para volver divorciada, tras un bullado escándalo infestado de rumores. Poco después se casaría con Enrique II de Inglaterra. Al pasar los años, y sin perder su belleza, a pesar del paso del tiempo y sus muchos embarazos, había sido desplazada en el corazón de su marido por una joven francesa. De la pasión inicial que les unió, poco quedaba. El carácter irascible del rey inglés debió chocar constantemente con el de la voluntariosa duquesa de Aquitania.
Tal vez motivada por el despecho y para asegurar los derechos de sus hijos al trono inglés, los que peligraban si la joven amante triunfaba en sus propósitos de darle a Enrique un nuevo heredero en desmedro de Ricardo, Godofredo y Juan, apoyó la rebelión de éstos contra el padre. Un golpe fallido, que culminó con el encarcelamiento de los príncipes y de la misma Leonor.
Leonor de Aquitania, “la reina rebelde” en palabras de Jean Flori, hija y heredera del duque Guillermo X de Aquitania, reinó en su feudo con plenos poderes, a pesar de los intereses de sus dos poderosos maridos, Luis VII de Francia y Enrique II de Inglaterra, por controlar sus dominios. La Aquitania, extensa zona que incluía territorios desde el sur del Loira hasta los Pirineos, era una próspera y bella región al sur de Francia, famosa en el siglo XII por su florecimiento cultural, que la convirtieron en la cuna de los trovadores. Independiente políticamente del reino de los Capeto, que ambicionaban poseerla, su idiosincrasia era también muy distinta.
Se ha hablado mucho de la liberalidad de la corte del abuelo de Leonor, hombre famoso por sus conquistas y su mecenazgo a los poetas. En Aquitania incluso el idioma era diferente. Se hablaba la lengua de Oc o dialecto occitano, también conocida como provenzal; a diferencia de la lengua de Ouil, hablada en el norte y madre del francés actual. El matrimonio de Leonor con Enrique, a pesar de sus desencuentros, se convertirá en el mayor dolor de cabeza para los reyes de Francia. Ya que obstaculizará la anhelada unificación de Francia que deseaban los Capeto. Enrique II, perteneciente a la dinastía Anjou-Plantagenet, poseía amplios territorios al norte de Francia, en la Normandía y Bretaña. Sus éxitos militares le permitieron ampliarlos. Su boda con Leonor le dará acceso a controlar el sur de Francia y prácticamente todo el Languedoc. Su heredero Ricardo conseguirá mantenerlos, en parte gracias al apoyo de Leonor al otro lado del Canal de la Mancha. Sin embargo, el hijo menor de la Reina Rebelde, Juan “Sin Tierra” no heredó las habilidades de sus progenitores y su hermano, y no pudo contra la gestión de Felipe Augusto de Francia, perdiendo la Normandía y Bretaña, pero conservando la Aquitania.
Personaje controvertido en su época, amada u odiada, mitificada por los trovadores y calumniada por algunos cronistas, Leonor fue una mujer excepcional para su época. Luchadora, obstinada, bella y seductora, capaz de gobernar por sí sola un extenso feudo y mantenerlo lejos de la influencia de sus poderosos maridos, fue incomprendida y admirada al mismo tiempo.

martes, diciembre 02, 2008

Juana de Arco


Mi personaje favorito desde chica. La imagen de una joven, a la que siempre imaginé delgada, bajita y bonita, vestida de armadura, dirigiendo al ejército francés hacia la liberación, era para mí un ejemplo muy potente de fuerza y superación. Más grande, al enterarme de su misticismo, de cómo habría sido guiada hacia su misión por las "voces": Santa Catalina, San Miguel y Santa Margarita, me fascinó aún más. Ya como estudiante de Historia, me cautivó la gran controversia en torno al personaje: ¿santa, bruja, guerrera, mártir, loca, hereje?

Recuerdo que nos hicieron escribir una entrevista imaginaria y yo la entrevisté, encerrada en un calabozo, esperando que se ejecutara su condena. "Sin miedo ni arrepentimiento" titulé mi encuentro ficticio con Juana de Arco. Resalté su misticismo, la forma en que habría sido guiada por los enviados de Dios a lograr que el ejército francés lograra expulsar a los ingleses, para que el gentil delfín pudiera ser coronado en Reims. La retraté como una mujer fuerte y segura, con una fe profunda, la fe propia de una joven campesina, criada en el seno de una familia muy creyente y muy ligada a la orden terciaria franciscana. Una fe sin grandes cuestionamientos y de gran fortaleza. Por otro lado, resalté su humildad: logró su cometido, gracias a Dios y al ejército francés. No se consideró la gran heroína. Ella sabía que sola no podría haberlo hecho.

Santa Juana de Arco es un personaje fascinante. Gracias a sus leyendas, comencé a interesarme en la Guerra de los 100 Años. Gracias a Juana como personaje y a su trágico fin, quise saber más acerca de la mentalidad en la Edad Media, a la vida cotidiana, a la llamada crisis bajomedieval que se vive en el siglo XIV. Después, quise entender en qué contexto nación la Inquisición, cómo se vivía la fe en la Edad Media y comprender las herejías, cismas y controversias dogmáticas. Mis primeros acercamientos a la Historia Medieval fueron a través de este personaje. No puedo decir que fue gracias a ella que me convertí en medievalista, porque hubo otros factores (y personajes, además de personas reales) que me motivaron.

lunes, diciembre 01, 2008

Mujeres en la Historia

He decidido iniciar un nuevo ciclo de columnas, dedicado a grandes personajes de la Historia, destacando sobre todo a sus mujeres. Muchas veces he oído tanta reivindicación feminista ignorante que trata de convencernos de que las mujeres fueron unos seres absolutamente relegados y sometidos hasta el siglo XX. Si bien, es cierto que hubo períodos donde estuvieron más limitadas y que siempre existieron hombres que caían en actitudes despóticas con sus mujeres, considerándolas sólo para la procreación, o hubo gente que creó identificar en ellas la encarnación de Eva, culpable de las tentaciones o María Magdalena, mujer pecadora; no hay que olvidar que también estuvo siempre muy presente la imagen de María. Y María jamás fue sometida, relegada, pecadora ni tentadora. Ella es la Inmaculada, la Redentora, la Madre. Mujer esforzada, trabajora y sufrida. Una ideal que en la Edad Media se fomentaba más que ningún otro. Mujeres que rompían este molde y decidían ir a la guerra, eran polémicas. Porque la mujer da la vida y no puede quitarla. Y aunque siempre fueron mayoría los gobernantes masculinos, no hay que olvidar la gran cantidad de reinas y regentes que hubo durante la Edad Media y después. Y en el plano intelectual, también hubo poetisas, filósofas e incluso Doctoras de la Iglesia. En las próximas semanas, iré haciendo pequeñas reseñas, recordando a mis favoritas, como Juana de Arco y Leonor de Aquitania.

sábado, noviembre 15, 2008

Cumpleaños

Ayer cumplí 28 años. A diferencia de mucha gente, a mí el cumplir años no me depime. Puede que el hecho de que siempre me he visto por lo menos cinco años menor de lo que soy, tenga algo que ver...esto de ser "mala hierba" tiene sus ventajas...jijiji. En fin, así como jamás me he achacado por cumplir años, tampoco soy de esas personas que creen que el día de su cumple es el más importante del año y que poco menos que hay que reverenciarlos. Feliz de que me regaloneen, me celebren y regalen, pero si por ABC motivo, mi cumple pasa desapercibido, o tengo un día de mierda, no me deprimiré el resto del año por el terrible cumpleaños.
Este cumpleaños fue rico. Muy regaloneado, bien movido y la celebración resultó tranquilita, con harta gente cercana y todos lo pasamos muy bien. Muchos no pudieron llegar. Comprensible, esta fecha es de locos y muchos el día viernes lo único que quieren es sepultarse vitaliciamente en sus camas. No soy sentida. De chica, cada persona que no llegaba a mi cumpleaños, me deba penita y si se demoraban en llegar, me bajaba e típico urgimiento: "no va a llegar nadiee". Es que cuando uno es "púber", sientes que cada cosa que haces en tu casa es como un barómetro de tu popularidad. Después uno madura y esas cosas pasan a dar lo mismo. Si alguien no te saluda, ya no te picas. Comprendes que no eres el centro del universo y que no todos deben estar pendientes de cuándo cumples años, porque a tí te pasa lo mismo. De hecho, este año, creo que he sido el ser más "roto" y despreocupado en ese sentido. Con lo del matri, que llega un momento en que los preparativos literalmente te "tragan", uno olvida todo lo que normalmente es importante.
En fin, lo bueno es que este cumpleaños fue increíble. Primer cumpleaños casada, en mi departamento, lo que provocó que para muchos fuera la instancia perfecta para conocerlo. Además, mi mamá está mucho mejor y pudo participar de la celebración, regaloneando a su "niña" como a ella le gusta. En lo laboral, parece que se viene por delante un año lleno de proyectos y cosas buenas. Ayer, hasta el clima me acompañó, porque estuvo nublado, para descansar un poco de estos calores primaverales.
Quería contarles otra cosa que ha dado vueltas por mi cabeza estas semanas. Cuando me enteré del atentado en Navarra, mi primera preocupación fue hacia mis amigos. Cuando ya quedé tranquila, porque todos estaban muy bien, comencé a pensar en otras personas que dejé atrás en Navarra. Personas con las que tuve algunos problemas y decidí no ver nunca más. En algún momento, pensé que alguna de ellas podía estar entre los heridos. Al parecer, porque uno siempre tiene un modo de a veriguarse las cosas, afortunadamente ninguna está entre ellos. Mi preocupación por ellas me hizo darme cuenta que ya perdoné. De hecho, hace mucho lo superé. Por varias razones que no viene al caso mencionar, pero es un alivio. Porque soy muy intensa para mis cosas, y el estar furioso con alguien, me desgasta mucho. De hecho, otro incidente con otra persona, me tuvo hace poco al borde del colon irritable y todavía la rabia no se me pasa. Volviendo a esas personas que dejé atrás, ahora entiendo muchas cosas que pasaron y, aunque dudo que las vuelva a ver, les deseo lo mejor y espero que no vuelvan a hacer algo como lo que me hicieron a mí. Todas las cosas que han pasado últimamente, en mi vida, en mi país y en el mundo en general, deben hacerme y hacernos entender, que los rollos son estupideces y que hay cosas mucho más importantes de qué precuparse. Y, como dice mi marido, mirar siempre hacia delante, que para atrás no cunde. Un consejo extraño de digerir para un historiador, pero muy útil para la vida.
Mirando hacia atrás, mis 27 años fueron llenos de cambios y experiencias, la mayoría positivos, y con algunas grandes pruebas. Y estos 28 sé que se vienen llenos de cosas buenas. Y las cosas malas, aunque no serán tan bienvenidas, serán enfrentadas como se debe. Bienvenidos los "veintisiempre"...

jueves, noviembre 13, 2008

Chata con la incompetencia

¿Es mi idea o en este país hay una epidemia de incompetentes? ¿O soy yo la intolerante?

viernes, noviembre 07, 2008

Sweet November???

Éste último mes ha sido…raro, por decirlo menos. Todo partió con mi mamá hospitalizada por un problema cardíaco, que nos tuvo muy asustados, pero afortunadamente, todo ha salido muy bien y ha tenido una excelente evolución. Fue un remezón fuerte para nosotros como familia, ya que en un momento hubo que replantearse un montón de cosas y un poco, reorganizar la forma de vivir de mis hermanos y mi mamá. Y, aunque yo ya no vivo con ellos, obvio que tuve que colaborar. Y todo ha andado bien, por suerte.
En medio de esa vorágine, tuve un pequeño altercado con una loca, asunto del cual conté en una columna anterior y al cual no quiero volver a referirme. Pobre amargada envidiosa. Nada más que decir.
Poco después, la Universidad de Navarra, donde pasé un año increíble, estudiando mi magíster, sufrió un atentado terrorista. Por suerte de nuevo, sólo hubo heridos leves, ninguno de mis amigos resultó herido y, aunque el susto fue tremendo y causó graves destrozos, por suerte no hubo ninguna tragedia.
Y, hace unos días, la noticia de un joven ingeniero comercial, tan violenta y extraña, volvió a conmocionarnos. De hecho, yo ese día estaba muy pendiente de las elecciones de Estados Unidos y esta noticia me choqueó. Porque, desgraciadamente, me tocó conocer a sus padres, gente muy cariñosa e imagino el dolor y la rabia que deben sentir.
Los últimos días de octubre y esta primera semana de noviembre han estado demasiado agitados. Aunque yo vivo un momento personal muy bueno, cumpliendo en unos días tres meses de casada y con un departamento cada día más lindo, este “dulce noviembre”, con su clima más cálido y las alergias más leves, ha venido muy cargado de noticias tensas y dolorosas. Espero que el resto del mes sea más tranquilito, y si hay noticias, que al menos sean buenas.

lunes, octubre 27, 2008

Envidia...esta vez es personal

Hay un espécimen peor que las manipuladoras: las envidiosas. Aún no entiendo cómo una persona puede ser tan enferma de odiar tanto la felicidad de una persona, como para calumniarla y tergiversar la realidad. Tampoco entiendo cómo, alguien pueda ser tan débil de carácter y tan poco sólido como ser humano, como para hacer caso y creer tanta estupidez. Yo sé que uno debe aprender a ignorar los insultos y pelambres. Pero cuando una persona no parece tener otra entretención en la vida que pelarte y calumniarte, llegando a inventar las atrocidades más grandes acerca de ti, entonces es normal que la mierda te llegue sólo un poco al cuello.
Espero que esa persona lea esto alguna vez y se dé cuenta de que va dirigido a ella. Ojala algo, en su putrefacta conciencia le cause algún remordimiento. Lo dudo. Es demasiado egocéntrica y ciega como para darse cuenta de todo el daño que ha causado a su alrededor. Yo no sé a qué niveles de maldad ha llegado con otras personas. Yo lo único que hice fue no caer en su estúpido jueguito de manipulaciones. Eso ella no lo soportó y desde entonces he pasado a ser hueca, frívola, perversa, floja y no sé cuántas barbaridades más.
El otro día soñé que le sacaba la cresta. Cosa que muchas veces me han dado ganas, pero parece que a los 28 años me he vuelto más dama. A los 17 le hubiera pegado y la habría insultado hasta su bisnieta. Pero ya no. Ya sé que eso no sirve de nada y es ponerse en el nivel del atacante. Ya me di cuenta que su fijación conmigo es pura envidia. Y no sé de qué, porque no tiene nada de que envidiarme. Pero, como es tan insegura, talvez se siente miserable con lo que tiene y, como el pasto del vecino siempre es más verde, cree que el mío es un vergel.
¿Les ha pasado esto alguna vez? ¿Tener a un ser que continuamente les critica, más encima sin dar la cara, por todo lo que hacen? A mí es primera vez que me pasa. O al menos, a este nivel. Gente envidiosa existe siempre, todos llevamos en nuestro ADN algo de ese maldito pecado capital. Es rarísimo. Porque yo, por lo menos, no me creo tanto como para pensar que alguien envidie mi vida. Mi vida, para mí es la raja, porque siempre me he esforzado para que así sea. Y obvio que paso por momentos difíciles, como ahora, que estoy viviendo una situación muy complicada, pero me considero una persona feliz. Feliz de lo que tengo, feliz de lo que soy y feliz por quienes tengo a mi lado. Da rabia que alguien empañe tu felicidad hablando huevadas y mentiras a tus espaldas.
Como dijo uno de mis visitantes una vez, qué bueno que los blogs sirvan para desahogarse. Ya me siento más liviana. Y la verdad, debo canalizar mis fuerzas en enfrentar algo mucho más importante que un pelambre. Tengo a mi mamá muy enferma y ahora ella me necesita contenta y tranquila, no preocupada por tonteras, provocadas por una persona cuya inteligencia está nublada por su gran amargura.

martes, octubre 14, 2008

lunes, septiembre 01, 2008

No sé cómo titular esta entrada. Siento que, en medio de toda la felicidad que estoy viviendo, al haberme casado hace dos semanas y estar armando mi casa (a pesar de todo el trabajo que aquello requiere), no puedo dejar de solidarizar con esas nueve familias que perdieron a sus niñitas en ese trágico accidente del viernes. No dejo de pensar en que mucha gente de mi familia, mis amigos y yo misma, hicimos alguna vez ese recorrido cuando fuimos de viaje de estudios. No dejo de olvidar los buenos momentos que viví en el norte con mis compañeras. Y es así, que no dejo de pensar en qué terrible debe ser para sus compañeritas el triste final que les tocó para tan maravilloso paseo, en una etapa tan linda de la vida.
Sin conocer personalmente a ninguna, lloré al ver en las noticias cada una de sus fotos y las pequeñas reseñas que hicieron de cada una. es que siempre es fuerte ver cómo niños, en este caso adolescentes, con toda una vida por delante, mueren tan de repente, de un modo tan trágico. Como todo accidente, podría haberse evitado. Pero creo que está de más hacer juicios de valor con respecto al responsable. La justicia ya se encarga de ello, aunque yo creo que él ya ha recibido su castigo. Es cierto, cometió un error, con consecuencias fatales. Pero lo que él debe estar pasando ahora, al saber las consecuencias de su error, es terrible.
Como profesora, me ha tocado muchas veces trabajar con niños de esa edad. Y el pensar que a uno de mis alumnos pueda pasarle algo así, me llena de pena. Por eso, solidarizo con el colegio al que pertenecían las niñitas. Más todavía con sus familias: el dolor de perder un hijo, imagino, porque afortunadamente no lo he vivido y espero nunca vivirlo, debe ser el más grande dolor que una persona puede experimentar. Es una herida que no sana nunca, por más que parezca cicatrizar con el tiempo. Aunque esas familias deben pensar ahora que tienen a alguien maravilloso que los cuida desde algún lugar.

viernes, julio 18, 2008

The Tudors


Mi nueva serie favorita es The Tudors, que en el Cable la transmite People and Arts. Como historiadora, todas las series y películas que tratan temas históricos o de época me encantan, aunque a veces algunas tengan errores. Si es que éstos no son garrafales, me las gozo e intento hacer la vista gorda. Aunque también amo otras series, como la inolvidable Friends, Sex and the City, The Oc, y las más recientes Grey´s Anatomy, Doctor House y Roma.

The Tudors me tiene fascinada. Su elenco es de lujo y la ambientación insuperable. Los guiones, entretenidos, han logrado sacar lo mejor de una historia mil veces mejor que cualquier teleserie o dramón pasional del SQP. ¿Quién dijo que la Historia es aburrida? Obvio que si el narrador lo es, va a ser latero. Es igual que con los chistes: hay que saber contarlos. Y esta serie sabe narrar la historia de Enrique VIII, sus seis mujeres y su reforma religiosa, adornándola con las mil y una intrigas palaciegas y líos amorosos. Todo, en palacios e iglesias góticas, cuando no en bucólicos bosques y preciosos jardines.

Mención aparte merece el protagonista, el guapísimo irlandés Jonathan Rhys Meyer. No sólo por ese físico impresionante, que lo llevó a ser modelo de Hugo Boss, sino también por su talento. Los que vieron Match Point, recordarán su actuación como el perturbado profesor de tenis, al que la ambición y la infidelidad llevan a cometer el peor de los crímenes, logrando pasar inadvertido. Algo de eso hay en su Enrique VIII: esa personalidad cambiante, esa mezcla de ángel y demonio, capaz de asesinar a su mujer y después comulgar como si nada. Una muy buena elección este rey. Talvez sea mucho más agraciado que el original, pero lo ha sabido caracterizar muy bien.

miércoles, julio 09, 2008

Acerca de la Ordinariez

Últimamente, me ha llamado la atención una actitud muy ordinaria de alguna gente de la llamada "farándula". Ya he visto dos veces a hombres enrostrarle a los periodistas lo poco que ganan, en una actitud despectiva, burlesca y muy, pero muy rasca. Les sacan a relucir sus cinco años de estudio y sus extensas jornadas laborales a cambio de un sueldo más bien bajo. ¡Lo encuentro el colmo! A mí jamás se me ocurriría enrostrarle en la cara a una persona cuánto gana, por muy furiosa que que estuviera.
Entiendo que cualquiera pueda sulfurarse con la actitud cargante de algunos periodistas de farándula, que intrusean en la vida privada de la gente y hacen preguntas impertinentes. Puedo comprender que se enojen, que exijan respeto y sean cortantes y hasta pesados. Pero de ahí a insultar y a descalificar, me parece el colmo. Sé que los periodistas de farándula no son de lo más ético del mundo, pero no merecen ese trato vejatorio. Además, generalmente el mal trato va hacia los reporteros, los que están ahí porque reciben órdenes de estarlo. Y no los panelistas o editores, verdaderos responsables del acoso y de los comentarios malintencionados y envidiosos que engrosan páginas de papel couché, columnas virtuales o minutos eternos de telecisión.
Hoy solidarizo con los periodistas por dos cosas: primero, porque estudié dos años periodismo, y aunque dejé la carrera porque no me gustó, conservo muchos amigos periodistas y no dejo de pensar que yo podría ser uno de ellos. Por otro lado, solidarizo con ellos, porque yo también recibo un sueldo que no alcanza ni por si acaso las estratosféricas sumas de los reyes de farandulandia. Soy una persona común y corriente, que trabaja para pagar sus cuentas todos los meses, al igual que esos reporteros insultados.
Encuentro el colmo que los señores Zúñiga y Pinilla hayan tomado esa actitud tan rasca. Burlándose de gente profesional, que estudió y se saca la cresta trabajando. Mientras uno de ellos, se jacta de ganar millones sin hacer nada, y el otro está acusado de estafador. Eso me parece harto más vergonzoso que el trabajar honradamente por un sueldo, talvez bajo, pero digno, al estar ganado con trabajo honrado. Osea, estos señores piensan que la calidad de la persona se mide en sus millones. ¡Por favor! para eso, entonces santifiquemos a mafiosos y narcotraficantes o hagamos un monumento a todos los que pasaron por Capuchinos por estafa y se hicieron ricos.
La actitud de esos dos, es de lo más rasca que me ha tocado ver en el último tiempo. Espero no srguir escuchando comentarios así.

martes, julio 08, 2008

Gora San Fermín!!!


Un pequeño homenaje de una guiri nostálgica


viernes, junio 27, 2008

Señora Kuky

He cambiado de estado civil!!!!!!!!! Estoy muy contenta, pero llena de cosas, entre el trabajo y los prepativos para el matri por la Iglesia, que será en un poco más de un mes. Si me preguntan cómo me siento, pues la verdad es que feliz, aunque igual que siempre. Porque mi vida no cambiará mucho hasta después de dar el sí ante el altar, ya que después del megaevento me iré a vivir con mi niño. Porque, a fin de cuentas, esta rucia alegona, malgenio y contestataria, es de lo más tradicional para sus cosas, jijijiji. Y a pesar de mi feminismo igualitario, sueño con casarme disfrazada de princesita, como todas.
Alguna vez pensé en no casarme por la Iglesia, porque no digamos que soy el modelo de católica practicante. Soy muy creyente, eso sí. Hace un año, para semana santa, escribí un post acerca de eso. Así que, me caso por la Iglesia. Más allá del sacramento que implica. Creo que el matrimonio católico es una bonita ceremonia y para mí es importante que mi matrimonio sea bendecido. Para mí eso es importante. Y para mi niño también.

martes, junio 17, 2008

No entiendo la actitud de cierta gente

Hay gente extraña en este mundo, realmente extraña. Conocí a una persona realmente rara para sus cosas. Alguien de gran simpatía e inteligencia, pero demasiado cambiante en sus opiniones y actitudes. Un día, ella podía ser en un carrete el ser más prendido del planeta, comportádose como una enana de quince. Y al otro, una tonta grave, rollera y molesta por todo. En fin, eso a mí maní, porque todos tenemos nuestros días buenos y malos. Lo que siempre me llamó la atención fue, que llevara años y años con la misma persona, aparentemente feliz, hasta una extraña y sorpresiva ruptura. No era la primera, por lo que pensé que aquello tendría vuelta, como otras tres veces anteriores. Aunque ahí salió alguien a recordar que esa persona siempre, en momentos de mayor confianza, confesaba a sus amigos que no se proyectaba con su pareja. Algo que yo no podía entender, porque a estas alturas de la vida, pololear por pololear es una tontera. Si quieres pasarlo bien sin compromiso, no es necesario pololear, ilusionando gratuitamente a otra persona. En ese sentido, el "ponceo" de los pokemones, aunque asquerosamente promiscuo, me parece más honesto. También, esas aventurillas casuales que tienen ciertos amigos míos solteros.

Yo me consideraba amiga de la persona de quien les hablo, porque la conocí a través de su pareja, amig@ mí@ hace más tiempo. Pero, tras su extraña ruptura, ocurrida en una fiesta hace un par de meses, esta persona en principio continuó juntándose con todos, cuando su ex no iba. Pero, de un día para otro, nos empezó a poner "no admitir" en messenger y nos borró de su lista de amigos en Facebook. Y ahí es donde no cacho. Yo recuerdo haberle dado mi apoyo, haber comprendido sus razones y todos le reiteramos nuestra amistad. Pero ahora, que al parecer tiene pareja nueva y nuevos amigos, nos borra. ¿Por qué? Está bien que ya no lo veamos como antes, absolutamente comprensible. ¿Pero borrarnos así? A ver, yo entiendo que talvez mi alegato suene a niñería, porque después de todo, Facebook y MSN son tonteras. Pero creo que, si nosotros no le hicimos nada y ni siquiera nos metimos en sus cosas, ni le provocamos ningún tipo de celo a su actual pareja, tenernos en esas cosas no le hace ningún daño. Y ahora, que me borra de msn y facebook, ya no sé qué pensar. Obviamente, concluyo que no me considera su amiga. Y es triste. Porque pa mí la amistad está por sobre las relaciones pasadas y los rollos. Parece que para este personaje no es así. Y bueno, una lástima, quien se lo pierde es él.

lunes, mayo 26, 2008

Olite: Todos íbamos a ser reyes y reinas


A este precioso pueblito en la "Navarra profunda", llegué junto a tres amigos una fría mañana de noviembre. En Olite hicieron su residencia los reyes de Navarra e hicieron de esta localidad un maravilloso rincón medieval, donde destaca el espectacular palacio de Carlos III. Una restauración reciente no supo respetar el estilo original, sino que lo exageró, convirtiéndolo en un castillo digno de cuentos. Por eso, por un día, cuatro sudamericanos nos sentimos reyes o príncipes de Navarra.

miércoles, mayo 14, 2008

Barcelona y el inicio de una gran amistad



Creo que alguna vez les conté que mi primer mes en España fue bastante solitario, hasta que comencé a conocer gente que estaba en las mismas que yo, convirtiéndose, hasta el día de hoy, en mis grandes amigos. Hoy voy a hablarles de algunas de ellas, mis amigas de México, a las que conocí, por casualidad, en un inolvidable viaje a Barcelona. Nuestra amistad nació en la horrorosa estación de autobuses de Pamplona, que hace poco ha sido reemplazada por una más moderna y acorde con las necesidades de esa ciudad. Juntas soportamos las cinco horas de viaje, oyendo los desagradables cánticos y chillidos de un grupo de gringos borrachos que compartían nuestro transporte. Pero en esas cinco horas, esta "chilenita" le contó su vida entera a las tres "chavas", que a su vez le narraron sus propias experiencias.

La llegada a Barcelona no fue lo que esperábamos: eran más de las 11 de la noche, cuando bajamos del bus y cruzamos media ciudad en metro, perdiéndonos por unas oscuras y húmedas calles. Finalmente, encontramos nuestro alojamiento, que dejaba mucho que desear. Pero, era lo que había. Y además, era esperable: un viaje organizado por el Centro de Relaciones Internacionales de la uni, una especie de Centro de Alumnos dedicado a acoger a los múltiples extranjeros que llegan cada año a Navarra, dado el precio que habíamos pagado, no podía ser mejor que eso. Pero, las inocentes y elegantes hondureñas que se habían unido a nuestra "pandilla latina", decidieron que eso era muy "cutre" (rasca) para ellas y se fueron al piso de una amiga suya.

Las Ramblas fueron nuestra primera parada. Ahí compartimos unos gigantes "bocatas" (sandwiches de baguettes) y unas bebidas, mientras veíamos pasar todo tipo de gente. Por ahí escuché un acento muy familiar...¡era que no! si Barcelona y Madrid están plagadas de chilenos. Mientras los gringuitos cantores y sus amigas barbies fueron de juerga a Pachá, nosotras, cual Cenicienta, fuimos a dormir a las una, para poder levantarnos temprano y recorrer la ciudad entera.

Tuvimos un viernes intenso por Barcelona: el Montjuic fue nuestra primera parada, con sus museos y su vista espectacular. Luego, la Barceloneta y la playa, para acabar con tarde de shopping en el Mare Magnum. Ese día, las "Cenicientas" nos acostamos un poquito más tarde, luego de una larga sobremesa en las Ramblas. ¡Qué preciosa ciudad! Su mezcla arquitectónica es impresionante: su legado gótico nos recuerda con orgullo su calidad de ciudad más importante en la península ibérica del siglo XIV; la obra de Gaudí nos evoca la época de las vanguardias, y al mismo tiempo, el mundo de la Historia Sin Fin. Hermosa mezcla de pasado, presente y futuro, bañada por el Mediterráneo. Ésa es Barcelona.

El sábado fue nuestro día de Gaudí. Casa Milá, Casa Batló y Parque Güell. En éste último, me sentí realmente transportada a un mundo de hadas y duendes, a ser como la protagonista de un relato fantástico. Para el final, el postre, que me hizo llorar de emoción: la Sagrada Familia. No hay palabras para describirla. Simplemente, me dejó muda. Y al subir una de sus torres, ví la ciudad a mis pies. A pesar del vértigo, la felicidad y emoción eran gigantescas. Un día tan lleno de caminatas, recorridos y emociones, nos dejó agotadas. Tempranito nos fuimos a dormir: partiríamos el domingo a las dos de la tarde y queríamos conocer el Barrio Gótico. Porque el sábado, no alcanzamos a verlo de día.

Así, la mañana del domingo la aprovechamos para concer el Barrio Gótico. Yo estaba feliz: como medievalista, simplemente ¡amo! el gótico. Después de recorrerl, acompañé a mis amigas a misa. Acepté, porque escogieron nada menos que la catedral y créanme, Barcelona bien vale una misa. Lo que yo no sabía, aunque en realidad de ñoña, porque después de tres días allí se me hacía bastante obvio, es que la misa se hacía en catalán. Con esfuerzo, logramos entenderla.

Recuerdo con nostalgia ese fin de semana, porque además de ser el momento en que conocí tan preciosa e interesante ciudad, conocí a tres grandes amigas. Y, a través de ellas, conocí a las chicas que vivían con ellas y otras amigas suyas. Así, se armaría nuestra querida "kuadrilla": nuestra "familia" en Pamplona.

lunes, mayo 12, 2008

Recuerdos de Madrid



En febrero del 2007, acabé con éxito mis exámenes del primer semestre de mi master. Entonces, con mis ex compañeras de piso y otras amigas suyas nos las emplumamos hacia Madrid por un fin de semana. Con sus múltiples contactos, ellas se consiguieron una van ("furgoneta", como le llaman por esos lares) y un alojamiento baratísimo en pleno barrio Recoletos de Madrid. En auto, el trayecto Pamplona-Madrid son unas 4 horas. Y entrar a Madrid en auto, para nosotras, "pueblerinas navarras", no era fácil. Madrid es bastante grande, llena de modernas autopistas y no teníamos mucha idea de cómo llegar a Recoletos. Por suerte, la que manejaba en ese momento era una experta y llegamos sin problemas...aunque con una que otra peripecia.

Al llegar a Madrid, a las doce de la noche, dimos varias vueltas en círculos, sin lograr achuntarle a la salida correcta. Así que empezamos a preguntar. La gente en Madrid, en general, se mostró muy amable. Primero, una pareja, nos dejó muy bien encaminadas. Pero luego nos desorientamos nuevamente y no sabíamos hacia dónde seguir. Preguntamos al auto del lado, con tan mala suerte, que el amable señor que lo manejaba era ruso y no tenía mucha idea de lo que estábamos preguntando. Entonces apareció un taxista que entre gritos y sin dejar de comerse un kit kat, nos fue guiando por la salida correcta. Tanta fue su disposición, que por cinco minutos nos siguió por la autopista, comiendo su chocolate e indicándonos por donde ir, hasta que logramos llegar adonde queríamos.

Pero, como éramos bien ñoñas perdidas, llegamos a la zona que queríamos, pero no supimos cómo meternos a la calle que buscábamos. Llevábamos el clásico mapita, pero cuando éstos no traen el sentido de las calles, se hace más difícil encontrar la ruta. Entonces, pasamos a echar bencina y en la "gasolinera", aprovechamos para preguntarle a alguien. Había dos chicas como de nuestra edad que andaban por ahí y una de nosotras fue a preguntarles. De lejos se veían normales, pero...el pelo de ambas era platinado casi gris y escarmenado, además andaban con mini y panties rotas. Yo pensé por un segundo que eran putas o travestis y reí para mis adentros pensando la divertida escena que se aramaría cuando mi conservadora "roomie" se diera cuenta a quién le preguntara.

Pero, cuando la chica se dio vuelta, su cara sangraba y estaba llena de cicatrices y mi nerviosa compañera chilló de miedo...y luego se echó a reír...estábamos en pleno viernes de carnaval y las chicas no eran putas, ni travestis, ni víctimas de ningún psicópata, estaban disfrazadas de zombies. Creo que la escenita esa nos tuvo riendo como media hora. En todo caso, gracias a las "zombies", logramos llegar a nuestro alojamiento y dormir como tronco.

Al otro día, comenzó nuestro cultural fin de semana, visitando distintos museos e iglesias madrileñas, con dos excelentes historiadoras del arte como guías. El carnaval volvió a toparse con nosotras varias veces: niños y adultos disfrazados por todos lados. Pero, lo que nos hizo chillar de la risa fue un grupo de treintones vestidos de "gatitos" negros, con sus orejas, bigotes y colitas, gritando miauuuu. No comments.

Fue un buen fin de semana, que culminó con un domingo en El Escorial. Muchos cuadros, mucho arte, mucha Historia, un sinfín de historias, debates "filosóficos", recorriendo los pasillos de los museos, las naves de las iglesias, las callejuelas del Madrid antiguo (donde yo siempre me transporto al siglo XVI e imagino a Cervantes "gamberreando") y la plaza Mayor que, como siempre, nos esperaba con sus espectáculos callejeros. Hay españoles que odian Madrid, por feo, gigante y castellano. Es cierto que hay ciudades más bonitas en España. Pero Madrid tiene un "no se qué", que me fascina. Y aunque mis amigos navarros odian cuando digo esto, no hay nada que hacerle: me encantan los castellanos.